Honduras
A solo dos días para que las elecciones generales en los Estados Unidos culminen, millones han acudido a votar, otros hemos seguido paso a paso el desarrollo de este proceso desde aquel 3 de enero de 2008 que iniciaron las primarias y otros simplemente ven lo que sucede con este gran acontecimiento.
Estados Unidos espera nombrar a su presidente 44, el cual podría ser el senador por Arizona, candidato del partido republicano, John McCain, o su contendor político, el senador por Illinos, candidato del partido demócrata Barack Obama.
Ese país del norte de América fue la primera nación en designar al presidente como la cabeza de Estado en una República moderna, hoy día el sistema presidencial de gobierno se usa en muchos países en todo el mundo.
La historia registra a 42 hombres que han sido presidentes de EE UU. George Washington fue el primero y George W. Bush ocupa la 43 presidencia. Desde principios del siglo XX, los Estados Unidos, como superpotencia, han llevado al presidente a ser una de las figuras más conocidas del mundo.
Una tremenda historia política abraza a esta potencia mundial, hablamos de 219 años de implementar la democracia en donde el presidente es también el jefe del gobierno federal y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
Existen algunas confusiones y críticas sobre el sistema electoral en EE UU.
A continuación le detallamos un poco sobre su funcionamiento.
¿Cómo funciona?
Para que un presidente logre hacerse con el cargo, tras un proceso electoral, hay que tener en cuenta que existen 538 votos electorales divididos entre los 50 estados y el Distrito de Columbia.
Cada estado tiene un elector por cada uno de sus miembros en el Congreso: uno por cada legislador de la Cámara de Representantes (determinado por la población estatal) y uno por cada senador (cada estado tiene dos).
Un candidato necesita la mayoría de los votos electorales, es decir 270, para llegar a la presidencia.
La mayoría de los estados conceden todos sus votos electorales al candidato que gana la votación popular en el estado.
Los electores luego emiten dos votos cada uno: uno para presidente y el otro para vicepresidente. Esos sufragios son enviados al Congreso, donde son certificados por el Colegio Electoral en Estados Unidos.
Empero, el día de las elecciones, los estados realizan comicios directos en todo su territorio para elegir a los representantes, bajo el sistema que contempla que postulante que gana se lleva todos los votos electorales. Las únicas excepciones son los estados de Maine y Nebraska, que distribuyen sus votos de manera proporcional.
A su vez, los residentes del estado de Colorado votarán simultáneamente en un referéndum para dividir los nueve votos electorales del estado proporcionalmente entre los candidatos presidenciales.
Si esto es aprobado, será aplicado de manera inmediata y podría complicar las elecciones en caso de que no exista una ventaja clara por parte de ninguno de los candidatos, según lo indica el Colegio Electoral.
Sin obligación
Una de las interrogantes más frecuentes es ¿tienen los electores que votar por el candidato elegido por su estado?, la respuesta es no.
La Constitución no obliga a los electores a que voten de una manera específica, pero 29 estados y el Distrito de Comumbia le piden a sus electores que sufraguen por los candidatos de su partido.
De los 21,000 electores de la historia del país, solo 10 fueron “electores desleales” y cambiaron los votos de su partido y la decisión popular del estado. Sin embargo, la situación nunca modificó el resultado de una elección.
El caso más reciente se registró en 2000, cuando un elector del Distrito de Columbia se abstuvo de votar en lugar de votar por el candidato demócrata Al Gore, para protestar por la falta de representación del distrito en el Congreso.
Un elector republicano de West Virginia manifestó que no votó por Bush si el presidente ganaba en ese estado. Cinco estados estipulan sanciones para los “electores desleales” que van desde multas de 1,000 dólares hasta condenas por delitos.
No obstante, nunca se ha penalizado a ningún “elector desleal”, anuncia el portal del CE.
Por tanto, los electores de cada estado se reunirán en su propio estado el 13 de diciembre.
El Colegio Electoral nunca se junta como cuerpo. Cada estado recoge los votos y los envía al Congreso, que los contará y certificará el 6 de enero. Dos semanas después, el 20 de enero, el presidente es investido, según lo indica el CE.