Honduras
El ambiente sereno que se vivía comenzó a calentarse hasta ayer, a pocas horas del inicio de las elecciones generales para escoger a un nuevo presidente o presidenta de este país.
Contrario a lo que se observa en Honduras durante los procesos electorales, las calles de San José se muestran con apenas uno que otro rótulo. No hay afiches en los postes ni mucho menos pegan con engrudo.
En los vehículos, uno que otro se identifica con el partido de su predilección. Hasta ayer por tarde y noche las caravanas comenzaron a aparecer.
Los más abundantes eran los seguidores de Laura Chinchilla, sin menospreciar el trabajo de los activistas de Luis Fishman y Otto Guevara por el Partido Movimiento Libertario.
Curiosamente, las banderas verdes y blancas del Partido Liberación Nacional desaparecieron al caer la noche de ayer, dando lugar a las amarillas y rojas del Partido Acción Ciudadana (PAC), que lleva como candidato a Ottón Solís.
Un centenar de simpatizantes de esta institución política se tomaron por casi tres horas los márgenes de una cuadra de la avenida segunda, específicamente a la par de la catedral, ubicada en pleno centro de esta capital.
Asimismo, centenares de carros comenzaron a desfilar con la bandera del PAC, minimizando la presencia del Partido Liberación Nacional -que lleva como candidata a Laura Chinchilla-, el que ha mostrado mayor afluencia en las calles.
“¡Corruptos, corruptos!” gritaban los simpatizantes de Solís al ver la presencia de automóviles con banderas del Partido Liberación Nacional.
“Laura y Guevara son la misma vara” cantaban otros mientras flameaban las banderas amarillas y rojas.
Otto Guevara es otro de los nueve candidatos que participan hoy en la contienda electoral y al que las encuestas ubican como uno de los favoritos.
Estas han sido las dos manifestaciones más grandes que se han presenciado en San José, y que rompieron por unas tres horas la monotonía del proceso electoral.
Jorge Orue Guevara sostenía dos banderas de diferentes colores, pero que representan al mismo partido de Solís. Expresó que él es profesional, pero como no encuentra trabajo entonces hoy exige un cambio y eso debe comenzar por más oportunidades de empleo.
Mientras los seguidores del PAC gritaban, otras personas que los observaban murmuraban que de verdad querían un cambio.
“Es necesario romper el bipartidismo”, comentaban dos sexagenarios. Así cerraron ayer la campaña los activistas políticos que aún se atreven a agitar banderas.
Los retos
Y es que los ticos dicen estar cansados de la delincuencia, el narcotráfico. Aunque al mandatario Óscar Arias le han reconocido la visión de ampliar las relaciones diplomáticas y comerciales del país, sobre él pesan fuertes críticas respecto al crecimiento de la violencia, dice un despacho de la agencia AP.
Arias “mostró en materia internacional un balance positivo por las relaciones diplomáticas promovidas; en materia de comercio exterior e inversión extranjera cumplió con la mayor meta propuesta: la aprobación del tratado con Estados Unidos, pero en el área social hay una deuda gigantesca, por ejemplo, por el tema de seguridad”, consideró el abogado y politólogo Francisco Barahona, quien se desempeña como consultor privado.
De hecho, en lo concerniente a la diplomacia, los tres principales candidatos se han comprometido a convalidar las decisiones de Arias, como la apertura de lazos con China, que implicó terminar la relación de 63 años con Taiwán.
Entablar vínculos con China “fue una buena decisión para Costa Rica y la seguiré alimentando”, ha manifestado Laura Chinchilla, la abanderada del partido en el gobierno y a quien las encuestas perfilan como favorita para ganar los comicios del domingo, pues tiene 42% de intención de voto.
Sus principales rivales Otto Guevara (con 23% y del Movimiento Libertario) y Ottón Solís (con 20% y del Partido de Acción Ciudadana) no piensan dar marcha atrás en la determinación, aunque sí han dicho que serán más cautos en las negociaciones de un acuerdo comercial con el gigante asiático, las cuales comienzan el lunes en su quinta ronda.
Pero ni la diplomacia ni el comercio exterior le restan tanto a Chinchilla como el tema de la inseguridad, especialmente porque durante el gobierno de José María Figueres (1994-1998) se desempeñó como ministra del ramo y como ministra de Justicia en la actual administración de Arias.
Su desempeño ha sido puesto en tela de juicio por sus contrincantes políticos.
La problemática del país se evidencia en la tasa de homicidios que entre 1992 y 2009 se multiplico dos veces y media, al pasar de 4.4 homicidios por cada 100,000 habitantes a 11.1 en ese período, indicó el director del Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, Elías Carranza.