Honduras
Sus días parecen estar contados. A cuentagotas está desapareciendo. La jornada nocturna de clases va en declive en el sistema educativo del país.
De noche, las aulas lucen vacías en escuelas y colegios y cada año la situación parece empeorar.
La creciente inseguridad, los problemas de transporte y una nueva alternativa de educación los fines de semana han alejado a los jóvenes y adultos de los centros educativos que ofrecen clases en horas de la noche.
Los datos revelan que en los últimos años la matrícula en la jornada nocturna de los centros educativos ha tenido una caída tan estrepitosa que la alternativa de estudios que han brindado por años a miles de jóvenes y adultos del país podría ser parte de la historia.
Esto sin que hasta ahora el gobierno, a través de la secretaría de Educación, haya hecho algo por tratar de recuperar este sistema de educación.
En picada
Hasta el año anterior, Educación logró cuantificar una matrícula de apenas 75,825 estudiantes en la jornada nocturna en todo el país.
Este año se estima que la matrícula es aún inferior, según las mismas autoridades de la secretaría de Educación, pese a que extraña e irresponsablemente no tienen registro de matrícula de la jornada nocturna de los años 2005, 2006 y 2007.
EL HERALDO hizo un recorrido nocturno por diferentes centros educativos y constató que la presencia de estudiantes es mínima.
En ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula es donde se registra la mayor deserción de estudiantes, ante la ola de criminalidad.
En las aulas de clases los profesores atienden ahora a grupos de entre 10 y 20 estudiantes por sección, después de atender cursos de hasta 40 alumnos en horas de la noche.
José Luis Vásquez, un joven estudiante de primero de ciclo del instituto Mixto Hibueras de Comayagüela, entiende a la perfección por qué apenas tiene nueve compañeros.
“El problema es la inseguridad, nadie quiere venir a clases en la noche por la delincuencia y porque a esa hora no hay buses”, sostiene el muchacho que durante el día trabaja como albañil y por la noche realiza sus estudios.
En horas de la noche, los estudiantes tienen que ingeniárselas para evadir a los delincuentes y trasladarse hasta sus casas después de una extenuante jornada de clases que se desarrolla de 6:00 de la tarde a 9:50 de la noche, en la mayoría de los centros educativos.
José Luis asegura que caminar de noche por las calles de Comayagüela “le truena”, pero no queda otra alternativa. Muchos definen rutas para realizar largas caminatas en grupo a altas horas de la noche y llegar a sus casas.
Por un lado, las unidades del transporte se resisten a cumplir los horarios y las rutas, y por otra parte los operativos policiales nocturnos se reducen a unos cuantos sectores de la ciudad.
Una de las pocas alternativas que tienen los estudiantes son los polémicos microbuses que un día trabajan y otro no, debido a la persecución policial a la que son objeto ante la falta de los respectivos permisos de operación.
Realidad
La muestra más reciente de la situación que se vive en los centros educativos en horas de la noche es la muerte hace poco m de una semana del joven José Ernesto Escobar (18), un estudiante de la jornada nocturna del Técnico Honduras que falleció de varios disparos tras haber sido asaltado en los alrededores del colegio.
En la capital, colegios como el Hibueras, Abelardo R. Fortín, Jesús Milla Selva, Técnico Honduras, Saúl Zelaya Jiménez, Héctor Pineda Ugarte y Jesús Aguilar Paz, entre otros, podrían dejar de funcionar en horas de la noche ante la baja afluencia de estudiantes.
Daniel Figueroa, subdirector del instituto Hibueras en la jornada nocturna, sostiene que desde 2006 la tendencia de la matrícula en muchos centros educativos es a bajar.
En el caso del Hibueras, explica, la matrícula ha caído de 900 alumnos en los últimos años a alrededor de 600 estudiantes.
“Es preocupante este fenómeno que se viene dando porque cada año las aulas de clases van quedando más vacías y el principal problema de los estudiantes es la inseguridad que es altísima y nosotros por eso siempre hemos creído que ya es necesario hacer algo”, subrayó Figueroa.
Otro elemento que mantiene vacías las aulas de clases en los centros educativos en la jornada nocturna es la creación de los Servicios de Educación Media a Distancia (Semed), que funcionan los sábados y los domingos y que han llamado la atención de las personas que desean superarse.
Eso dice Roberto Zelaya, encargado del instituto Jesús Aguilar Paz, al ver con preocupación los alarmantes índices de inseguridad que hay en el país.
“Todos los años baja la matrícula por varias razones, pero la principal es la inseguridad y otro problema es el transporte”, asegura Zelaya.
La implementación de bachilleratos por madurez en algunos centros educativos del sector privado también estaría influyendo en la baja afluencia de estudiantes en las jornadas nocturnas.
Se trata de bachilleratos que se ofrecen a personas adultas en un tiempo menor al que se estipula en los bachilleratos comunes que ofrecen los centros educativos oficiales y privados del país.
Para el secretario de Educación, Marlon Brevé, la poca afluencia de estudiantes en los centros educativos que imparten clases nocturnas es un tema que debe ser objeto de análisis entre diversos sectores, como la secretaría de Seguridad y Soptravi, entre otros.
“Muchas personas han decidido estudiar los fines de semana a través de los Semed y no en las noche por el problema de la inseguridad, eso es algo que esta ocurriendo y que no se puede negar”, sostiene el secretario de Educación.
Agregó que “en algunas zonas la matrícula ya es muy baja y no se puede justificar tener una matrícula baja y con docentes a tiempo completo; yo creo que, si la educación nocturna entra en desfase, tendremos que fortalecer la educación a distancia”.
Dirigencia magisterial exige presencia policial
Los miembros de la dirigencia magisterial reconocen que la matrícula en la jornada nocturna ha caído debido a la inseguridad que se vive en el país.
El presidente del Sindicato de Profesionales de la Docencia de Honduras (Sinprodoh), Bertín Alfaro, ha exigido a la Secretaría de Seguridad mayor presencia policial en las afueras de los centros educativos, ante el riesgo que corren los estudiantes.
Asimismo, el ex presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh), Nelson Cálix, ha dicho que la delincuencia se ha apoderado de muchos centros educativos en la capital.
Para el caso, citó el ejemplo del instituto Técnico Honduras, donde a diario asaltan a los estudiantes a vista y paciencia de los órganos policiales.
En este centro, los padres de familia han considerado la posibilidad de contratar seguridad privada ante los alarmantes índices de inseguridad que se viven casi a diario.