Honduras
Un paro respiratorio, provocado por el impacto del asalto de que fueron víctimas él y su familia, es la causa de la muerte de Salomón Jaar (48), el comisionado presidencial para la zona sur del país.
Esta es la versión que manejan familiares y autoridades del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) de Guatemala. El atraco "le generó problemas de salud y por ende la muerte", explicó el director de investigaciones de la policía, Ottoniel Barraza.
Al momento del atraco, Jaar se conducía junto a su familia hacia ciudad de Guatemala y, cerca del kilómetro 40 de la carretera que desde esa capital conduce a El Salvador, fue interceptado por un grupo de malhechores.
La esposa de la víctima, Berta Bueso, declaró que el hecho "fue un asalto común porque solo nos despojaron de joyas y dinero".
Agregó que habían llegado a Guatemala para participar en un retiro espiritual de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Además, indicó que lo que acabó con la vida de su esposo fue un paro respiratorio porque sufría una enfermedad llamada miastenia grave.
"Yo creo que del impacto del asalto y que uno de los asaltantes se le subió al abdomen le atrofió la respiración", agregó.
"Se estaba asfixiando prácticamente, por eso no tuvo un paro cardíaco sino un paro respiratorio, porque con su problema de salud el diafragma no lleva oxígeno al pulmón. A parte de que él se ahogó con su propio vómito", indicó.
Después del robo, Jaar comenzó a sentirse mal, por lo que sus acompañantes continuaron el trayecto en busca de asistencia, pero cuando llegaron hasta la estación de bomberos de Villa Canales el funcionario había fallecido, relató Barraza.
Traslado
Hasta en horas del mediodía de ayer, los restos mortales de Jaar permanecieron en el instituto forense de Guatemala para luego ser entregados a su esposa y familiares.
El cuerpo del malogrado comisionado presidencial arribaró anoche a la base Hernán Acosta Mejía de Tegucigalpa a eso de las 8:30, abordo de un avión de la Fuerza Aérea guatemalteca.
Los restos de Jaar fueron recibidos con honores por cadetes de la escuela militar.
También al lugar se hicieron presentes el presidente de la República, Porfirio Lobo, el titular del Poder Legislativo, Juan Orlando Hernández, la designada presidencial María Antonieta Bográn y el ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, entre otras personalidades.
"Lo que pasó desgarra nuestros corazones. Lo único que nos queda es pedir fortaleza. El país ha perdido a un gran hombre", indicó el presidente Lobo.
Por su parte, la esposa de Jaar agradeció al presidente Lobo la oportunidad que le dio a su cónyuge para trabajar en favor de la zona sur.
Tras el arribo, los restos mortales del empresario fueron trasladados a la ciudad de Choluteca, donde permaneció algunas horas. Este día los restos de Jaar arriban a San Pedro Sula, su ciudad natal, donde finalmente descansará.
Consternación en el sur
En la zona sur del país la consternación por el fallecimiento de Jaar es grande. Empresarios y la sociedad de Choluteca en general han manifestado su tristeza por la muerte su muerte.
El presidente de la Cámara de Comercio e Industrias del Sur (CCIS), Mario Hernán Argeñal, dijo que en la sociedad de Choluteca y en el ámbito la empresarial Jaar deja un gran vació que será difícil llenar, ya que era un hombre que siempre pensó en ayudar a otros para que pudieran superarse.
Jaar había sido nombrado vicepresidente de la CCIS el año pasado y, según sus compañeros de cámara, fue un hombre emprendedor y muy servicial.
Jaar era el propietario de la única maquila de ese sector. La compañía se dedicaba a la exportación de guantes, delantales y bolsos a los principales mercados de Estados Unidos. En sus empresas brindaba trabajo a más de 500 obreros en diferentes áreas.
El empresario manejaba tres compañías en esta ciudad: Big Valve, Grandway de Honduras y Family Solution, donde se realizaban productos acabados en madera y utensilios para seguridad alimentaría.
Jaar no solo era empresario sino que también tuvo su participación política en las elecciones del año anterior, ya que él manejó la parte organizativa de la campaña del ahora presidente Porfirio Lobo Sosa en la zona sur del país.
Jaar llegó a Choluteca con un proyecto de la fundación Cause For Hope para ayudar a jóvenes que tenían deseos de aprender un oficio para luego prosperar.
Era padre de cuatro hijos: Karenin Lucía (23), Salomón (21), Juan José (20) y Sarahí (16). Tenía seis años de haberse radicado en Choluteca como empresario.
Dos meses atrás fue nombrado comisionado por el presidente Lobo
Salomón Jaar era un empresario de la ciudad de Choluteca y fue juramentado el 8 de febrero de 2010 por el presidente Porfirio Lobo Sosa para ser el comisionado presidencial de la región sur.
La región incluye las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela, los departamentos de Valle, Choluteca y el sur del Paraíso. En su cargo como comisionado presidencial, Salomón Jaar sería responsable de impulsar la ejecución del Plan de Nación para lograr el desarrollo económico y social de la región sur.
Jaar era bilingüe (español e inglés) y se graduó en la UNAH como pedagogo con especialidad en orientación educativa, licenciado en ciencias jurídicas y sociales y abogado.
En la actualidad se desempeñaba como vice-presidente de la Cámara de Comercio del Sur, asesor de la Asociación de Ganaderos de Choluteca y miembro del Comité Central del Partido Nacional.También era presidente de la fundación Dame tu mano, orientada a brindar ayuda a los niños y niñas de las comunidades más pobres para que tengan acceso a la educación y los servicio de salud.
Era experto en temas relacionados con liderazgo, finanzas personales, negocios y servicio al cliente. Escribió el libro "¿Quieres ser rico?" y también era líder activo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días.