Honduras
Con solo 92 kilómetros de longitud, la carretera de oriente (CA 6) lleva desde Tegucigalpa hasta la ciudad de DanlÃ, lugar que se convierte en el epicentro de destinos secundarios como Patuca, el valle de Jamastrán y el puesto aduanero de Las Manos.
Pero en la actualidad, ¿cuál es el estado de esta arteria vial?
En términos generales es bueno, ya que durante casi todo el año anterior la vÃa estuvo sometida a un intenso "bacheo" y al cambio de carpeta asfáltica.
En carro particular el trayecto de Tegucigalpa a Danlà se cubre en hora y media a una velocidad promedio. En transporte colectivo el viaje se hace en unas dos horas.
A pesar de que el estado de la carretera es bueno, hay importantes fallas y deslizamientos, sobre todo en la zona conocida como La Montañita, donde es importante mantenerse atento y disminuir la velocidad para evitar colisiones o volcaduras.
Fallas en La Montañita
Un primer tramo que parte del anillo periférico, en los puentes a desnivel en la colonia Bella Oriente (km 0), conduce hasta la posta de Villa Vieja (km 4) y es la única sección que posee un tercer carril o carril de ascenso, destinado a los motoristas que partiendo de Tegucigalpa desean o necesitan hacer maniobras de adelantamiento.
El estado de la carpeta asfáltica es muy bueno, las señales en el piso y a la orilla de la carretera son suficientes, pero hay que manejar atentos porque existen muchas curvas cerradas y pendientes, asà que son frecuentes los encontronazos debido a que los carros invaden el carril opuesto.
Desde la posta de Villa Vieja (km 4) hasta Las artesanÃa de La Montañita (km 16), la carretera se desliza por una zona de muchas curvas y pendientes con presencia de muchos vehÃculos pesados (rastras) y carros que transportan arena, que hacen virajes amplios, por lo que es necesario manejar a la defensiva. Por la noche y en la madrugada puede haber neblina, si la temperatura baja a unos 18 grados centÃgrados.
En el kilómetro 6.5 hay una gran falla porque la carretera se hundió debido a los grandes aguaceros de octubre de 2008 y solo ha recibido reparaciones menores.
Prácticamente hay solo un carril, faltan señales reflectivas y seis túmulos de concreto sobre la vÃa casi no son visibles. Es necesario aminorar la velocidad a 10 km por hora. A
la altura del kilómetro 15, en el lugar conocido como Piedra Herrada, la carretera está hundida y la carpeta asfáltica ha desaparecido. En la práctica hay un solo carril y es necesario ceder el paso. Las señales son insuficientes y prácticamente invisibles de noche.
Tráfico pesado
Tan pronto se sale de las artesanÃas de La Montañita se encuentra una nueva falla, donde la carretera está hundida (km 16.5). Están habilitados los dos carriles, pero es necesario reducir a unos 20 kilómetros por hora.
El resto de la carretera, hasta la Escuela AgrÃcola Panamericana de El Zamorano, está muy bien, pero tiene pendientes pronunciadas y curvas. Hay que estar atentos a los carros que rebasan en el carril contrario. Velocidad sugerida: por debajo de los 60 kilómetros por hora.
Un paisaje de pinos de belleza sin igual y la delicia del clima compensan generosamente al viajero de las incomodidades de las numerosas curvas en bajada y de las ocasionales colas que se desintegran después de tres o cinco minutos. A orilla de carretera hay numerosos viveros donde se puede comprar flores, árboles frutales y maderables.
Buen estado
En el cruce de la Escuela AgrÃcola Panamericana de El Zamorano (km 35) empieza el mejor tramo de la carretera. La carpeta asfáltica está muy buena y se prolonga en esas condiciones hasta Ojo de Agua, en el kilómetro (53).
En El Zamorano es posible comprar plantas, semillas y tierra vegetal, también lácteos y cárnicos de excelente calidad, asà como comidas rápidas.
El cruce de El Zamorano abre paso a mano derecha a los municipios de Güinope, San Antonio de Flores y San Lucas, con bellas postales de la campiña hondureña, frutas y balnearios de aguas frescas y cristalinas. El otro brazo del cruce lleva a San Antonio de Oriente, uno de los pueblos mineros de Honduras.
En Ojo de Agua hay también un cruce que le permite ir a la Villa de San Francisco y San Juan de Flores o Cantarranas, por una carretera en excelente estado. Por esta vÃa se puede conectar hasta Talanga, en un recorrido de 50 kilómetros que se cubren en una hora.
Rebotadera
Lo que sigue es lo peor. No hay agujeros en la carretera, pero la colocación de grandes "parchos" sobre la vieja carpeta asfáltica provoca que el carro esté rebotando todo el tiempo. Este tramo empieza en Ojo de Agua (km 53) y se prolonga hasta Jacaleapa (km 82).
Tampoco hay fallas y los rótulos a orillas de carretera son suficientes, pero hay que estar atentos a los conductores del carril contrario, que hacen frecuentes "golpes" de timón tratando de evitar "la rebotadera" que provocan los grandes parchos. Velocidad sugerida: por debajo de 50 kilómetros.
Desde Las Crucitas (km 68) hasta Jacaleapa, la carretera está bordeada por bosques de pino de espectacular belleza. Es una de las pocas zonas boscosas a orillas de la arteria pavimentada. De vez en cuando, la bella mancha amarilla de un árbol de cortés floreciente rompe la monotonÃa verde que pregonan los poÃnos en las colinas de oriente.
Atento a los animales
El tramo final es de apenas diez kilómetros. Comienza en Jacaleapa (km 82) y lleva hasta Danlà (km 92). En términos generales está bastante bueno.
La carpeta asfáltica está bastante bien y solo hay pequeños agujeros en la vÃa. En las llamadas "vueltas de la calera", a la altura del kilómetro 83, hay que mantenerse atentos porque hay vagancia de animales y la zona tiene muchas curvas.
Es posible comprar a orillas de carretera miel de abeja, rosquillas, hojaldras, rosquetes, totopostes y otras delicias de la panaderÃa tradicional de los hondureños.
5,000 millones para mantener la red vial
El jefe de la bancada del Partido Nacional en el CN, CelÃn Discua, dijo que se requieren más de cinco mil millones de lempiras para que las carreteras del paÃs estén señalizadas y en un buen estado.
Discua sostuvo que los 50 millones de lempiras que aprobó el Legislativo para la reparación de carreteras "no ajustan ni siquiera para tapar baches".
En este sentido, Discua señaló que "es muy difÃcil que se logre restituir la calidad de carreteras", pues las vÃas de comunicación que son un patrimonio de Honduras han sido destruidas y son un "desastre". Discua dijo que las autoridades de Soptravi deben buscar fondos para que las calles sean reparadas.
Además, el legislador indicó que espera que la moción que presentaron los diputados por el departamento de El ParaÃso sea tomada en cuenta por la cámara legislativa y que al menos se señalicen las calles, en particular la carretera al oriente, pues ni "piedras ni toneles pintados" han colocado para evitar accidentes, cuestionó.
Los reportajes sobre la situación de las carreteras hechos por EL HERALDO motivaron la discusión en la cámara legislativa, a efecto que durante se apruebe el presupuesto del ejercicio fiscal 2010 se considere una buena cantidad de recursos para el mantenimiento de las principales carreteras.