Honduras
Las víctimas del fatal accidente de tránsito ocurrido en la carretera del norte ya descansan en su morada eterna.
En un ambiente de llanto y consternación, familiares y amigos les dieron el último adiós al depositar los restos mortales de cuatro en un cementerio capitalino, mientras que los otros fueron trasladados a Las Vegas, Santa Bárbara.
El viernes, al filo de la 1:00 de la tarde, una rastra cargada con láminas de alucinc mató a ocho miembros de una familia al arrollar, aparatosamente, el vehículo en que viajaban con destino a la capital, procedentes de Santa Bárbara.
En el percance que se registró en el kilómetro 22, a la altura de Amarateca, perecieron Héctor Demetrio Martínez (60), Santos Asunción Paz Padilla (52), Nolvia Leticia Martínez Paz (27), Oneyda Patricia Martínez Paz (30), Bryan Pérez (10), Álex Pérez Caballero (33), Edy Alexander Pérez (13) y Johny Fernando Pérez (18 meses).
Oneyda Patricia Martínez, su esposo Álex y sus tres hijos viajaron a la capital para participar en una reunión familiar que tenían planificada por la unión marital de la joven Nolvia Leticia con su novio Carlos Joel Ortez.
Dramático sepelio
Adultos, niños y jóvenes, lloraron la partida sin retorno de sus seres queridos. Los restos mortales de Héctor Demetrio y de su compañera de hogar, Santos Asunción, así como de sus hijas Oneyda Patricia y Nolvia Leticia, fueron velados en una funeraria ubicada frente al parque El Obelisco de Comayagüela y ayer sepultados en un cementerio local cercano a la residencial Las Uvas.
Mientras tanto, los cuerpos de Álex Pérez Caballero y de sus hijos Bryan, Edy Alexander y Johny Fernando fueron trasladados a las 2:00 de la madrugada de ayer a Las Vegas, en donde se les dio cristiana sepultura después del velatorio en el barrio Suyapa.
El cortejo fúnebre partió a la 1:30 de la tarde con la asistencia de centenares de parientes y amigos de los fallecidos.
En medio del llanto y dramáticas escenas, los dolientes recordaron los momentos felices que compartieron con sus seres queridos y demandaron de las autoridades que se haga justicia.
Milton Rodríguez, sobrino de Héctor Demetrio, recordó que su tío anduvo el 1 de enero en Manto, Olancho, acompañado por su hermano Agustín, "prácticamente, despidiéndose de nosotros, fueron a poner una reja a la tumba de mi abuela, allí comimos, bromeamos y nos regocijamos con toda la familia".
Prosiguió que "los tendremos en el corazón toda la vida, la persona se va físicamente, pero cuando uno ama de corazón a sus familiares jamás se nos borran".
Mientras tanto, en Las Vegas, Santa Bárbara, familiares y vecinos lamentaron el trágico deceso de Álex, su esposa y sus vástagos.
"¡Ay, Padre!, no tengo palabras. No hay medicina para mi dolor: perdí a mi hijo, mis nietos y su esposa", repetía ayer llorando Gladys Caballero, mientras veía el cadáver de su hijo Álex Pérez, quien conducía el vehículo de paila que fue arrollado por la rastra a la altura de Amarateca.
Don Agustín Martínez confirmó que procederán judicialmente contra el motorista Denis Geovany Hernández Escobar, quien fue puesto a la orden del juzgado, porque "cómo es posible que estas ocho muertes vayan a quedar así".
No más accidentes
El señor Jerónimo Ortez Hernández, hizo un dramático llamado a las autoridades que no permitan que ese tipo de accidentes sean fiables para que los responsables sean castigados con todo el peso de la ley.
"No es justo que ocho o nueve muertos queden en la impunidad, porque es un delito fiable", criticó.
En iguales términos se pronuciaron otros dolientes, quienes demandaron que se haga justicia.
Sigue investigación
Equipos de la Dirección Nacional de Tránsito (DNT) y de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNT) realizan las averiguaciones de rigor con el fin de determinar las verdaderas causas del accidente.
De manera preliminar, el conductor aseguró que una manguera del aire del pesado automotor se explotó cuando bajaba por la pendiente y que al cortar la curva otro carro le quitó el derecho de vía, razón por la cual no pudo evitar la tragedia.
Denis Geovany fue examinado en la Dirección de Medicina Forense con el fin de determinar si había consumido alcohol u otro tipo de alucinógenos.
La audiencia preliminar en relación al caso se realizó ayer en el juzgado competente y en los próximos seis días se determinará la suerte que correrá Hernández Escobar.