Honduras
Los restos del periodista hondureño Jorge Alberto (Georgino) Orellana fueron sepultados este mediodía en San Pedro Sula.
El cuerpo del comunicador recibió cristiana sepultura en el cementerio Jardines del Recuerdo de la ciudad insustrial, entre el llanto, dolor y consternación de los familiares y amigos de Orellana, asesinado de un disparo en la cabeza la noche del martes en un nuevo hecho que enluta al periodismo nacional.
Georgino, como todos le conocían, fue velado ayer en SPS tras haber sido ultimado por un sujeto cuando salía de trabajar del canal de televisión TVH, en las inmediaciones del barrio Los Andes.
El crimen se cometió a eso de las 9:10 de la noche, apenas unos minutos después de que saliera del canal.
Tras el disparo, personas que circulaban por el sector pidieron ayuda a una patrulla policial en la cual fue llevado al hospital Mario Catarino Rivas, donde murió minutos después de su ingreso.
Los restos mortales del comunicador eran velados en medio de la consternación que ha desatado en la sociedad la muerte de quien en vida se desempeñó como reportero de la corporación Televicentro y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma del Valle del Sula.
Orellana se convirtió en el sexto comunicador asesinado en la administración del presidente Porfirio Lobo Sosa. A estos hechos se suma la muerte de un locutor de programas juveniles.
Entre los posibles móviles que hasta ayer manejaba la Policía en torno al homicidio se dio por descartado el robo, ya que al periodista no se le quitaron sus pertenencias, ni el vehículo en el que se conducía.
La secretaría de Seguridad descartó que la muerte se haya producido por el ejercicio de su profesión e informó hoy sobre la captura de un individuo como parte del proceso de investigación del crimen.
"No vamos a dar detalles porque esto es parte de la investigación", afirmó el viceministro de Seguridad, Armando Calidonio.
"Recordemos, estamos ofreciendo una recompensa (de 250 mil lempiras) por estos casos. Hay un número de teléfono 9797-0879, para poder esclarecer este caso", agregó.
Pistas
"Un teléfono celular que él portaba no aparece, ya que él estuvo hablando por teléfono por un lapso de diez minutos cerca del vehículo y al parecer alguien lo llamó", manifestó el subsecretario de Seguridad, Armando Calidonio.
"En ese sentido yo quiero ser muy responsable y claro en decir que las investigaciones que tenemos hasta el momento no indican que sea el ejercicio de su profesión el problema, ya hemos pasado un expediente completo del caso y ya lo hemos pasado a la Fiscalía y esperamos tener la orden de captura lo más rápido posible para poder avanzar con la resolución del caso", subrayó.
Orellana, además de ser comunicador, se dedicaba a prestar dinero, razón por la cual no se descarta que pudo ser asesinado.
Buen esposo y padre
Su esposa Silvia Munguía dijo que Georgino era un buen esposo, padre, amigo y compañero. "No se metía con nadie, era muy trabajador", expresó la también comunicadora.
Ante la ola de crímenes, diversas organizaciones han lanzado voces de alerta a nivel nacional e internacional.
La Relatoría para la Libertad de Expresión de la OEA ha declarado el país en "alerta roja" para el ejercicio del periodismo.
La policía investiga si Orellana mantenía una relación extramarital, ya que ese extremo se rumoró ayer en San Pedro Sula, sin embargo, no fue confirmado.
Orellana se desempeñó por varios años como reportero de Televicentro, al frente de la sección Patrulla Nocturna, en que cubría los hechos policiales que sucedían todas las noches en San Pedro Sula.
En octubre del año anterior, el periodista dejó de trabajar para Televicentro y se dedicó a conducir un programa en Televisión de Honduras (TVH).
Precisamente salía de su programa "En vivo con Georgino", que se transmitía por esa televisora de lunes a viernes de 8:00 a 9:00 de la noche, cuando fue objeto del atentado.
Cuando no laboraba en los medios de comunicación, Orellana se dedicaba a impartir la clase de Periodismo Cinematográfico en la Universidad Nacional Autónoma del Valle de Sula (Unah-vs).
También era profesor de ballet en una academia de su propiedad, llamada Georgino Ballet Studio.
Orellana será sepultado hoy en Jardines del Recuerdo. Ayer periodistas, familiares, amigos y autoridades civiles asistieron a su velorio y elevaron oraciones por su descanso eterno.
El hijo de Georgino Orellana y su esposa, la periodista Silvia Munguía, han sido consolados por amigos y familiares.
Reacciones
La muerte del periodista Georgino Orellana desató ayer diversas reacciones en el país. El fiscal general Luis Rubí garantizó que el asesinato del comunicador social no quedará impune.
"Primero quiero lamentar la muerte del periodista y obviamente de cualquier ser humano; los órganos del Estado debemos tener una mayor eficacia en el combate a la delincuencia", expresó el fiscal general, quien se trasladó a San Pedro Sula.
"Estamos instruyendo a los fiscales para que cuando se tenga la información correcta pongan su mayor esfuerzo y capacidad, porque de esta manera estamos combatiendo no solo la muerte de una persona, sino la impunidad", expresó.
"Vamos a asignar fiscales especializados para que este tipo de delitos, una vez que tengamos la información, no queden impunes", aseguró.
Por su parte, el comisionado nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, condenó la muerte violenta de Orellana a manos de desconocidos y reafirmó su petición a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) para que tome, inmediatamente, las acciones preventivas y correctivas que eviten la pérdida de más vidas de miembros del gremio periodístico.
"El gremio periodístico entero se ha convertido en un grupo vulnerable que corre el inminente peligro de sufrir más daños irreparables", expresó.
En declaraciones a la prensa, Custodio lamentó que el pasado 16 de marzo le pidió a la CIDH que solicitara medidas cautelares al gobierno de Honduras o que ellos mismos las impongan a favor de los miembros del gremio periodístico, pero su respuesta fue completamente negativa.
Es como si la vida de los periodistas no valiera la pena para los que integran ese organismo continental (CIDH), reclamó.
Desde 2007 a la fecha, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos registra el asesinato de al menos 11 periodistas de diferentes medios de comunicación: Carlos Salgado, Rafael Munguía, Osman Rodrigo López, Bernardo Rivera Paz, Gabriel Fino Noriega, Joseph Hernández Ochoa, David Meza Montecinos, Nahún Palacios, Bayardo Mairena, Manuel de Jesús Juárez y Jorge Georgino Orellana.
Catalina Botero, relatora de la OEA, dijo que "cuando hay ese número de periodistas que han sido objeto de ese tipo de atentados y de ese tipo de crímenes en tres meses, pues inmediatamente se convierte en uno de los lugares más peligrosos para el ejercicio de la libertad de expresión".
Asimismo, la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, condenó los crímenes cometidos contra miembros de la prensa nacional.
La organización Reporteros sin Fronteras (RSF), que defiende la libertad de prensa, también repudió en un comunicado la muerte de Georgino Orellana la noche del martes en la zona norte del país.
SIP condena asesinato
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó ayer la muerte del periodista Georgino Orellana. El organismo instó de manera urgente a las autoridades a indagar y dar con los responsables de este y otros cinco crímenes.
El presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, expresó sus condolencias para los familiares y colegas del periodista.
Aguirre, subdirector del diario Las Américas, con sede en Miami, manifestó que "la SIP ve con consternación la ola de violencia que sigue creciendo en Honduras y ante la cual observamos lentitud de las autoridades para reaccionar con ímpetu y certeza.
Anunció que a través de una comisión especial creada para atender la situación de violencia contra la prensa que impera en Honduras y México, los dos países de las Américas con mayores riesgos para la actividad periodística, dispondrá medidas de inmediato.