Honduras
La temporada de verano y ciertos malos hondureños se ha convertido en los principales enemigos del bosque.
Ellos están causando daños ecológicos, económicos y sociales para el país, provocando impactos negativos y directos al ambiente.
Todos los años, millones de árboles son presa de las llamas, a pesar de las costosas campañas de diferentes instituciones gubernamentales y no gubernamentales.
Para el caso, durante la temporada seca de 2008, en Honduras se reportaron 1,655 incendios forestales que consumieron 65,467.15 hectáreas de bosque.
De acuerdo a informes del Instituto de Conservación Forestal (ICF), los departamentos donde se produjo la mayor cantidad de siniestros son: Francisco Morazán, Olancho y Comayagua.
En relación a la cantidad de áreas afectadas, los lugares con mayores complicaciones son: Olancho, Francisco Morazán, La Mosquitia, Gualaco y Comayagua.
Todos los años, en los meses de febrero, marzo, abril y mayo se registra el mayor número de incendios forestales.
Los datos establecen que el 27% de las áreas quemadas están en estratos de bosque maduro, 39% en bosque mediano y 18% en bosque joven. El resto está en bosque en regeneración y explotado.
Del total de incendios, 784 ocurrieron en áreas bajo manejo y afectaron 32,406.26 hectáreas, casi el 50% de los se registrados en el país.
Una de las instituciones que más se preocupan en el período de verano es ICF, por lo que este año han determinado construir el Consejo Nacional de Protección Forestal, donde se han involucrado instituciones gubernamentales y no gubernamentales.
“Lamentablemente, solo el año anterior se quemaron entre 70 y 80 mil hectáreas de bosque, a pesar de que se invirtió 84 millones de lempiras en campañas de prevención”, dijo Suyapa Otero, Directora Ejecutiva del ICF.
Planeación
Por su parte, el jefe del Estado mayor Conjunto Romero, Vásquez Velásquez, aseguró que este año se ha hecho un diagnóstico de las áreas prioritarias para proteger 1.5 millones de hectáreas a nivel nacional, con el apoyo de las otras instituciones involucradas.
“En cada una de las zonas forestales estará una cuadrilla que se encargará de proteger el bosque ya sea de manera preventiva o de actuar de forma inmediata cuando se produzca un incendio” manifestó Otero.
Una cuadrilla está compuesto por un promedio de ocho personas que estarán en una zona específica y en especial en áreas protegidas.
Por su parte, Carlos Cordero, comandante del Cuerpo de Bomberos, es del criterio que los incendios forestales son motivo de mucha preocupación porque hay casos en que la quema del bosque ocurre en zonas inaccesibles donde las unidades no pueden entrar.
“Esperamos que este año los hondureños tengan un grado de sensibilidad y contribuyan a no provocar los incendios que tanto daño hacen a las fuentes de agua, igual que de oxígeno”, explicó Cordero.
Igual que las otras instituciones, los bomberos cuentan con un grupo de elementos que se han preparado para hacer frente al fuego con el grupo de bomberos forestales a nivel nacional.
Las Fuerzas Armadas también se han preparado con 2,400 uniformados para prevenir y combatir los incendios forestales.
Para ello se han organizado de fuerzas de tarea donde están involucrados todos los batallones, instituciones gubernamentales y no gubernamentales, igual que las alcaldías de todo el país.
Entre ellas están las Fuerzas Armadas, para el caso, que cuentan en Francisco Morazán con la fuerza de tarea “Upare”, y para Gracias a Dios, Colón y Olancho tienen la fuerza de tarea conjunta “Agalta”.
En la región que comprende Yoro, Atlántida, Cortés y Santa Bárbara se cuenta con la Fuerza de Tarea “Merendón”. La Fuerza de Tarea “Esparta” está en Atlántida.
En la parte central se tiene la fuerza de tarea conjunta “Meámbar”, que está en Comayagua. La fuerza de tarea conjunta “Moncerrat” estará en El Paraíso.
Para desarrollar las labores en la zona sur se cuenta con la fuerza de tarea “Ujuste”, que cubre Choluteca y Valle.
Para realizar el trabajo de prevención y control de los incendios forestales, las Fuerzas Armadas cuentan con un presupuesto de 70 millones de lempiras.
Incendios en su mayoría son por “manos asesinas”
Casi el 50 por ciento de los incendios forestales que se produjeron el año anterior fueron por causa de la mano criminal.
Personas inescrupulosas se dedicaron a prender fuego a los bosques, a sabiendas de los resultados negativos que eso provoca.
Un informe establece que el 47.7 por ciento de los incendios fueron producidos por incendiarios, el 17.2 por ciento por quema de pastos, 9.75 por ciento por actividades agropecuarias y el 5.6 por ciento por cazadores.
Otras de las causas que se suman son las actividades agrícolas, caminantes que tiran fósforos o cigarrillos encendidos y por último los colmeneros.
Sin embargo, la piromanía, que es un trastorno o enfermedad psicológica de las personas y que produce un gran interés por el fuego, es una de las principales causas de las quemas en Honduras.
Las personas que se dedican a incendiar el bosque reciben el nombre de pirómanos.