Honduras
La historia del "cubanazo" tiene páginas escritas que estaban ocultas y que señalan a personajes del Congreso Nacional detrás del tráfico de cubanos.
Un informe secreto en poder de EL HERALDO sobre el tráfico de cubanos pone al descubierto la indulgencia de autoridades de Cancillería y Migración para frenar la trata de personas de esa isla y la supuesta participación de diputados y ex diputados en este ilícito.
EL HERALDO puso al descubierto en abril de 2008 cómo por medio de entidades de Estado se tramitaban visas a cubanos sin seguir el procedimiento legal para extender estos documentos, lo que generó la investigación de parte del Poder Legislativo, que corroboró varios casos.
Para ingresar al país, los cubanos requieren de una visa consultada, que se obtiene mediante un rigurosos proceso de investigación, al menos que una entidad del Estado requiera su presencia en la nación, con lo que se le da una visa consular, que no requiere mayor trámite.
Pero algunas organizaciones usaron a varios ministerios que pidieron visas consulares de cubanos, muchos de los cuales viajaron ilegalmente a Estados Unidos, según se corroboró en aquel entonces.
El informe
Uno de los casos se relaciona, según el informe elaborado por el Legislativo, al ingreso ilegal en 2006 de 37 cubanos por gestiones del ex diputado Luis Marcía y el actual parlamentario Augusto Cruz Ascencio, ambos democristianos.
Los caribeños, que vinieron en distintos grupos porque su viajes se tramitaron en tres solicitudes, terminaron saliendo del país por distintas aduanas y no por vía aérea, como era lo convenido.
Tanto Marcía como Ascencio lograron las visas para los caribeños con el argumento de que sirvieron para canalizar peticiones que habría hecho la Asociación de Mujeres Trabajadoras de Honduras (AMTH) para que los extranjeros vinieran a participar a distintos cursos.
El informe del Legislativo dice que Luis Marcía, en su calidad de presidente de la comisión legislativa de Enlace con la Sociedad Civil, primero pidió el 27 de abril de 2006 al ex secretario del Congreso Nacional, José Alfredo Saavedra, que colaborara para que se resolviera el ingreso de 10 cubanos para la AMTH.
Dice la investigación que "Cualquier información adicional se podía comunicar con el asistente de la Comisión, Augusto Cruz Ascencio", mientras que en otro párrafo del informe lo define como el " contacto" en esta operación.
A los 10 cubanos se les avaló su entrada mediante oficio 0247-06 SGV, aunque tenían boleto aéreo de regreso a Cuba, tres salieron por la frontera de Las Manos, otro tiene reporte que se fue a España y los restantes seis no tienen registro de salida.
Llama la atención que la comisión del Congreso que hizo las pesquisas buscó a las miembros de la AMTH para constatar que sí pidieron el ingreso de los cubanos, pero no fueron ubicadas porque su sede, que queda en la Central General de Trabajadores, "está cerrada desde hace varios meses".
Marcía hizo dos solicitudes más para ingreso de cubanos usando el nombre de AMTH.
Una fue dirigida el 17 de abril al ex canciller Milton Jiménez para que ayudara a que 15 cubanos vinieran y la otra nuevamente a José Alfredo Saavedra, a fin de que otros 12 hicieran lo mismo por la AMTH y la Organización de la Sociedad Civil de Cuba.
Todas las peticiones son sospechosas porque "estas tres solicitudes... tienen firmas diferentes como se aprecia a simple vista, por lo que será pertinente que requiera dictamen grafológico a fin de establecer si las mismas son falsificadas", dice el informe.
El ex secretario de la Cancillería, Juan Ramón Rivera, fue quien instruyó al cónsul de Honduras en Cuba, Reynieri David Amador, para que les extendiera las visas consulares a estos cubanos. Este evento se desarrollaría el 21 de noviembre de 2006, pero lo raro es que la autorización para que ingresaran los cubanos se firmó el 6 de diciembre es decir que ya no era necesario su presencia.
Este proceder para autorizar las visas "pone en evidencia que la Secretaría de Relaciones Exteriores actuó, en el mejor de los casos, de manera negligente o sospechosa", señala la investigación del Legislativo.
De los 12 cubanos, 11 ingresaron al país, en fechas distintas, entre el 18 de enero de 2007 al 7 de marzo de 2008, según registro de Migración.
Sospechosa negligencia
El ex secretario de Industria y Comercio, Fredys Cerrato, también es mencionado en este informe por pedir "facilidades migratorias" para el ingreso de 12 cubanos que participarían en un seminario de Comité para la Defensa del Consumidor Hondureño (Codecoh), evento que no se realizó, pero Cancillería sí les dio las visas consulares.
Cerrato, mediante oficio SSDECI-2006, de fecha 10 de noviembre de 2006, solicitó a Migración que les conceda a los isleños las visas.
En respuesta a ello, el asistente de ex secretario de Cancillería, Raúl Anderson Pérez, manda el oficio 0295-206 a Migración que emita el dictamen correspondiente para determinar si correspondía dar las visas.
El director de Migración de ese entonces, German Espinal, recibió copia de esta nota.
Migración dijo sí a la solicitud de las visas, según oficio 1097-2006, el que extrañamente no se encuentra en la Secretaría de esa dependencia, dice el informe.
En este procedimiento, se cometió una ilegalidad porque requería que una comisión especial integrada por Cancillería, Migración y Seguridad discutiera el caso.
Silencio cómplice
La captura de 4 cubanos en el aeropuerto Toncontín el 9 de enero de 2007 destapó la olla de corrupción, ya que los caribeños tenían visas consulares y no consultadas y por eso fueron arrestados. Este fue el primer caso denunciado por EL HERALDO.
Estos documentos los extendió el cónsul de Honduras en Cuba, Reynieri David Amador, atendiendo una carta que le mandara el ex ministro de Educación, Rafael Pineda Ponce, al ex canciller, Milton Jiménez, para que extendieran los mismos.
La comisión del Congreso cuestionó que Cancillería y Migración sabían de que se cometieron anomalías en estos trámites, pero se quedaron callados.
"De lo anterior se desprende inequívocamente que la investigación de ambas instituciones (Cancillería y Migración) llegó hasta ese punto, a pesar de que resultaba evidente que las visas habían sido otorgadas por el señor Reynieri David Amador de forma ilegal y, consecuentemente no se tomaron las medidas administrativas correctivas del caso y lo que es peor aún no se denunció el hecho a la Fiscalía General de la República."
Estos cuatro cubanos que ingresaron a Honduras aparecen en una lista de 25 isleños que el hijo del Rafael Pineda Ponce y José Antonio Hernández gestionaron para que vinieran, supuestamente porque los necesitaba la Fundación de Investigaciones Económicas y Sociales (FIES) para que participaran en un curso.
El ex secretario del Congreso, José Saavedra, recibió una carta el 30 de noviembre de 2006 en la que, supuestamente el presidente de FIES, Miguel Darío Ramos, le pedía que mediara para que se les dieran las visas a los cubanos.
Saavedra "nunca dio trámite a dicha solicitud a pesar de la insistencia del abogado Pineda...", por que consideró como " sospechosa" esa reiteración.
El presidente de FIES negó que él haya firmado la nota a Saavedra para que se emitieran las visas. Pero 15 de los 21 cubanos lograron su cometido al entrar entre febrero de 2007 y enero de 2008 por las aduanas de Toncontín y San Pedro Sula con su respectiva visa.