Honduras
La difícil tarea que realizan para salvar vidas humanas los convierte en héroes de las aguas. Ellos están acostumbrados a vivir en el peligro, sencillamente desafían la muerte.
Son un grupo de expertos del equipo de Rescate Acuático del Cuerpo de Bomberos que no escatiman esfuerzos para enfrentarse al peligro para rescatar a compatriotas que están en dificultades, ellos se enfrentan a las inclemencias de la naturaleza.
Para ellos no hay descanso. En invierno y verano tienen trabajo qué realizar y se rifan la vida por salvar la de personas que ni siquiera conocen. Pertenecer a la benemérita institución de socorro les compromete a servir a quienes más lo necesitan, aunque eso implique permanecer constantemente "con el agua hasta el cuello".
Además de los apagafuegos, el Cuerpo de Bomberos cuenta con un poderoso equipo especializado para enfrentar desde las violentas corrientes de ríos, hasta las profundidades de lagunas y mares en el cumplimiento de su misión de salvaguardar vidas.
Lo más novedoso es el equipo de rescate en aguas rápidas que cuenta con personal capacitado internacionalmente para operar en situaciones difíciles en ríos desbordados y en profundas lagunas que se forman por las lluvias.
Quizá muchas veces no les rinden ni las gracias, pero se sienten satisfechos de haber cumplido con el deber de haber evitado la muerte de niños, jóvenes, adultos y ancianos, así como de animales en riesgo. El grupo está integrado por 45 bomberos distribuidos en las estaciones a nivel nacional.
Todos han recibido suficiente capacitación para enfrentarse a situaciones tan difíciles como el rescate de personas en las inundaciones y cadáveres de las profundidades.
Un gran recurso
Para el teniente Alberto Varela, instructor de rescate en aguas rápidas, el novedoso elemento es tan necesario cuando se registran inundaciones fuertes, porque les sirve para rescatar a pobladores en peligro de perecer ahogados en áreas de difícil acceso para otros medios.
El oficial confirmó que llevan cinco cursos en esta especialidad y que unos 45 bomberos ya recibieron capacitación en aguas rápidas y están listos para responder a los llamados de auxilio.
Esto es lo más actualizado, dijo, gracias a la colaboración de la comandancia general y de otras instituciones tuvimos la oportunidad de estar en Argentina, en donde recibimos el curso de rescate en aguas rápidas y manejo de lanchas rápidas.
Recordó que durante las recientes inundaciones tuvieron la oportunidad de realizar un rastreo en el río Choluteca en busca de una persona que se ahogó, porque de otra forma no podían encontrarlo y la operación en lanchas rápidas facilitó la búsqueda.
Varela manifiesta que la labor no es fácil, constantemente, se exponen al peligro debido a las piedras y palos que encuentran en los recorridos.
"Estamos capacitados por si nos damos vuelta, volver a recuperarnos, es en sí, lo que nos enseñaron en el curso de aguas rápidas", expresó.
Aseguró que el grupo cuenta con especialistas en el manejo de todo tipo de lanchas, tanto de motor como sencillas.
Comentó que durante las últimas lluvias estuvieron en la costa norte del país, en Trujillo, El Progreso, Yoro, Sabá y Tocoa, en el departamento de Colón, haciendo evacuaciones en lanchas de motor que forman parte del último equipo que les llegó de España.
Afirmó que en la zona donde se presentó mayor incidencia sacaron a personas que "les había llegado el agua hasta el cuello; evacuamos a 63 que estaban en peligro inminente y en el transcurso de una semana rescataron a 120 en El Progreso.
Hay que conocer los ríos
El bombero explicó que los ríos tienen una clasificación y que depende de la profundidad, porque hay unos que son permanentes y otros que surgen solo en temporada de invierno, siendo estos los más complicados, porque hay muchas piedras que provocan la formación de remolinos y cuando la gente cae en ellos no tiene la posibilidad de sobrevivir.
Afirmó que "tenemos un grupo que tiene todas las especialidades en rescate acuático, en manejo de lanchas con motor fuera de borda, también sin motor como las de rafting, las de rescate en aguas rápidas y de buceo, que es el trabajo que realizamos en la recuperación de cadáveres".
En lo que compete al buceo, también está el experto Francisco Martínez Pérez, quien se desempeña como instructor en esta rama del Cuerpo de Bomberos.
Con sus alumnos ha participado en capacitaciones con agencias que tienen equipos de buceo en Islas de la Bahía y, la última vez, participaron en una práctica en el mar.
El oficial asegura que todas las actividades de rescate de los buzos son en aguas oscuras, lo que hay alrededor de Tegucigalpa y en otras ciudades del país, las que representan bastante riesgo, porque varias lanchas se han dado vuelta y han estado a punto de perecer.
"No es tan fácil, se necesita bastante capacitación para hacer este tipo de trabajo", expresó.
Confirmó que actualmente realizan un proyecto, a través de la comandancia, para capacitar gente para el rescate acuático y terrestre.