Honduras
Hay una variedad de calificativos por los cuales se han convertido en lugares famosos, pero el sabor de sus productos y el olor que se percibe en sus instalaciones son su mejor carta de presentación.
En cada uno de ellos se ofrecen bocadillos que obligan a los visitantes a suspender la dieta impuesta a quienes están en proceso de adelgazar.
Basta con sentir el aroma cada vez que se prepara una deliciosa carne asada, sentir el olor que despiden los chicharrones, saborear los frescos frijoles fritos o escuchar el crujir de los "pastelitos de perro" que se cocinan en medio del aceite en una olla puesta sobre el fogón. Son los rincones que difunden el inigualable e inconfundible sabor catracho y que han hecho su nido en la capital de la república.
Los toneles
Para el caso, en la tercera calle del barrio La Guadalupe se encuentra uno de los negocios más visitados por los capitalinos y hasta por personas extranjeras. Se trata de Los Toneles.
Es un lugar donde hace 37 años se venden deliciosos "pastelitos de perro", un tÃpico plato de comida, y es visitado todos los dÃas por centenares de capitalinos y hasta extranjeros.
Julia Hernández cuenta que los siete empleados llegan al local desde las seis de la mañana a preparar los materiales que utilizan en la elaboración de las comidas tÃpicas que ofrecen al público.
A eso de las ocho de la mañana empieza la atención a los clientes hasta terminar a las ocho de la noche, todo esto de lunes a domingo.
A parte de los tradicionales pastelitos, en este negocio se ofrecen otras comidas como yuca con chicharrón, baleadas, tacos y plátano frito.
Doña Ana Fiallos fue quien inició el negocio que bautizado con este nombre porque se cocinaba sobre unos toneles, en una esquina de la transitada calle del populoso barrio capitalino.
Poco a poco fue creciendo y ahora se encuentra en un amplio local.
Mi Mini CafeterÃa
Otro de los lugares donde se puede saborear un delicioso plato tÃpico es en Mi Mini CafeterÃa, ubicada en la esquina opuesta al teatro nacional Manuel Bonilla.
Desde hace 34 años, la familia Valladares, al mando de doña Clementina (78), propietaria del negocio, se ha dedicado a complacer el paladar de miles de capitalinos con un bocadillo sencillo, barato y gustoso.
Allà se venden las populares burritas, dejando a un lado las comidas rápidas.
Las tradicionales "burritas" están compuestas por dos o tres tortillas que envuelven diferentes ingredientes, entre ellos, frijoles, huevo, aguacate y mantequilla.
Con solo entrar al local se siente el olor a comida casera. En el lugar no encontrará sillas ni mesas, solo butacas y una larga barra donde el cliente puede pedir burritas con o sin chicharrón, acompañadas a su gusto, sea con frijoles, quesillo, huevo, chorizo, arroz, carne guisada, carne desmenuzada y pollo, en fin, usted escoge.
Carnitas Kennedy
En la colonia Kennedy también hay un rincón donde se puede disfrutar una deliciosa carne asada.En la tercera entrada, atrás del instituto España Jesús Milla Selva, se encuentra Carnitas Kennedy.
Hace ocho años se fundó este negocio, el cual es visitado todos los dÃas por centenares de personas que llegan en busca de un plato tÃpico.
Sonia RamÃrez, administradora del negocio, comentó que las personas que los visitan y prueban los bocadillos, a los pocos dÃas, están de regreso. "Lo que nosotros ofrecemos son comidas tÃpicas que preparamos al instante que se nos hace el pedido y se sirven en pocos minutos", dijo.
Los Panecillos
Y para los que gustan de algo más liviano, en el barrio La Bolsa de Comayagüela se encuentran Los Panecillos de la Bolsa.
Este es un negocio donde la especialidad son pequeños panes blancos con frijoles con un toque picante, algo que da un sabor especial a este bocadillo.
Este negocio también tiene varias década de brindar sus servicios a la comunidad.
Este es un negocio que poco a poco ha ido creciendo, igual que los demás.
Los propietarios aseguran que comenzaron con pocos productos y ahora los pedidos se han multiplicado al ciento por uno y el local también ha sido ampliado para una mayor comodidad de los clientes. Asà que el menú está en sus manos, sea usted el que decida cómo consentir su paladar.