Honduras
En un aula de clases del colegio Abelardo R. Fortín, más de 45 estudiantes tratan de solucionar un enredo matemático.
De entrada parece una jornada de clases normal, como esas que se imparten de lunes a viernes en las escuelas y colegios del país. Sin embargo, hay una gran diferencia.
Es día sábado y las aulas lucen abarrotadas, al extremo que varios alumnos tienen que recibir sus clases de pie, sentados en el suelo o desde la puerta o ventana del aula.
Así es el panorama en los Institutos de Servicio de Educación Media a Distancia (Isemed), ante la masiva deserción de estudiantes de la jornada nocturna producto de la ola delictiva que afecta al país.
Y es que los estudiantes que han desertado de los centros educativos nocturnos se han visto obligados a refugiarse en los centros Isemed, que ofrecen servicios educativos los sábados y los domingos en horas de la mañana y la tarde.
Contrario a lo que viene ocurriendo en la jornada nocturna, los Isemed han venido creciendo en los últimos años, al grado que ya se reportan matrículas por encima de los 30 mil estudiantes en toda Honduras.
Los estudiantes ahora prefieren la modalidad a distancia ante la inseguridad y los problemas de transporte que enfrentan la mayoría de alumnos que acuden a los centros educativos en la jornada nocturna.
Katerine Sabillón es una de las alumnas que han tenido que adaptarse al cambio; “prefiero venir a estudiar los fines de semana que hacerlo en la nocturna, no mira que es más peligroso y a esa hora nadie encuentra transporte”, dice la joven que está a punto de finalizar su bachillerato.
Saturados
Se estima que en el país funcionan más de 50 institutos bajo la modalidad de Isemed, misma que ofrece bachilleratos en las distintas especialidades a jóvenes y adultos.
El instituto Abelardo R. Fortín es uno de los colegios que ofrece la modalidad de los Isemed.
Aquí muchos estudiantes tienen que recibir sus clases hasta en condiciones antipedagógicas debido a la excesiva demanda que han comenzado a tener en los últimos años los centros de educación media a distancia.
“Este problema de las nocturnas ya se les fue de las manos a las autoridades de Educación, porque los estudiantes ya no quieren estar en la noche por la inseguridad y por eso tenemos tanta gente que estudia los fines de semana, los muchachos ni caben en las aulas”, declaró Teresa Murillo, maestra de Ciencias Naturales del instituto Abelardo R. Fortín, en la modalidad de Isemed.
En la capital, centros como el Jesús Milla Selva, Central Vicente Cáceres y Jesús Aguilar Paz ofrecen servicios educativos a distancia los fines de semana.
También se mencionan institutos como El Buen Samaritano, Unión Esfuerzo y Democracia, Técnico Luis Bográn, Superación San Francisco, Marco Antonio Andino, El Bosque, Renovación y Santa Lucía, entre otros.
“Lo que estamos haciendo es atender más la oferta de los Isemed y también estamos tratando de estructurar mejor la oferta de los bachilleratos con la demanda porque en el país hasta el año pasado había unos 70 bachilleratos”, sostuvo Omar Palacios, coordinador del programa Educación para Todos (EFA, por sus siglas en inglés).
Fortalecimiento
Según las autoridades educativas, de momento, el plan es fortalecer los Isemed ante la demanda que vienen registrando, a través de la ampliación del número de maestros y centros que funcionan bajo esta modalidad.
Del año 2005 en adelante, los colegios y escuelas que ofrecen clases en horas de la noche han venido registrando una caída significativa en sus matrículas y el fenómeno se atribuye a la falta de seguridad, el incumplimiento de horarios por parte del transporte y, además, a la creación de nuevas alternativas de estudio como los Isemed y los bachilleratos por madurez que ofrecen desde hace algún tiempo los centros de educación privados del país.
El mayor ejemplo de la alarmante agonía de las secciones nocturnas de los centros educativos es el instituto Mixto Hibueras de Comayagüela, donde hay secciones de apenas 10 estudiantes en la jornada nocturna, después de registrar años atrás cursos con hasta 40 estudiantes por sección.
El mismo fenómeno se viene dando en colegios como el Técnico Honduras, donde recientemente fue ultimado a balazos un joven que se negó a entregar su aparato celular.
Inseguridad
La ola de inseguridad y los asaltos en los centros educativos han obligado en las últimas semanas a los estudiantes a tomarse varios centros de enseñanza para exigir al gobierno mayor presencia policial tanto fuera como dentro de las escuelas y colegios que se encuentran en las principales ciudades del país.
A pesar de las protestas y las tomas, las autoridades educativas no han anunciado aún las medidas que se tomarán para garantizar mayor seguridad en los centros educativos, tanto en horas del día como en la noche.
Bachilleratos por madurez, otra alternativa
Los Isemed no son los únicos responsables de que las aulas de clases estén vacías en las jornada nocturna.
Y es que los estudiantes también pueden optar por el bachillerato por madurez que desde hace algunos años ofrecen en los centros de educación secundaria del sector privado en el país.
Según Juan Humberto Ramos, director del Centro Politécnico del Norte y coordinador de la iniciativa, cada año alrededor de 1,000 personas culminan su educación secundaria a través de los bachilleratos por madurez.
La iniciativa consiste en dotar de materiales, elaborados específicamente para el programa, a los estudiantes, que deben presentarse los fines de semana a los centros educativos a demostrar los conocimientos aprendidos en casa.
Al término de un año, el estudiante obtiene su bachillerato.
“Este es una iniciativa que nosotros comenzamos en el país en 2005, en países como Costa Rica; ya se ha usado desde hace varios años, nosotros de ahí tomamos el ejemplo”, comentó Ramos.
Los bachilleratos por madurez se ofrecen a personas mayores de 18 años.
Según Ramos, el resultado de la iniciativa ha sido positivo, pues en la actualidad ya hay profesionales universitarios que han llegado a la universidad gracias a los bachilleratos por madurez.
Las autoridades educativas sostienen que la iniciativa de momento solo se está implementando en el sector privado y no en el sector público.
Ramos dijo que estos bachilleratos han tenido mucha aceptación en el país.