Honduras
Cualquier arma, por pequeña que sea, será importante para los dos candidatos presidenciales para alzarse con la victoria en las elecciones estadounidenses de mañana.
Analistas políticos han enfatizado la importancia de varios fenómenos. Uno de ellos es el uso de la tecnología en la campaña para atraer votos. El otro es el interés de los jóvenes y los nuevos votantes, de cara a este particular e inédito proceso electoral.
Estas tres armas podrían marcar la diferencia en la búsqueda del sucesor del republicano George W. Bush en la Casa Blanca, donde ha estado durante los últimos ocho años.
La guerra tecnológica
Kenesha Green es una joven afroamericana de 26 años nacida en esta ciudad y votará por primera vez en una elección.
“La vez anterior (2004) no voté porque ninguno de los candidatos me llamó la atención… hoy sí tenemos alguien que nos ofrece algo diferente”, dice mientras revisa la página del senador demócrata por Illinios, Barack Obama, el más fuerte candidato para ganar las elecciones, según las encuestas, y el favorito de Kenesha.
Este candidato tiene cierta ventaja sobre su contendor, el republicano John McCain, en el campo tecnológico.
Josh Hatch, un experto en plataforma tecnológica que vive en Washington, habló con EL HERALDO sobre este tema y afirma que el senador Obama ha sabido aprovechar la tecnología, en especial la Internet.
La gente que trabaja con Obama realiza una ardua labor en el ciberespacio. EL HERALDO se unió a una de las comunidades virtuales que simpatizan con Obama para conocer cómo funciona esta arma política.
Lo único que se necesita para enrolarse en una comunidad virtual como esta es una cuenta de e-mail, afirmar ser simpatizante de Obama o de McCain y estar dispuesto a contribuir en su campaña.
Como nuevo supuesto seguidor virtual del senador afroamericano, EL HERALDO recibió un mensaje de bienvenida alertándolo de que en el futuro tendría que ayudar a Obama en su camino hacia la Casa Blanca.
Los mensajes electrónicos atiborraron la cuenta de e-mail habilitada para afiliarse a esa comunidad virtual. Los mensajes contenían opiniones e incluso ataques (se supone que de republicanos “infiltrados”) y asignaciones especiales.
Por ejemplo, EL HERALDO recibió un e-mail en el que se le solicitaba la colaboración para llamar a varias decenas de números telefónicos e intentar convencer a esa gente de votar por Obama.
El tema tecnológico ha sido motivo de ataques entre los candidatos. Obama, por ejemplo, ha lamentado el hecho de que McCain no pueda escribir sus propios correos electrónicos. McCain tiene un impedimento físico debido a la tortura a que fue sometido cuando fue prisionero de guerra en Vietman y no puede usar teclados de computadoras.
Obama también tiene varios perfiles en comunidades virtuales como Facebook, lo que de cierta forma le permite estar “más cerca” de los votantes.
Estas comunidades virtuales también sirven para recaudar fondos para las campañas. EL HERALDO recibió un e-mail en el que le hacían una invitación para ver el mensaje político de media hora que transmitió Obama el pasado miércoles previo al juego de la serie mundial de béisbol.
Para ver ese video ellos solicitaban una “contribución” de cinco dólares que se debía hacer con una tarjeta de crédito.
Scott Keeter, del Centro de Investigación Pew con sede en Washington, dijo a EL HERALDO que sus últimos recuentos revelan que al menos nueve millones de estadounidenses están conectados a Internet (casi 9% del electorado) y recibiendo información sobre las elecciones.
Un alto porcentaje de ellos tienen blogs o suben videos relacionados con la campaña a la página de Youtube, es decir que realizan el llamado “periodismo ciudadano”, un fenómeno más nuevo aún.
El nuevo votante
Kenesha Green, que estudia psicología en la universidad, dice que ella no trabaja directamente con ninguna comunidad internauta, pero que Obama la ha motivado a votar. De hecho, Obama tiene mucha popularidad a nivel de jóvenes y nuevos votantes, afirman las encuestas.
Sin embargo, hay casos de jóvenes que nunca han votado y que prefieren no tomar bando en esta batalla campal. Adán Cáceres, hondureño y ciudadano estadounidense, es uno de ellos.
“La verdad es que yo no dependo de la política, en mi trabajo dependemos del turismo y nunca he votado, aunque puedo; y en esta ocasión tampoco lo haré”, dice tajantemente.
Es curioso que Adán hable de su situación particular, porque muchos sondeos publicados en medios de comunicación revelan que uno de los principales motivos que llevará a los jóvenes a las urnas este 4 de noviembre es la difícil situación económica del país.
“A mí no me ha afectado la crisis, nosotros no dependemos de lo que compre el estadounidense, sino de los extranjeros… otros miembros de mi familia sí sienten la caída, pero no yo”, dice Adán, que trabaja en una tienda de venta de tecnología desde hace seis años.
El joven apoyo político
Una joven originaria de India, ciudadana estadounidense que reside en Washington y que prefirió el anonimato, contó a EL HERALDO que ella forma parte de otro frente de batalla.
Todos los fines de semana, ella toca a la puerta de decenas de casas en Washington, tratando de convencer a la gente de votar por Obama. “Muchas veces me han tirado la puerta en la cara”, dice mientras se ríe, sabiendo que perdió una batalla, pero no la guerra.
Ella confiesa que no recibe ningún pago, tampoco tiene esperanzas de optar a un cargo público en el gobierno, “lo hago porque creo en él, es joven como nosotros y su propuesta de cambio es genuina”.
Lo cierto es que la batalla entre republicanos y demócratas por seducir a los cibernautas, el voto joven y los nuevos votantes, ha sido intensa y los resultados de ese arduo trabajo se verán reflejados mañana en las urnas, cuando se espera a más de 114 millones de estadounidenses en las urnas.