Honduras
El dolor y el sufrimiento embargan al corazón de una humilde mujer. Su nombre es Dulce María Salgado.
Ella es una joven madre que con cierta dificultad recuerda tener 24 años de edad. La naturaleza le arrebató todo lo que tenía. Sus hijos Erlin y Luis y su esposo Félix Colindres (28) fueron arrastrados, la madrugada del jueves, por una quebrada que creció de manera repentina a raíz de un deslave de tierra en la comunidad de La Avispa, en el municipio de San Francisco de la Paz, Olancho.
Su desgracia
Aquella madrugada el agua se llevó su vivienda en medio de un fuerte aguacero que también causó la destrucción de otras 15 casas del lugar.
"Nosotros oímos un ruido y en eso nos levantamos, pero como fue rápido no nos dio tiempo de salir de la casa y cuando acordamos es que nos estábamos ahogando", relató con lágrimas en sus ojos la joven madre. La casa fue arrastrada por la corriente cuando Dulce y su familia se encontraban en el interior. "Yo solo me acuerdo que mi esposo agarró a los niños y después no supe nada", describió.
Horas después del desastre, Dulce fue encontrada con vida varios metros abajo del lugar donde se encontraba su casa. Sus hijos y su esposo habían sido registrados como desaparecidos, hasta la tarde del jueves.
Sin embargo, Erlin y y su esposo Félix fueron encontradops sin vida. Luis sigue como desaparecido.
Ayer, las autoridades de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) dijeron que el deslave se originó por la deforestación "abusiva" en la zona.
"Fue algo muy horrible, yo logré salvarme porque me agarré de un palo, pero mis hijos y mi esposo no pudieron", manifestó la madre con su rostro desencajado y a punto de quebrantarse.
La historia de Dulce es parecida a la que vivieron al menos 16 familias la madrugada del jueves en la comunidad de La Avispa, en el departamento de Olancho.
Ineficiencia
Ayer Copeco informaba mediante un comunicado que la tragedia dejó un saldo de cuatro personas fallecidas, ocho heridas y dos que aún están desaparecidas.
Sin embargo, en horas de la noche, el titular de esta institución, Marco Burgos, dijo que eran cinco las personas fallecidas y una que aún está desaparecida. Esta situación solo evidencia el grado de desinformación en la institución estatal que rectora el manejo de las contingencias en el país.
La mañana de ayer, el subcomisionado de Copeco, Luis Maldonado, se trasladó a la zona para verificar los daños y comenzar a realizar un proceso de planificación encaminado a reubicar a las familias afectadas.
Los preparativos
"Estamos preparando una planificación con el alcalde para ver cuál sería el siguiente paso que ellos estimen conveniente, porque no es cuestión de decir que vamos a reubicar, tenemos que buscar la mejor alternativa para todas estas familias", aseguró Randolfo Fúnez, jefe de operaciones de Copeco.
Las autoridades confirmaron la rehabilitación del paso hacia la comunidad de La Avispa, que la mañana del jueves se encontraba incomunicada.
La mañana de ayer, Copeco envió al lugar un camión con ayuda consistente en colchonetas, estufas de gas, kits de cocina, kits de higiene, sábanas, candelas, cajetillas de fósforos y platos de plástico, entre otros artículos de uso doméstico.
"Ahí salieron dañadas 15 viviendas y un centro de salud a consecuencia de un fenómeno; todo indica que los cerros del entorno del lugar están pelados, hay una deforestación abusiva en el lugar y eso tiene que llevarnos a conclusiones de que donde hay ese tipo de acciones ocurren estas desgracias", aseveró Fúnez.
Según los informes de la Comisión Permanente de Contingencias, el desbordamiento de la quebrada La Avispa causó problemas en al menos cuatro comunidades: La Avispa, Urraco, Ranchería y Las Flores.
Las comunidades se han convertido en "pueblos fantasmas" porque se estima que a penas 10 familias tuvieron problemas menores, de las 30 que aproximadamente hay en el lugar.
Último adiós
Entre tanto, los familiares de las víctimas dieron ayer el últimos adiós a las personas que fallecieron a consecuencia de la crecida de la quebrada que atraviesa la comunidad. Las primeras víctimas encontradas son Nery Colindres, de ocho años de edad, y Luz Méndez, de 36 años. Más tarde, los socorristas encontraron el cuerpo de Félix Colindres, esposo de Dulce. Copeco tampoco logró confirmar la tarde de ayer los nombres de las personas que aún se encuentran desaparecidas y de las que fueron rescatadas sin vida en las últimas horas.
Hasta ayer, varias familias continuaban con el proceso de remoción de escombros mientras los elementos del Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja, Copeco y las Fuerzas Armadas continuaban con la búsqueda de las personas que aún están como desaparecidas.
Las autoridades confirmaron que aún no se tiene estipulado la conformación de un albergue en la comunidad, debido a que las familias afectadas decidieron trasladarse a las casas de sus parientes y amigos cercanos en la comunidad.