Honduras
Estas manifestaciones son del PerÃodo Cretácico, sostuvo el geólogo paraguayo Eliseo Silva tras analizar los fósiles marinos que se ubican en el lugar conocido como Los Encuentros.
El Cretácico, que geológicamente comprendió de 146 millones a 65 millones de años, es el último perÃodo de la Era Mesozoica. Esta era duró entre 245 millones y 65 millones de años.
La proyección del experto sudamericano fue secundada por el geólogo hondureño José MarÃa Gutiérrez luego de analizar la composición de las rocas, asà como los estratos de las paredes donde está petrificada una diversidad de moluscos.
Para establecer con mayor precisión el tipo de fósiles y su antigüedad, EL HERALDO visitó dos sitios ubicados en la zona de Los Encuentros. En el primer viaje llevó al biólogo César RodrÃguez, y en el segundo a los geólogos Silva y Gutiérrez.
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Visita
En el primer viaje, después de dejar el vehÃculo todoterreno donde termina la carretera, hubo que caminar casi dos horas para llegar a la zona donde están los restos. Entre chistes y risas, el grupo alcanzó la primer colina. El camino labrado por las corrientes de las lluvias, asà como por el ganado y las bestias de carga, se volvÃa a cada momento más áspero.
Poco a poco la alegrÃa mostrada al dar los primeros pasos se redujo a unas pocas palabras, hasta quedar en un avance silencioso.
A cada paso el sendero se volvÃa más escabroso. Luego de dejar atrás un rÃo de aguas blanquecinas y salobres, el guÃa David Romero ya no encontró el camino a seguir. Al no encontrar el sendero, sugirió avanzar saltando de piedra en piedra por el caudal de agua salobre. Minutos después las aguas verdosas del rÃo Humuya aparecieron a unos 300 metros de distancia.
"Aquà es Los Encuentros", dijo Romero al alcanzar el margen derecho del Humuya. El biólogo César RodrÃguez, quien acompañaba al equipo de EL HERALDO, estaba desorientado. Caminaremos hacia abajo, sostuvo el guÃa. A primera vista, la base del farallón derecho parecÃa impenetrable. La caminata se reinició en la base del bloque rocoso. HabÃa que tener cuidado de no deslizarse y caer al agua desde una altura de unos ocho metros.
Hallazgo
Media hora después encontramos caracoles petrificados en la ribera derecha del afluente. Los ejemplares mostraban el lento pero efectivo proceso de la evolución. Los hallazgos esporádicos llevaron a pensar que fueron arrastrados por la corriente. Esto generó cierta incomodidad, pues al equipo de EL HERALDO le habÃan hablado de un afloramiento muy grande.
Tras caminar rÃo abajo, el equipo se topó con dos inmensas rocas en las que estaban incrustados diversos seres marinos fosilizados.
En la medida que se avanzaba, otras piedras -con peso superior a las cinco toneladas- mostraban la fauna marina petrificada. Miles de caracoles de todo tamaño, conchas parecidas a las de las almejas y estrellas de mar, asà como seres indeterminados, reflejan la riqueza paleontólogica del lugar, ubicado a 359 metros sobre el nivel del mar.
"En estas piedras tenemos sedimentos marinos donde quedaron atrapados varias clases de invertebrados. Vea aquà los gasterópodos", dijo RodrÃguez, refiriéndose a los caracoles. "Aquà también hay bivalvos", sostuvo mientras señalaba petrificadas conchas de mar. Este es un punto focal que quedó expuesto por el agua, el viento y la erosión, agregó.
Son del Cretácico
DÃas después, acompañado de los geólogos Silva y Gutiérrez, EL HERALDO visitó nuevamente la zona para verificar un nuevo sitio fosilÃfero muy cercano al primero.
El objetivo era que estos expertos, basados en la composición de las rocas y en la estratificación del lugar, establecieran con mayor precisión la edad de los fósiles. Esta visita fue menos escabrosa porque en el regreso del primer viaje el guÃa habÃa identificado una mejor ruta de acceso. AhÃ, siempre en la ribera del rÃo Humuya, no solo habÃa más rocas, también habÃa gigantescos paredones con una riqueza paleontológica impresionante. Igual que en el primero, abundan aquà los caracoles y conchas de mar petrificadas. También encontramos algunos ejemplares que se desprendieron de los farallones.
"Estoy impresionado con la cantidad de fósiles en esta formación caliza. Hay fósiles de buen tamaño, bien conservados y pueden apreciarse en toda su dimensión. Hay gasterópodos, hay bivalvos y otros animales marinos que no se pueden identificar", dijo Silva.
Tras analizar quÃmicamente tanto las rocas como las capas de los farallones, agregó: "estas rocas calizas donde están incrustados los fósiles, geológicamente, corresponden al PerÃodo Cretácico (de 146 millones a 65 millones de años). Definitivamente podemos calificarlos como del PerÃodo Cretácico porque es la última época de ingresión marina y estos fósiles son de un ambiente que corresponde a ese perÃodo",
Por su parte, Gutiérrez considera que los fósiles encontrados en este sitio son más antiguos que los hallados en Taulabé.
Para él esto es lógico pues el Mar de EsquÃas se retiró primero en este sector y, posteriormente, la regresión se dio también en Taulabé. Por esa razón las piedras calizas en esa zona son más recientes, o sea del PerÃodo Terciario, de la Era Cenozoica (de 65 millones a un 1,800,000 años).
De acuerdo con el mapeo realizado por expertos extranjeros, el Mar de EsquÃas se formó en la transición del PerÃodo Cretácico (146 millones a 65 millones de años) a la Época del Eoceno (54 millones a 38 millones de años), y se retiró completamente hace unos 26 millones de años. Este mar habrÃa abarcado los departamentos de Santa Bárbara, Comayagua y La Paz, como evidencia de esto están los fósiles encontrados.
"Lo que vemos aquà son grandes afloramientos de rocas calcarias fosilÃferas, principalmente gasterópodos y bivalvos. Por el tipo de roca y la estratificación de los farallones, yo los ubicarÃa en el Cretácico Medio", dijo Gutiérrez, luego de inspeccionar el sitio.
Él dijo que nunca habÃa visto una gran cantidad de fósiles como estos. Algo que también llama la atención es que en algunos estratos de los farallones se ven fósiles muy pequeños o microfósiles, añadió.
Estas calizas son de formación cretácica y realmente tienen buen espesor en este lugar. En un inicio pensamos que eran rodados o arrastrados por el rÃo Humuya, pero luego en los paredones o farallones encontramos estos mismos fósiles, o sea que pertenecen a este punto.
Casi todas las calizas son de ambiente marino, son del PerÃodo Cretácico y representan la última etapa de ingreso marino a territorio continental.
Posteriormente vienen los depósitos continentales. Aquà hay restos de animales petrificados que en su momento vivieron en el mar. "Vemos una abundancia de gasterópodos, caracoles y bivalvos, que son de ambientes marinos no tan costeros. Esto nos indica que aquà era un mar bastante profundo", agregó el geólogo hondureño.