Honduras
Los sureños ven en la represa José Cecilio del Valle el proyecto de la esperanza. El agua de este embalse está haciendo la diferencia entre la miseria y el desarrollo.
A 16 años de su construcción el agua de esta represa poco a poco está cambiando la situación de la gente, además está volviendo verde el panorama gris, y más fresco un ambiente que amenazaba con sofocar a todo ser viviente.
Para la gente de 27 municipios, tanto de Valle como de Choluteca, este proyecto representa la vida y aseguran no estar dispuestas a dejar que caiga en manos de quienes no tengan mayor conciencia de la difícil situación de la zona sur.
Hasta el momento, la represa cumple con los objetivos para la que fue construida: proveer de agua potable, generar agua para la irrigación, el cultivo de tilapia y para la producción de energía eléctrica.
Esta represa fue diseñada para almacenar 44 millones de metros cúbicos de agua, pero como actualmente le faltan las ocho compuertas, entonces solo alcanzan a sostener 29 millones de metros cúbicos.
Su caudal en estos días, que comienza el verano, es de 27 millones de metros cúbicos.
Esta represa es abastecida por el Río Grande y el Río verdugo, que vienen de Lepaterique, Francisco Morazán. Cada hora le ingresan 3,060 metros cúbicos de agua, pero se le saca 24 mil metros cúbicos diarios para producir energía.
El líquido, manejado actualmente bajo un estricto control, primero cae a las turbinas de la planta de generación hidroeléctrica, posteriormente es lanzada al Río Nacaome de donde es bombeada a las plantas potabilizadoras, o a los campos donde hay cultivos.
El control con que se extrae el agua permite que el río tenga agua permanentemente, contrario a otros afluentes aledaños que en tiempos de verano quedan completamente secos.
Gracias al control con que se maneja el caudal, 72 comunidades de los municipios de Pespire, San Antonio de Flores, Nacaome y San Lorenzo son abastecidas de agua potable permanentemente.
Para que el agua cumpla con los requerimientos para el consumo humano, el Estado con apoyo de la comunidad internacional ha logrado instalar plantas potabilizadoras en el sector de El Tular, Nacaome, El Rosario, Pespire y San Antonio de Flores. De esta forma, unas 120 mil personas cuentan con agua adecuada para el consumo.
Ada Luz Ramírez, miembra de la Asociación de Juntas de Agua, relató que actualmente muchas comunidades, que viven en situaciones deprimentes, donde los niños en vez de ir la escuela se dedican a acarrear agua para el consumo, están trabajando para instalar sus acueductos de agua potable.
Diferentes cultivos se desarrollan en el sur gracias a los sistemas de irrigación
La represa Nacaome también está cumpliendo con el objetivo de la irrigación. La cooperación italiana diseñó un proyecto de riego de 4,500 hectáreas divididas en 16 módulos. Más de mil agricultores empiezan a beneficiarse.
Solo en la comunidad de Cofaisita, unas 60 personas del módulo uno, tienen sus propias parcelas sembradas con plátanos, yuca, sandías, melones, tomates, maíz, sorgo, chiles, entre otros cultivos. Gracias a la donación italiana de unos 20 millones de lempiras, los pobladores de este sector instalaron un sistema de bombeo que les permite lanzar el agua hacia los sembradíos.
Ricardo Escobar, es uno de los productores que ahora tiene una finca de plátanos y ya prepara otra parcela para seguir sembrando. "Los beneficios sociales y económicos son sustanciosos. En este módulo ya se siente la diferencia en el mejoramiento de la vida del campesino, en cuanto a su alimentación, educación y relación social. Aquí si se está viendo la reducción de la pobreza", manifestó Escobar.
Recordó que solo con el módulo uno, se benefician de forma directa unas 60 familias, pero también hay otras que lo hacen de forma indirecta al contar con trabajo permanentes.
"imagínese usted, ahora nosotros estamos cultivando en verano. Nunca nos imaginamos que íbamos a sembrar plátanos", dijo, aún sorprendido al ver cómo las plataneras y yucales van desarrollándose. Escobar expresó que la represa cumple con los objetivos para la cual fue creada. "Lo preocupante es que ahora nos quieren arrebatar la represa destinada para una zona donde el agua es oro", manifestó.
Polémica concesión
Pero no todo es color de rosa para la represa José Cecilio de Valle. En las últimas semanas se ha desatado la polémica en torno a este tema al aprobarse en el Congreso Nacional un decreto que permite la concesión de la represa a un consorcio de capital italo-hondureño.
Según se ha conocido, esta empresa únicamente dejaría cerca de un millón de lempiras contra los 50 millones que se estima estaría dejando anualmente.
La situación se complicó luego de que la semana anterior circularan dos ejemplares del diario oficial La Gaceta, uno de ellos con el contrato de concesión y otro omitiéndolo. Para esta semana se espera que la bancada del Partido Liberal introduzca en el Congreso Nacional un decreto encaminado a derogar la polémica concesión.