Estados Unidos
Los hondureños en Estados Unidos han hecho sentir su voz de protesta al presidente Manuel Zelaya.
La petición de imponer mayor celeridad en las negociaciones de extensión al Estatus de Protección Temporal (TPS) y el rechazo a la adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) marcaron sus exigencias ante la presencia del mandatario en este país, hasta donde EL HERALDO se ha trasladado con recursos propios y no oficiales para desarrollar una cobertura especial.
Luego de dar un giro diplomático al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador estadounidense, Hugo Llorens, Zelaya arribó el domingo a Nueva York para participar en la 63 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde estará hoy como segundo conferencista. Su agenda incluye reuniones con diversas autoridades de esta nación.
Total hermetismo
La llegada de Zelaya a Estados Unidos no solo ha estado marcada por el ambiente de protesta entre los hondureños viviendo en este país, sino también porque la delegación diplomática local maneja con hermetismo la misión oficial.
Apenas trascendió que Zelaya se reunió ayer con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para dialogar sobre aspectos nacionales e internacionales referidos al desarrollo económico y social.
La visita del mandatario se efectúa en medio de expectativas y escepticismo de los resultados que pueda obtener en su gira, luego de que en Tegucigalpa atacara fuertemente al “imperialismo” cuando firmó su adhesión al Alba y tras el desplante que le hizo al embajador Llorens, al suspenderle la presentación de sus credenciales en un supuesto acto de solidaridad con Bolivia, país que ha denunciado un supuesto intervencionismo de EE UU en conflictos de ese país.
Esta situación ha creado un ambiente desfavorable entre la comunidad de hondureños en Estados Unidos, sobre las posibilidades de que se obtengan buenos resultados. Ante ello, las voces de los líderes hondureños en ee uu no se silencian en declaraciones ofrecidas a EL HERALDO.
Protestas
Las manifestaciones de protesta se harán sentir este día frente a la sede de las Naciones Unidas, mientras el mandatario haga su disertación en el concierto de naciones.
“Para mañana (hoy) se tiene planificado hacer un plantón frente a la sede de las Naciones Unidas en rechazo a la adhesión de Honduras al Alba, se hará cuando el presidente Zelaya esté pronunciando su discurso en horas de la tarde”, informó Rosario Murillo, líder de la comunidad de hondureños residentes en New York.
Son decenas de hondureños los que de forma voluntaria están decididos a realizar la protesta que busca hacer un llamado de paz y no confrontación con Estados Unidos, principal aliado económico de Honduras.
“En la comunidad existe el temor, eso no se puede ocultar y esta es una oportunidad para hacernos escuchar; lamentamos que en la embajada de Honduras ante la ONU no se nos quiera informar de la gira”, declaró.
Los connacionales que residen en este país colectan cartas para entregarlas a senadores pidiendo apoyo para la extensión de los permisos de trabajo a favor de hondureños que aportan a la economía unos tres mil millones de dólares anuales en concepto de remesas.
El mandatario estuvo la noche de ayer presente en la cena que el presidente Bush ofreció a los mandatarios asistentes a la 63 Asamblea General de la ONU.
Exigencias en Florida
La ampliación al TPS es primordial para los hondureños que viven en Estados Unidos y es por eso que las protestas en contra de la política exterior que ha manejado Zelaya se harán sentir en los lugares donde hay mayor presencia de catrachos. El estado de Florida no podía ser la excepción.
“Honduras no está apta para asimilar el retorno masivo de más de 78 mil compatriotas en caso de que no se conceda la ampliación del TPS”, expresó José Lagos, presidente de la comunidad de hondureños en Miami. La petición de esta comunidad va más allá de la ampliación del TPS: se pide una redesignación del programa para poder incluir a más hondureños que no están amparados y temen caer en las redadas, lo que afecta a miles de familias.
“Lo que se espera es proteger a más compatriotas que no son criminales, que no son terroristas; le pedimos al mandatario que abogue por la extensión y la redesignación. Esperamos que antes que deje el mandato el presidente Bush, en enero 20, lo deje firmado, eso sería una bendición”, dijo.
Según estimaciones, con la redesignación se sumarían unos 10 mil hondureños al TPS. Aunque el gobierno estadounidense aclaró que el tema migratorio no se politiza, existe en los hondureños radicados en este país el temor de la no ampliación del beneficio.
Rotundo no al Alba
Por otro lado, en esta comunidad se reafirma el rechazo a la adhesión de Honduras al Alba.
“Es una política de Hugo Chávez y tiene ese componente militar, que aparentemente no lo tiene en el convenio firmado por Honduras; el problema es, y es la oposición que tenemos a raíz de lo que hemos visto de esta exportación de revolución y doctrinado que han manejado Fidel Castro y ahora Hugo Chávez con su petróleo y todo lo demás, que nos preocupa que habla de alfabetizar a Honduras por parte de maestros cubanos y no sabemos quién va a supervisar a esos maestros”, enfatizó.
Además, Lagos espera que se fortalezcan los lazos comerciales con EE UU, vía Cafta, producto de las reuniones que el mandatario sostendrá con autoridades de este país.
Voces desde Texas
El rechazo de la adhesión de Honduras al Alba es contundente en los hondureños que viven en Texas. “Estamos en contra de las decisiones del presidente Zelaya”, manifestó el líder de la comunidad de hondureños en Dallas, Jorge Rivera.
“El pueblo está enardecido con el presidente (Zelaya) por estar inmiscuido con el presidente Hugo Chávez, por lo del Alba, porque eso viene a contrarrestar lo que es el Cafta, el libre comercio con Estados Unidos”, expreso.
Sobre este mismo tema, el líder hondureño teme que con la alianza con Venezuela se fortalezca la narcoactividad, ya que son varias las avionetas que han aterrizado en territorio hondureño trasegando droga.
De igual forma, Rivera expuso que los compatriotas radicados en esta ciudad se muestran preocupados de que no se extienda el TPS por la actitud de Zelaya hacia EE UU.
“Nos hemos reunido con cerca de 300 hondureños que están bajo este régimen de protección temporal que están sumamente preocupados por las noticias que se originan en Honduras, muchos de ellos han llorado”, explicó. Se prevé que Zelaya se reúna con el presidente de EE UU, George Bush.
Ante el desplante hecho a Llorens, al suspenderle la entrega de credenciales, Rivera le recomendó al presidente Zelaya que se disculpe con Bush.
“Que le diga ‘i’m sorry’, lo siento, me excedí; esa es la disculpa más grande que debe tener el presidente, porque representa a un pueblo hondureño que lo puso democráticamente”, recomendó Rivera.