Honduras
La cuarta legislatura del Congreso Nacional se instaló ayer en medio del clamor de diputados, representantes del pueblo, de respetar el orden constitucional.
Durante el fin de semana, los rumores de amenazas de romper el orden en el mandato presidencial establecido por la Constitución de la República tomaron fuerza luego que sectores políticos presionaran para imponer magistrados en la Corte Suprema de Justicia en la víspera de su elección a cargo del Congreso.
El presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, fue prácticamente el que incitó, durante la presentación del informe anual, a los parlamentarios a que gritaran “¡Democracia! ¡Democracia! ¡Democracia!” Los del colectivo de Unificación Democrática curiosamente guardaron silencio.
Micheletti mencionó en tres ocasiones la importancia de respetar el orden constitucional y recordó que son “27 años continuos de estabilidad democrática... 27 años que evidencian la inconfundible vocación de los hondureños, hombres y mujeres, por la paz y la democracia”.
La segunda intervención sobre el tema fue cuando dijo: “gracias en particular a los honorables compañeros diputados y diputadas por sus esfuerzos, por su liderazgo, por su invaluable apoyo y su conducta rectilínea para salvaguardar la integridad de este poder del estado y respetar la Constitución...”
La tercera ocasión incluso se sintió como un mensaje más directo porque mencionó: “...no haremos concurrir voluntades malintencionadas ni acciones que nos aparten del propósito de cumplir siempre con la Constitución y las leyes”.
Esto último coincide con los rumores sobre la reunión que varios funcionarios del Ejecutivo habrían sostenido la noche del sábado con diputados del Congreso Nacional para promover la reelección de magistrados, en la que hubo de por medio amenazas de romper el orden constitucional.
El Partido Nacional alertó de esta intención.
EL HERALDO consultó sobre la veracidad de esa información al ministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza (quien se supone que estuvo en esa reunión), y este negó rotundamente que haya sucedido ese hecho, aunque reconoció que sí hubo acercamientos “normales” con los diputados.
El discurso de Micheletti fue aplaudido por los diputados (excluyendo a los de la bancada de la Unificación Democrática) y todos los presentes en el evento, incluso por el presidente de la República, Manuel Zelaya.
El titular del legislativo no ocultó su inconformidad con la actuación de algunos ministros. A estos, con evidente ironía, él mismo se encargó de aplaudirlos.
Instalación del Congreso
Mientras se celebraba la instalación de esta cuarta legislatura, en las afueras del Congreso Nacional, unos 200 miembros de sectores organizados de la sociedad civil exigían respetar la lista de 45 abogados remitidos por la Junta Nominadora para la escogencia de los 15 magistrados.
Estos grupos, que se encontraban en los bajos del Congreso desde el viernes anterior, estallaron petardos, insultaron a los pocos ministros que osaron entrar al palacio legislativo por la entrada principal y se mantuvieron constantes gritando consignas.
De los pocos ministros que ingresaron por la puerta principal destacaron Rosario Bonano, de Soptravi, y Fredys Cerrato, de Industria y Comercio, a quienes les gritaron “¡Corruptos! ¡Corruptos!”
A la mayoría de los secretarios de estado se les vio ingresar por el sótano del Congreso.
La sesión inició con 20 minutos de retraso, a las 10:20 am. La primera en ofrecer su informe anual fue la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Cecilia Morales, luego Roberto Micheletti y por último el presidente Manuel Zelaya.
La bancada del Partido Nacional estaba, como siempre, en el costado derecho del Congreso, y aplaudió hasta el cansancio la entrada y el discurso de Vilma Morales.
El colectivo de la UD aplaudió y se levantó cuando le tocó el turno de hablar al presidente Zelaya. Los diputados nacionalistas, que estaban cerca de ellos, los “vacilaron” por ese acto.
Los grandes ausentes en el evento fueron prominentes miembros del cuerpo diplomático, porque muy pocas representaciones atendieron la invitación.
La firma del decreto
Luego que los presidentes de los tres poderes del estado ofrecieran sus informes anuales se procedió a la firma del decreto 1/2009, con el que se dio por instalada la cuarta legislatura.
Primero firmaron los diputados miembros de la junta directiva del Legislativo, luego el presidente Manuel Zelaya y por último los secretarios de estado.
Fue en esta última etapa de firma donde diputados de todas las bancadas aprovecharon para mostrar su aprobación o desaprobación de los actuales titulares de secretarías.
La simpatía y antipatía de los diputados se manifestó así: los más aplaudidos fueron Rosario Bonano, de Soptravi, y Rebeca Patricia Santos, titular de Finanzas, mientras que los abucheados fueron: Rodolfo Pastor Fasquelle, de Cultura, Enrique Flores Lanza (que también fue aplaudido por los liberales) y Arístides Mejía (también aplaudido por los liberales), de Defensa y que a partir del 1 de febrero asumirá como nuevo comisionado vicepresidente de la república.
Mejía fue el único que reaccionó de manera airada ante los abucheos de los diputados nacionalistas y hasta se le vio hacer una seña con su mano derecha.
El ministro primero aplaudió y saludo con la mano extendida a la bancada del Partido Liberal, que estaba al costado izquierdo de la cámara.
Antes de irse a su silla, Mejía se dirigió a los nacionalistas que lo abuchearon, alzó a media altura su mano y juntó todos los dedos, haciendo la seña que en el argot popular significa miedo o nervios.
Mejía repitió el mismo gesto en varias ocasiones. Los nacionalistas se reían. Por último, Mejía también sonrió.
Resultados de legislatura
En el resumen presentado por el Congreso para la tercera legislatura se destaca la presentación de 454 proyectos de decretos, de los que 181 terminaron en decretos, 14 en resoluciones, 154 quedaron en mociones y manifestaciones y el resto están pendientes de definir.
Según el criterio de algunos diputados, el Congreso aprobó leyes de agenda social.
Dentro de esa agenda se destaca la incorporación de las empleadas domésticas a la Ley del Seguro Social, la ampliación de la base exenta del impuesto sobre la renta y la ruptura del techo del pasivo laboral.
También se aprobó tratados internacionales como la incorporación de Honduras a Petrocaribe, a la Alba y la Convención contra la Tortura, entre otros.
Se calcula que para este año se han dejado engavetados más de cien proyectos.
De la totalidad de decretos aprobados en la pasada legislatura, el 40 por ciento eran del orden administrativo, el 23 por ciento decretos de ley, 17 por ciento de protocolo y orden, 12 por ciento fueron convenios financieros y un ocho por ciento tratados internacionales.
Monitoreos de organizaciones civiles destacan un pobre desempeño legislativo.
Lo anterior despierta cierto nivel de preocupación para lo que se viene en este año, pues es año político y se deberá elegir al nuevo fiscal general y fiscal adjunto -en marzo próximo- y a los tres magistrados del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) en diciembre.
Así pasó
Llegada. El presidente de la república, Manuel Zelaya, no ingresó por el portón principal del Congreso, tal y como ha sido la tradición.
Saro. El presidente quemó a Bonano. Dijo que de rodillas le pidió que lo dejara seguir en Soptravi. La chagoneta le sirvió para ser el más aplaudido.
Cambios. Se calcula que los manifestantes en las afueras del CN son entre 100 y 200 personas. “Así no se lograrán cambios”, dijeron unos.
Susto. Pese a haber sido una convocatoria muy pobre, las protestantes le sacaron un buen susto a los que estaban en el Congreso porque, a las 12:00 del mediodía, comenzaron a estallar potentes petardos.
“Pepe”. Algunos diputados nacionalistas aprovecharon la instalación de la cuarta legislatura para pegar el sticker de “Pepe” Lobo en los escritorios del Congreso Nacional.
Azorados. Arístides Mejía reaccionó airado cuando fue abucheado por la bancada nacionalista. Luego de firmar el decreto de la instalación de la legislatura, el futuro vicepresidente les hizo la seña (con la mano) de que estaban azorados.
Presión. El Presidente reveló que a Rebeca Santos se le sube la presión cuando se le piden fondos.
Ausente. El gran ausente de la instalación de esta cuarta legislatura fue el embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens.
DOBLE MORAL. El colectivo de UD levantó pancartas con leyendas que decían “No a la reelección” cuando hablaba Vilma Morales. Ya se les olvidó que ellos querían seguir a perpetuidad en el Congreso Nacional.