Honduras
El líder nacionalista y candidato presidencial, Porfirio Lobo Sosa, reveló que “un amigo anónimo” -que no quiso identificar- se convirtió en la pieza clave para que al final los partidos escogieran y juramentaran a las nuevas autoridades del Poder Judicial.
“Debo reconocer la participación de un amigo anónimo que cuando asuma la Presidencia, si Dios así lo permite y el pueblo hondureño, voy a revelar su nombre”, dijo Lobo Sosa.
Este amigo, que según otras fuentes es el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, estuvo -según Lobo Sosa- muy pendiente de los acontecimientos. Generalmente él siempre hace “un aporte extraordinario a Honduras porque siempre busca que exista el diálogo entre los actores políticos y que todas las situaciones se superen”.
El candidato presidencial dijo que al final de todo “ha triunfado la democracia” porque se vencieron obstáculos que en un momento pusieron en peligro la estabilidad institucional.
Desde un principio, el Partido Nacional fijó su posición de no apoyar la pretensión de reelegir a ninguno de los magistrados recogiendo y, de esta forma, el clamor popular de que los magistrados tenían que irse.
Lobo Sosa alabó la actitud de los diputados nacionalistas que nunca dieron muestras de flaquear.
“La bancada de mi partido se mantuvo muy firme, pero muy firme, jamás miré en ellos ningún ápice de querer ceder en la posición”, destacó en Radio Cadena Voces.
No entiende el candidato presidencial nacionalista el porqué un sector del Partido Liberal quería la reelección de magistrados cuando la ley es clara y precisa que debe respetarse la propuesta de la Junta Nominadora. Hubiese sido “muy preocupante” para los intereses del estado de derecho que se violentase la norma constitucional.
Lobo Sosa destacó el papel que jugó el presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, quien -pese a las duras presiones que recibió- siempre se mantuvo respetuoso y decidido a elegir a los magistrados de la lista de 45 recomendados por la Comisión Nominadora.
“Él ha sido el que ha concluido con un proceso que se miraba difícil, pero logró que se llevase dentro del marco de lo que estipula la ley”, dijo al destacar el temple de Micheletti.
Lobo Sosa refirió que se habían generado varios “nubarrones negros” alrededor de la elección de magistrados. Estos nubarrones tuvieron que ver con el peligro de desestabilización del estado de derecho.
“Hay que felicitar a todas las organizaciones que han estado vigilantes de este proceso, que han hecho un enorme esfuerzo, igual que a los jefes de las cuatro bancadas que se mantuvieron firmes”.
También felicitó a la bancada del Partido Liberal porque demostró mucha ponderación en el manejo del caso, esperando pacientemente el desarrollo de los acontecimientos.
El candidato presidencial nacionalista estuvo siempre encabezando las reuniones que al más alto nivel se realizaban para alcanzar un consenso.
También estuvieron en estos encuentros los diputados Juan Orlando Hernández y Rodolfo Irías Navas, y el alcalde Ricardo Álvarez.
El jefe de la bancada nacionalista, Irías Navas, dijo que su partido invitó al embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, quien siempre asumió una actitud “de armonía”, con el deseo de que las cosas se arreglaran por la vía del diálogo.
Porfirio Lobo Sosa incluso señaló directamente al presidente Manuel Zelaya de pretender imponer a una magistrada, en una alusión a la abogada Sonia Marlina Dubón, esposa del ministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza.
Micheletti tuvo que soportar varias presiones que, según Lobo Sosa, venían del Ejecutivo
El presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, dijo ayer que nunca perdió la calma y se mostró siempre optimista durante las prolongadas negociaciones que culminaron la madrugada de ayer con la juramentación de los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
“Ustedes estuvieron más tensos que nosotros, yo estoy contento, riéndome, veo siempre las cosas con un final feliz”, dijo en declaraciones a la emisora HRN.
Aseguró que la presencia en algún momento en las deliberaciones del embajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, y del cardenal óscar Andrés Rodríguez obedeció al hecho de que, cuando “las personas que quieren hacer las cosas bien, consultan.
Nosotros hemos consultado a un ciudadano que fue presidente de la República (Carlos Flores), a quien yo estimo mucho; consultamos con otros ciudadanos también, para ver si podíamos sacar humo blanco de todas estas discusiones”.
Al final, todo salió bien y ahora “esta es una fiesta, estamos contentos de que esto se resolvió de esta forma”.
Sobre el papel que jugó el líder del catolicismo, cardenal Rodríguez, informó que, al ver que las posiciones no se aproximaban a ningún punto coincidente, decidieron nombrar una comisión para visitarle.
La idea, explicó, era “pedirle un consejo, espiritualmente él nos da la fortaleza, nos aconseja para que las cosas nos salgan bien a todo”.
Se le preguntó si comparte las conclusiones de algunos sectores según los cuales el gran perdedor en estas negociaciones fue el presidente Manuel Zelaya.
“No, el presidente de la República estará hasta el último día de su gobierno y nosotros, como Congreso, lo vamos a respaldar siempre”.
El candidato presidencial nacionalista, Porfirio Lobo Sosa, confirmó lo que algunos medios de comunicación habían adelantado: que el Poder Ejecutivo presionaba porque se reeligiera a la magistrada Sonia Marlina Dubón, esposa del ministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza.
Otros sectores dijeron que el presidente Zelaya había amenazado con militarizar el Congreso con tanques si no accedían a la reelección de la magistrada.
Y hubo quienes advirtieron que se rompería el orden constitucional si a las doce de la noche no se nombraba a los nuevos impartidores de justicia.
No es cierto
Sin embargo, Micheletti asegura que nunca estuvo en peligro la institucionalidad. “Hay que explicarle a la población hondureña que no es cierto, no hemos sido amenazados por nadie, al contrario, vinieron unos amigos del Ejecutivo (Flores Lanza, Milton Jiménez y Arístides Mejía), pero a platicar, jamás a presionar o a insultarnos. No sé dónde sale la especulación”, afirmó.
No obstante, Micheletti confesó haberse sentido de lo más contento cuando los diputados, al unísono, se pararon y le aplaudieron por más de un minuto luego de que el representante del Partido Innovación y Unidad, Toribio Aguilera, le reconociera su lucha por salvar el estado de derecho.
“Me sentí muy bien cuando se pararon y me aplaudieron, me siento muy contento, pero la verdad es que no hubo (intentos de desestabilización del sistema democrático).
Lo importante es que al final hay una Corte electa, tenemos una democracia fortalecida”.
Tras esta crisis, el presidente de la cámara legislativa, Roberto Micheletti, salió fortalecido en su liderazgo por el papel que jugó en momentos en que algunos sectores presionaban o buscaban impedir que se eligiera a la nueva Corte Suprema de Justicia.