Honduras
La Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) no es un mundo de fantasías ni ilusiones como Walt Disney, y mucho menos es la salida del sol. El Alba es una propuesta política, económica y social donde prevalecen componentes ideológicos y militares, que surgió en una madrugada de devaneos políticos entre el ex presidente de Cuba, Fidel Castro, y su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez.
El mismo presidente Chávez cuenta que un día de diciembre de 2001, con motivo de una cumbre caribeña, conversaba en la madrugada con el presidente de Cuba, Fidel Castro, y analizando la problemática de los países latinoamericanos dijo al comandante cubano que ya era tiempo de hacer una propuesta antagónica al Alca (Área de Libre Comercio de las Américas), y como amanecía se le ocurrió que debía de llamarse Alba, nombre al cual ambos mandatarios le dieron vida posteriormente.
El Alba, en consecuencia, fue una idea que maduraron en su momento Fidel Castro y Hugo Chávez y a la que le dio forma una comisión bilateral que trabajó durante varios meses.
Acuerdo bilateral
Un 14 de diciembre de ese mismo año (2001) se reúnen nuevamente los presidentes en La Habana, Cuba, para firmar, entre otros, documentos del acta constitutiva del Alba y el acuerdo de aplicación de la alternativa.
En abril de 2005 suscriben una declaración final de la primera reunión Cuba-Venezuela para la aplicación de la Alba. En junio de ese mismo año, los países suscriben un segundo acuerdo, el de cooperación energética Petrocaribe.
En un inicio, el Alba se conforma como una opción de integración regional entre Venezuela y Cuba (14 de diciembre de 2004), sin embargo, ante las pretensiones expansionistas de la ideología chavista, el mandatario Venezolano ha impulsado esta ideología de tal manera que el 28 de abril de 2006 se incorpora la República de Bolivia con la firma de una declaración conjunta entre los tres países. Después se han sumado a esta propuesta Nicaragua y Honduras, mediante declaraciones conjuntas.
En el país, la determinación ha generado la oposición de diferentes sectores, ante la posibilidad de que la adhesión de este documento implique riesgos con Estados Unidos, el país al que Honduras exporta el 80 por ciento del producto proveniente de la maquila, uno de nuestros principales sustentos económicos.
¿Pero qué es el alba?
La incertidumbre por conocer qué es el Alba ha reinado en el país. El gobierno de Manuel Zelaya Rosales ha mantenido bajo total misterio la doctrina que encierra el Alba.
Esta iniciativa que persigue mantener su férrea oposición a Estados Unidos, el principal socio económico de Honduras, es una propuesta que contraviene al Alca, donde se expone una visión alternativa a los acuerdos de libre comercio.
Según un análisis que ha sido elaborado para la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y la Fundación Carolina, el Alba se fundamenta en tres principios básicos:
1. Oposición a la reformas de libre mercado. 2. No limitar la acción reguladora del Estado en beneficio de la liberalización económica. 3. Armonizar la relación Estado-mercado, adquiriendo forma en los programas de gobierno de Venezuela, especialmente por su vinculación con las estrategias para el desarrollo definidas en el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2007, que especifica cinco equilibrios esenciales en lo social, lo económico, lo político, lo territorial y lo internacional; todo esto sustentado en un enfoque de desarrollo que promueva la calidad de vida de todos los ciudadanos.
Nueve son las áreas que abarca dicha iniciativa: 1) petróleo y energía, 2) comunicación y transporte, 3) fuerzas armadas, 4) deuda externa, 5) economía y finanzas, 6) industrias básicas y ligeras, 7) recursos naturales, 8) tierra, soberanía alimentaria y reforma agraria y 9) educación.
Componente militar
Una de las mayores preocupaciones entre los diferentes sectores de la sociedad hondureña es en el aspecto bélico. Según el documento de Flacso, el Alba busca la creación de una doctrina de defensa nacional latinoamericana y caribeña, así como también la conformación de un centro de militares para la defensa y la integración latinoamericana y caribeña. Asimismo, se pretende la firma de un tratado latinoamericano y caribeño de asistencia recíproca.
Hasta el momento, el poder Ejecutivo no ha querido reconocer los componentes político-militares que tiene el acuerdo. El Congreso de la República, a través de su titular, Roberto Micheletti, ha sido enfático al decir que no se ratificará ninguna adhesión que comprometa al país en materia ideológica-belicista.
En lo ideológico destaca el discurso político contra la hegemonía de Estados Unidos en la región, la diplomacia del petróleo, el crédito y la cooperación usados por el presidente Chávez, uno de los creadores de la iniciativa. Honduras se adhirió al Alba el 25 de agosto pasado en una ceremonia en la que estuvo presente el presidente Chávez, pero para ser miembro de esa instancia deberá ratificarse la adhesión en el Congreso Nacional.