Honduras
Mientras el gobierno asegura que la ERP está "vivita y coleando", los diferentes sectores de la sociedad lloran su partida de este mundo terrenal.
El grado de frustración es alto. El malestar es general y el dolor inmensurable. Hoy, lo que le queda al pueblo es exigir respuestas. La sociedad civil se apresta a pedirlas.
Desde ya se realizan gestiones para exigir una auditoría de los fondos de la ERP que fueron manejados en el gobierno de Manuel Zelaya Rosales y que son producto de la condonación de la deuda externa del país.
Rolando Bu, director de la Federación de Organizaciones para el Desarrollo en Honduras (Foprideh), dijo que es importante investigar qué se ha hecho con esos fondos. Para eso es necesario una auditoría, acotó.
Ann Stodberg, ex jefe de la cooperación sueca en el país, catalogó a la ERP, en una entrevista exclusiva con EL HERALDO, como un programa que estaba "muerto y enterrado".
Ella se basó en los estudios que elaboró el Instituto de Estudios Sociales de La Haya sobre los tres países de América Latina donde se desarrollaban proyectos de ERP: Honduras, Bolivia y Nicaragua. Esos análisis revelaron que la mayoría de los fondos se usó en cubrir el gasto corriente y salarios.
ERP fue un espejismo
El director de Foprideh lamentó que el gobierno no haya hecho caso a muchas de las sugerencias que se hicieron en el seno del Consejo Consultivo de la ERP.
Bu recordó que en este Consejo participa el Gobierno, la cooperación internacional, una docena de sectores de la sociedad civil y cinco foros nacionales.
El Consejo nombró una comisión que trabajó en la recuperación del proyecto.
"Hicimos un documento en el que se planteaban soluciones y pilares fundamentales de cómo se debían usar los fondos, sin embargo el gobierno presentó otro documento, denominado plan de nación 2030, que no tenía nada que ver con el documento original", lamentó Bu.
Eso, prosiguió, prácticamente tiró a la basura siete meses de trabajo durante el cual se consensuó el documento.
"La preocupación ahora son los destinos que se ha dado a la ERP... porque apenas 700 millones de lempiras fueron destinados vía descentralización a la ERP pero los fondos anuales para ese fin eran de 21 mil millones de lempiras anuales", lamentó.
Ralph Flores, subcoordinador del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), calculó que desde que se desarrolla este programa, es decir 2001, "se han destinado entre 124 y 130 mil millones de lempiras".
Consultado sobre la idea de auditar esos fondos, Flores considera que la lucha puede ser vana. "Hay que analizar la actitud del gobierno, actualmente no se quiere permitir la presencia de un auditor externo, que vigile el actuar de país económicamente como es el FMI", dijo.
"La presencia de un auditor externo podría ayudar a que los dineros obtenidos de la condonación se inviertan adecuadamente, pero el gobierno no lo quiere", señaló Flores.
Lo que ambos analistas se preguntan es ¿dónde están esos fondos?
El director de Foprideh reconoció que la labor sería dura pues "nosotros como miembros del Consejo Consultivo de la ERP tuvimos problemas para acceder a información, incluso usamos la Ley de Transparencia pero ellos (el gobierno) siempre se escudaba en las cláusulas de confidencialidad".
Por otro lado, el subcoordinador del Fosdeh destacó que sería un tanto difícil identificar dónde se han invertido los fondos pues el gobierno se ha escudado en el fenómeno de la "proyectitis".
"A cada rato ellos anuncian e inauguran proyectos, anuncian los montos y se dice que son con fondos de la ERP, sin embargo nunca se ha dicho o medido el impacto de esos proyectos para reducir la pobreza", argumentó.
La sociedad civil coincide en que el país dejó ir una excelente chance para logra mejores estadios de desarrollo para miles de hondureños. Y lo que se viene, con la crisis económica, no augura un futuro muy claro para el país. "Todo el proyecto fue un espejismo", dijo el director de Foprideh.
Es pura demagogia
En entrevista otorgada a la radio HRN, el comisionado para la ERP, Fernando García, declaró que los señalamientos de que la ERP está muerta tiene un tinte demagógico.
En la entrevista se le preguntó si la demagogia venía de la ex jefa de la cooperación sueca o del Partido Nacional, que también lamentó cómo este proyecto fue llevado a la tumba.
García respondió que "no me importan esos señalamientos específicos, lo que me importa es que dialoguemos con mayor profundidad".
García defendió que tiene evidencia de cómo se realizan negociaciones con varios entes de cooperación internacional y cómo países amigos han incrementado su ayuda a Honduras, lo que evidencia que no se ha perdido la confianza a nivel internacional, aseguró.
Cabe mencionar que la cooperación sueca, que dejará el país el próximo año, determinó hace varios meses entregar los fondos de cooperación de manera directa a las mancomunidades del país y dejar de lado el gobierno central.
El comisionado de la ERP señaló a los que cuestionan la ERP de ni siquiera haber leído el documento. Aseguró que "el G-16 jamás nos ha cuestionado... a ellos siempre se les ha enviado infor mes... decir que la ERP está muerta es ridículo y no tiene ni pies ni cabeza, es una forma demagógica de criticar al gobierno".
Para Juan Orlando Hernández, diputado nacionalista en el Congreso Nacional, es importante que el gobierno ofrezca las explicaciones del caso sobre cual fue el verdadero destino de los fondos de la ERP.
El martes, el presidente del Colegio de Economistas, Manuel Bautista, solicitó lo mismo.
Para el diputado Hernández es imperdonable que se haya usado el dinero para invertir en la gente pobre al renglón de sueldos y salarios. "Eso nunca debió haber sido", opinó.
Sobre las evidencias que afirma García haber presentado al G-16, Hernández comentó que "uno puede informar, pero yo le voy a decir con precisión, porque yo he hablado con gente que representa a organismos que apoyaron la ERP... y hubo malestar por haber cambiado los parámetros de la ERP".
En medio del estira y encoge miles de hondureños se preguntan qué será de ellos en los próximos meses cuando la sombra de la crisis mundial amenaza con golpear fuertemente la economía nacional.
“En nombre de los pobres se gastaron 80 mil millones”
En nombre de los pobres del país se erogaron unos 80,000 millones de lempiras provenientes de la Estrategia de la Reducción de la Pobreza (ERP), pero los recursos fueron desviados para el gasto corriente, según críticos empresariales.
Eduardo Facussé fue el representante del Cohep ante el consejo consultivo de la ERP y renunció al no estar de acuerdo con el redestinamiento de los recursos para financiar el gasto corriente.
“En nombre de las personas más pobres del país se gastaron más de 80,000 millones de lempiras, pero estos recursos se gastaron en sueldos y salarios”, expresó el ex presidente del Cohep.
Lamentó que muchos de estos fondos se utilizaron para pagar el Estatuto del Docente, pero a la fecha el comportamiento de los profesores deja mucho que desear en favor de los niños y niñas del país.
Para el empresario es difícil que el presente gobierno rescate la ERP. A criterio de Facussé, al presente gobierno le faltó voluntad política para encausar los recursos de la ERP.
“El gobierno tenía que invertir entre 250 y 300 millones de dólares anuales en financiar esta estrategia, pero incumplió con su cometido. Esto se incumplió y por eso renuncié de esa farsa”, expresó Facussé.