Honduras
Pasó dos horas de rodillas. Por su rostro rodaban lágrimas llenas de fe.
Su corazón le rogaba a la Virgen de Suyapa encontrar a su única hija, Ana Jackelín Cerrato, que hace más de cinco años se encuentra desaparecida.
El llanto de Miriam Cerrato, de 45 años, hacía más que evidente el dolor de una madre desesperada por no tener a su lado el fruto de su vientre.
Llegó unos minutos antes de las 12:00 del medio día de ayer al Santuario de Suyapa, hora en que el padre Darwin Andino iniciaba la eucaristía en honor a la patrona de los hondureños.
Entró al templo con dos candelas en la mano. Una de color amarillo y la otra color blanco.
A unos pocos pasos de la entrada principal se arrodilló, cerró los ojos y empezaron las oraciones para rogar porque su hija, de apenas 12 años de edad, regrese a casa sana y salva.
A medida que pasaban los minutos, las lágrimas eran cada vez más constantes en las mejillas de Miriam Cerrato.
Estaba tan concentrada suplicando a la Virgen de Suyapa poder encontrar a su hija que restaba importancia a las personas que la miraban y que pasaban cerca de ella.
Cuando el sacerdote terminó la eucaristía, lentamente se levantó y se dirigió cerca de donde estaba la adorada imagen, que mañana cumple 262 años de haber sido encontrada.
Encendió las dos velas. En la mano izquierda tenía la de color amarillo y en la derecha la color blanco.
“Estoy segura que la Virgen me ayudará a encontrar a mi muchachita, yo sé que la voy a encontrar”, repetía Cerrato con palabras entrecortadas que denotaban su profundo dolor.
Llegó a Tegucigalpa con procedencia de Santa Bárbara, lugar de donde desapareció a la única hija que tiene y por quien en los últimos años no ha dejado de pensar y por supuesto a quien tiene grabada en su mente y en su corazón.
Hará el milagro
“Desde el primer momento en que Ana desapareció, la he buscado pero no la he podido encontrar, pero en esta oportunidad tengo la fe en la Virgencita que la voy a encontrar pronto y voy a estar con ella, porque sé que la virgen me va a hacer el milagro que estoy esperando desde que ella se perdió”, manifestó Cerrato.
Doña Miriam es apenas una de los miles de feligreses que desde la semana anterior acuden con devoción y fe en sus corazones para conmemorar los 262 años del hallazgo de la patrona de Honduras, la morenita Santa María de Suyapa.
Diferentes actividades religiosas han marcado esta solemne celebración católica que concentra a un considerable número de catrachos que elevan sus oraciones a la madre del Señor para que interceda por ellos.
En el programa religioso se han desarrollado diversas actividades en conmemoración a la patrona de Honduras.
Entre las actividades que más se destacan es la que se llevará a cabo esta noche con la Alborada a la Virgen de Suyapa, a partir de las 10:00 de la noche.
En esta tradicional fiesta se desarrollarán diferentes actos religiosos, así como también la participación de diferentes artistas nacionales que le cantarán a la Morenita.
Peregrinos agradecidos con la Virgen
La mayoría de peregrinos llegan a la Basílica de Suyapa a pagar una romería.
Las historias son diferentes pero el agradecimiento solo es para la Virgen de Suyapa en quien han depositado toda la fe que sale de lo más profundo de los corazones.
Adela Nolasco es una de esas personas que desde tempranas horas de ayer llegó a la aldea de Suyapa en compañía de su pequeño hijo, José Manuel Velásquez Nolasco, y su padre, José Manuel Mejía, a rendir tributo a la Patrona de Honduras.
“Yo había perdido el habla pero ella me sanó y es por eso que vengo a agradecerle a la Virgencita, por eso le traigo cien lempiras de limosna que con mucho sacrificio logré juntar” dijo Adela Nolasco.
Otra de las personas que también no se quedó en casa y se trasladó desde la comunidad de Lepaterique a la Basílica, es Felipe Hernández.
Comentó que el año anterior sus dos hijos se le enfermaron pero la Virgen de Suyapa se los curó de la enfermedad que estaban padeciendo.
“Yo solo vengo a prender dos candelas, una por cada uno de mis hijos. No le traigo dinero porque soy una persona de escasos recursos económicos” aseguró.
Por su parte, María Cleofes López Santos dijo que la fe que tiene en la Virgen de Suyapa la ha motivado a visitarla.
“Ella es la que nos da la salud a todos”, dijo.