Honduras
El pintoresco municipio de MorocelÃ, localizado en el departamento de El ParaÃso, es el lugar que el Señor de Las Aguas escogió para quedarse.
La historia de este cálido valle, cuyo nombre significa RÃo de Gorriones, se remonta a 1791, cuando en el recuento de población formaba parte del curato de Cantarranas (San Juan de Flores).
73 años después, o sea en 1864 se eleva a la categorÃa de municipio, y ya en 1889 pasó a formar parte del municipio de Yuscarán.
Como a todos los pueblos de Honduras, a esta laboriosa comunidad localizada a 60 kilómetros hacia el oriente de la capital, también se le ha asignado un santo patrón y custodio: El Señor de Las Aguas, cuya fiesta patronal es celebrada el 14 de enero.
Se desconoce desde cuándo los habitantes del fértil valle comenzaron a manifestar su devoción por su patrón, pero sà se comprueba que esta se enmarca dentro de la más pura y sincera entrega, incluyendo el fervor y el agradecimiento.
La historia, que ha pasado de generación en generación, revela que el Señor de Las Aguas debe su nombre al hecho de haber sido encontrado en un pozo de agua zarca considerado milagroso, conocido actualmente como Los Chorros y que se encuentra localizado a dos kilómetros hacia las afueras de MorocelÃ. De estas aguas, se abastecÃa la comunidad entera.
"Yo recuerdo que mi abuela me contaba que las aguas de este pocito las utilizaban para cocinar, bañarse, para todo el quehacer en las casas, desde largo venÃan las mujeres a recogerlas. Los campesinos aquà venÃan a aguar las bestias", expresó Lastenia Murillo, habitante de la comunidad.
Fieles peregrinaciones
En Honduras, la devoción hacia los Cristos Negros se hacen sentir y tienen su antecedente en los tiempos de la colonia española. En muchas comunidades de Honduras las imágenes que han contribuido a acrecentar la fe dentro de la feligresÃa católica, representan la herencia de los reyes de España. Cada año estos Cristos concentran a centenares de fieles que hacen peregrinaciones. Pero la más importante, sin duda, es la que realizan al Señor de Las Aguas, donde hasta su iglesia, que lleva el mismo nombre, llegan devotos procedentes de todas partes del paÃs, incluso de otros paÃses de Centroamérica como El Salvador, Guatemala y Nicaragua.
Unos se hacen presentes por pagar las promesas por los milagros recibidos, otros en busca de consuelo o simplemente movidos por la veneración. Es por ello que para la fecha en que se conmemora su dÃa, o sea el 14 de enero, el Santo Cristo, permanece iluminado con la luz de candelas y acompañado de resos.
"El Señor de Las Aguas es muy milagroso y es visitado por muchas personas que llegan de todas partes de Honduras. Hay dos peregrinaciones importantes en Centroamérica, la del Señor de Esquipulas en Guatemala, y la del Señor de Las Aguas en MorocelÃ", declaró José MarÃa Andino.
Pero los peregrinos no solo se quedan en la iglesia, sino que van hasta el pozo de Los Chorros a recoger agua en recipientes que luego van a bendecir. "Aseguran que las aguas de Los Chorros son milagrosas y quien las toma vuelve una y otra vez a MorocelÃ", expresó Andino.