Honduras
La casa que ha sido el trabajo de toda una vida de doña Ana María Ponce y su esposo está en manos de la naturaleza. Hace tres semanas se inundó y la familia se tuvo que refugiar en el salón comunal de la comunidad de El Porvenir, Choluteca.
“Hoy por la mañana fui a verla, aunque sea de largo, y todavía se encuentra en pie...”, relata con una mezcla de alegría y amargura en su rostro.
Es madre de tres hijos y su esposo es un labrador que debido al mal tiempo no ha podido salir a trabajar; en sus bolsillos no hay ni siquiera un lempira para comprar alimento.
En estos momentos están viviendo de las ayudas que les brindan sus vecinos, también perjudicados por las lluvias.
“No tenemos nada para comer... necesitamos ayuda, de lo contrario lo único que nos espera es aguantar hambre, ya que no hay trabajo, las pocas cosechas se han perdido y continuamos con el agua dentro de las casas...”, clama la mujer.
Ella, su esposo e hijos forman parte de las 267 familias damnificadas por las lluvias en Choluteca.
La mayoría han sido trasladadas al centro comunal de Monjarás. Ayer, integrantes de la Cruz Roja les entregaron implementos de aseo personal y de cocina para que puedan preparar sus alimentos.
Sin esperanzas
La esperanza de volver a sus viviendas está casi perdiéndose en estas familias. Más aún con la subida en los niveles del río Choluteca, que se producen minuto a minuto.
El último registro es de 7.50 metros, lo que ha dejado incomunicadas las zonas bajas del municipio de Choluteca.
Según las autoridades del Comité de Emergencia Municipal (Codem), las comunidades de El Palenque y las aledañas siempre se habían inundado, pero que nunca se habían incomunicado por las aguas, ya que siempre había paso.
El aislamiento vuelve más crítica la situación de la cientos de familias que habitan en cinco comunidades.
Suyapa Rodríguez, del Codem, dijo que el río en lo que va de este invierno no había tenido un comportamiento de ese tipo, “incluso el agua está llegando al casco urbano de Choluteca, a las cercanías y al sector donde estuvo la colonia Pedro Díaz”, explicó.
Según el Codem, 200 familias están incomunicadas en el sector de El Palenque, las que todavía no han sido atendidas ni con alimentos ni con medicamentos porque no se ha podido llegar a la afectada zona.
Entre las comunidades incomunicadas por las aguas del río Choluteca se encuentran El Anillo, Santa Lucía, El Palenque, que es la más grande, La fortunita y El carrizo, que urgen de ayudas alimenticias.
Sin un techo
En un rincón del centro comunal de Monjarás se encuentran la señora Digna Aguilar y sus tres hijos. Sus rostros denotan preocupación, pero también la tranquilidad de estar juntos en estos momentos de incertidumbre. Entre las ayudas que han recibido están unas cacerolas vacías.
“Yo no sé qué voy hacer, ya que somos muy pobres y lo único que nos queda es esperar las ayudas del gobierno para poder sobrepasar mientras pasan estas aguas”, dice la madre de familia.
Ella y sus hijos salieron de su casa que se inundó hace dos semanas; “uno no quiere dejar su casita, pero en cualquier momento nos podía caer encima; por ahora estamos durmiendo en el piso, con la esperanza de conseguir una ración de alimentos aunque sea para que coman mis hijos”, agrega doña Digna.
Ella vive en el barrio Independiente de Monjarás, que fue afectado por las llenas y tiene dos semanas con las viviendas inundadas.
Algunas de las familias que no han podido salir de sus viviendas, miembros de cuerpos de socorro y de las diferentes alcaldías de las zonas les han entregado raciones pequeñas de alimentos.
El alcalde de Marcovia, Nahún Cálix, entregó unas 112 raciones en la colonia Callejas de la comunidad de Cedeño, donde las familias no tienen comida, ya que viven de la pesca y no pueden salir a faenar.