Honduras
Cuando recibía el sueldo que ganaba como maestra, corría a las librerías a comprar el último libro que había salido a luz pública. Era una mujer humilde, defensora de las causas justas, de los pobres, de las mujeres.
Se llamaba Visitación Padilla. Su nombre quedó para la historia por la dura lucha que libró ante una sociedad poco tolerante, ante un machismo que llegó al extremo de negarle a las mujeres hasta el derecho a la educación.
"Choncita" nació el 2 de julio de 1882 en Ojo de Agua, Talanga, Francisco Morazán. El próximo año se cumplen 50 años de su fallecimiento. Era hija de los campesinos analfabetas Hilario Padilla y Lupares Irías.
Cuando tenía cinco años sus padres decidieron emigrar a Tegucigalpa en busca de mejores horizontes.
Pese a su cero nivel de escolaridad, lograron matricularla en la escuela primaria de la señorita Ana Reyes y posteriormente en la escuela municipal de las señoritas Carmen Botelo y Carmen Lanza.
Posteriormente, logró su título de maestra de educación primaria en la escuela normal de Señoritas, el 9 de octubre de 1909. Nueve años antes había perdido a su padre. Era una intelectual. Devoraba libros.
"Choncita" era de porte altivo, alta, morena, de cabellos y ojos negros. Nunca se casó.
Durante el gobierno liberal de Vicente Mejía Colindres, colaboró con la primera dama, Chinda de Mejía, en la Liga Antialcohólica de Mujeres.
Visitación Padilla "tenía un espíritu amplio y abierto, sin prejuicios ni preferencias para nadie. Era dulce y amable pero no le gustaba la mentira", dijo en su momento Zoila, su hija de crianza.
Como maestra dio clases en el nivel preescolar, escuela normal de Señoritas y escuela normal de Varones. Fue directora de escuelas y colegios. También trabajó en Trujillo, Yoro y Comayagua. Fue fundadora de la primera escuela nocturna para Adultos.
Según sus biógrafos, el entonces ministro de Educación, Salvador Corleto, insistía en ofrecerle a "Choncita" un viaje a Suiza, a especializarse en pedagogía, pero ella no pudo salir nunca al exterior, pues era muy apegada a su madre, quien murió a los 99 años.
"Cultura femenina"
Esta luchadora por la causa de la mujer y de los desposeídos fue fundadora y secretaria general de la sociedad "Cultura femenina", uno de cuyos propósitos era "hacer campaña tenaz porque todas las organizaciones admitan a las mujeres con iguales derechos que los hombres y los mismos deberes". Defendió hasta donde pudo a las trabajadoras domésticas, a las vendedoras ambulantes, lavanderas y amas de casa.
Visitación Padilla también luchó por la causa de los trabajadores explotados; fue una de las fundadoras y ocupó cargos en la Federación Obrera Hondureña.
En 1927 el Congreso Nacional emitió un decreto creando el Día de la Madre, al ceder a las presiones promovidas por "Cultura Femenina".
Políticamente tuvo su protagonismo. En 1924, tras el arribo a Honduras de 200 soldados del ejército de Estados Unidos, esta luchadora hondureña condenó la invasión considerándola como "un atentado a la dignidad nacional".
Se dio el lujo de luchar contra la dictadura de Tiburcio Carías al crear el Frente Femenino Hondureño pro legalidad.
Esta mujer hondureña fue, en síntesis, una luchadora de los derechos políticos, civiles y sociales de la mujer hondureña. Murió de un derrame cerebral el 12 de febrero de 1960, a la edad de 78 años.
Las "chonas", su legado.
En memoria a esa gran mujer, el 25 de enero de 1984 -en plena "guerra fría"- fue creado el "Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla".
Este grupo feminista ha cumplido 25 años. Gracias a las "chonas", buena parte de la sociedad hondureña sabe quién fue Visitación Padilla.
La historia registra como fundadoras del movimiento a Alba de Mejía, Rina Villars, Blanca Guifarro, Blanca Célea Barahona y Ana Murillo.
"Aquí estamos veinticinco años después y como siempre llenas de sueños, ilusiones y esperanzas, hemos venido sembrando la desobediencia, cosechando la rebeldía, alimentada con las voces de todas aquellas que han logrado salir de la oscuridad y del dolor de la violencia, discriminación y desigualdad para reconocerse con derecho a la vida libre, sin opresión y sometimiento", dicen.
Una de las últimas conquistas de las "chonas" ha sido la incorporación de un 30 por ciento de participación femenina en las planillas de candidatos a cargos de elección popular (aunque ellas quieren la mitad del poder para la mujer). Este grupo tiene unas cinco mil mujeres organizadas en todo el país.
Su actual coordinara, Gladys Lanza, dice que "las mujeres tenemos derecho a una vida plena que significa derecho a vivir sin violencia a tener mejores condiciones de educación, de salud, vivienda y oportunidades de trabajo".
"Para nosotras ha sido un orgullo habernos mantenido todos estos años, que han sido posible por el calor, el amor y la valentía de muchas mujeres que buscamos realmente ser humanos con todos los derechos", comento Lanza.
"Estamos abriendo el pensamiento de la sociedad para que las mujeres, al igual que los varones, gocemos de los mismos derechos", enfatizó.