Honduras
Atraso. Aunque el evento estaba previsto para las 10:00 AM, empezó una hora después, con la presentación de varios grupos nacionales como el garífuna nacional, el cuadro de danza folclórica, el grupo Gritón, los cantantes Moisés Canelo y Daniel González, así como la banda del Instituto Jesús Aguilar, que amenizó con ritmos autóctonos, entre ellos “En Honduras noble cuna de Francisco Morazán ”que fue del agrado de los asistentes. Incluso, Hugo Chávez , los felicitó.
Impuntuales. Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega, Honduras, el viceministro de Cuba, Carlos Laje y hasta el anfitrión del evento, Manuel Zelaya, se presentaron con tres horas de retraso al escenario principal de la Plaza la Libertad de la Casa Presidencial para la firma del Alba.
"Comandantes". Durante su discurso, el presidente Chávez bautizó a "Mel" con el sobrenombre de “Comandante vaquero”. Mientras que a Ortega lo calificó de "Comandante sandinista", a su homólogo Morales de "Comandante cocalero" y se refirió a sí mismo como el "Comandante llanero".
"Ché Guevara". A tono con el espíritu que prevaleció en la ceremonia, en la que el gobernante hondureño se definió como izquierdista, la Filarmónica Nacional encabezada por el maestro de Orquesta Jorge Mejía, interpretaron la melodía “Comandante Ché Guevara”.
Insoportable. Miles de personas estuvieron bajo un sol casi demencial, sentados en la grama, parados en la Plaza la Libertad, con la presencia de sus hijos, muchos de ellos gritando y llorando por el incesante calor. Incluso, un hombre se desmayó al no aguantar la extensa y tediosa jornada.
Eternos. Convencidos quizá que el "pueblo, pueblo" estaba entusiasmado con sus enardecidos discursos, los gobernantes se extendieron hasta por más de una hora hable que hable sin notar la agonía que vivían los presentes.
Unos a la bulla... Los vendedores ambulantes no desaprovecharon la ocasión y estuvieron vendiendo churros, refrescos, comida y agua, casi salvando a los presentes ya que era una odisea salir del establecimiento por la muchedumbre que vino de varias partes del país en una jornada a sueldo, para presenciar la polémica adhesión.
Maltratados. Los medios de comunicación, tildados de "pitiyankees" por Hugo Chávez, estuvieron casi aislados en una carpa de espacio reducido en donde todas las personas ingresaban a montones, produciendo una ‘’sobrepoblación", que dio como resultado que los periodistas se acaloraran y salieran desesperados del lugar. No obstante, siguieron con su trabajo y, aunque insultados y martirizados, lograron una excelente cobertura.
Hambrientos. Los periodistas no recibieron ni agua en la kilométrica transmisión de la ceremonia. Al menos algunos de los asistentes pagados traídos desde el interior recibieron una bolsa de agua y dos semitas pelonas.
Por si no escuchaban... Aunque la mesa principal de los periodistas estaba equipada con unas 10 computadoras y teléfonos para la transmisión del evento, no tenían internet, y era imposible escuchar a través de la línea telefónica por el estruendo de los enormes parlantes, uno de los cuales estaba instalado en la carpa de los comunicadores..
"Herederos". El presidente Hugo Chávez recalcó en su kilométrico discurso que ellos son los hijos de líderes de antaño como Simón Bolívar, José Martí, Ernesto "Che" Guevara y Francisco Morazán, próceres de independencia.
Poético. Chávez, como siempre, se robó el show con sus insultos, una gran parte dirigidos al presidente de EE UU George Bush. A algunos de los presentes se les vino a la mente aquella legendaria frase del Rey de España (¿Por qué no te callas?). Para finalizar, se despidió con un verso de escritor Roberto Sosa: ‘’No estás ahí de bruces indefenso del polvo y se oculta tu estatua entre los brillos picoteados por lo pájaros… Morazán vive, vuelve Morazán de todas partes, desde tu dignidad estás en todos nosotros bajo la misma noche, repartiendo la luz todos los días, vuelve de todas partes repartiendo la luz…en el Alba‘’.