Honduras
La estrategia que utiliza el ministro de Seguridad, Jorge Rodas Gamero, para frenar los índices delincuenciales “no funciona”.
Esa es la conclusión a la que ha llegado el ex ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, después que el Observatorio de la Violencia y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentaran el informe donde se establece que en 2008 un promedio de 12 personas murieron al día de forma violenta, al haber un total de 4,473 fallecidos en estas circunstancias.
El ex ministro de Seguridad y candidato a diputado por el departamento de Francisco Morazán, sostuvo en una entrevista a Radio América, que no intenta politizar el tema de seguridad y recomienda a las actuales autoridades que tomen medidas para combatir la delincuencia que azota el país.
Expresó que él habla del tema de la seguridad porque ya estuvo en ese cargo de ministro y tiene el valor de decir que hay un problema de inseguridad en Honduras.
Manifestó que “en ningún momento he dicho que el ministro Jorge Rodas Gamero sea malo sino que le he recomendado que cambie la estrategia que utiliza, pues las que utiliza para frenar los índices delincuenciales no funciona”.
Lo que sí tiene claro Álvarez Guerrero, es que en el futuro no quiere que sus hijos y nietos lo señalen y le digan que “se quedó callado, porque quedarse callado es ser cómplices de toda esta violencia que está cobrando vidas humanas”.
El ex funcionario es del criterio que la Policía tiene que velar por el Estado de Derecho para que se mantenga entero el tejido de la sociedad.
“En este momento siento que el tejido social está roto, el estado de derecho ha sufrido un revés y es el momento de unirnos todos los hondureños.
Y ¿quién es el que dirige los destinos del país?, es el Presidente de la República y él debe de convocar a todos los sectores de la sociedad para ver cómo hacemos un frente común a la delincuencia” dijo.
Más adelante manifestó “lo que le digo yo, es que un día pasa y no hacemos lo propio, se pierde una vida humana, eso me indigna”.
Cordialidad
Al consultarle si ha tenido comunicación con el ministro Jorge Rodas Gamero aseguró que entre ellos “hay una relación cordial”. “Yo le he dicho públicamente aquí estoy a la orden y me lo he encontrado dos veces y le he dicho estamos a sus órdenes” prosiguió.
El ex funcionario está convencido que en su gestión se hicieron bien algunas cosas y otras que se hicieron mal.
A raíz de las que se hicieron mal fue llamado para comparecer y explicar en el Congreso Nacional. “Nosotros tuvimos problemas difíciles, aprendimos del tema y utilizamos estrategias que nos funcionaron en ese momento” aseguró.
Además de eso, dijo que “es bueno ir al Congreso Nacional, porque el Congreso representa el pueblo hondureño”.
Recordó que cuando era ministro, no era empleado del presidente Ricardo Maduro, “yo era empleado del pueblo hondureño porque el pueblo con el pago de los impuestos, es el que garantiza que nosotros ganemos un salario, igual que el ministro actual, él (Rodas Gamero), no trabaja para el Presidente Manuel Zelaya Rosales, él trabaja para el pueblo hondureño” manifestó.
El hecho que hayan llamado al actual ministro de Salud al Congreso Nacional, le parece que “es una buen idea”.
Al recordar su gestión dijo: a lo que nosotros hacíamos le llamaban show, en otros países le llaman liderazgo.
Eso es salir al frente de la gente para demostrarle a propios y extraños que uno está dispuesto a exponer la vida por los demás.
“Eso lo mal entendieron y dijeron que era un show, pero definitivamente fue un plan de operación psicológica donde habían objetivos como el de subirle la moral a la Policía”.
Recordó que en uno operativo reunió a los miembros de la Policía para darles la mano.
“Uno de ellos me dijo una vez, yo tengo 18 años de estar en la Policía y es la primera vez que un Ministro de Seguridad me da la mano, estoy dispuesto a fajarme, porque usted está al lado mío yo voy a fajarme por usted y por el pueblo hondureño”, recordó.
Óscar Galeano: Todos los sectores debemos unirnos
La inseguridad que atraviesa el país es un problema que compete a todos buscarle una solución.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), a través de su vicepresidente óscar Galeano, solicitó a los sectores políticos del país no politizar el tema de seguridad, ya que este es un problema muy delicado que se debe tratar con mucha seriedad.
“Ante la ola delictiva que impera en el país, todos los sectores se deben unir y tomar medidas necesarias, pues este flagelo afecta por igual a toda la sociedad hondureña”, manifestó Galeano.
Para el empresario de la costa norte, todos los hondureños debemos dar nuestra aportación para que este problema se resuelva, ya que nos afecta a todos por igual.
“De alguna u otra manera hemos sido víctimas de la violencia”, dijo.
Omar Cerna: Es necesario un desarme general
El fiscal general adjunto del Ministerio Público, Omar Cerna, tiene su posición ante la ola de delincuencia que azota al país.
“Para que el Estado pueda combatir la criminalidad tiene que adoptar una política criminal de Estado, es lo que no tenemos, que envuelva una serie de medidas, desde una radical toma de decisión como es el desarme general, aquí solo deben andar armas la policía y el Ejército, nadie más”, indicó.
Cerna calificó como una “campaña mediática y un retroceso” reformar el Código Procesal Penal, en lo referido a la aplicación de las medidas sustitutivas.
“No es con una reforma al Código Procesal Penal como se va a combatir la delincuencia, sería un retroceso a la modernización de la administración de justicia”, expresó el funcionario.
Jorge Rivera: No hay que reformar el Código Penal
Mientras algunos sectores son del criterio de que para disminuir la ola delincuencial en el país debe reformarse el Código Penal, otros opinan que esa no es la solución al problema.
Para el caso, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Alberto Rivera, reiteró que no es necesario reformar el Código Procesal Penal, basta con que diferentes sectores revisen la aplicación de las medidas sustitutivas para otro tipo de delitos.
A su parecer, no se debe aplicar este tipo de medidas cautelares a los que son acusados por delitos que superan los seis años de reclusión, porque actualmente el que tiene dinero puede demostrar arraigo y fácilmente un juez le concede ese beneficio.
Asimismo, recomendó prestar más atención a la educación y la salud como medida a largo plazo de combate a la criminalidad.