Honduras
Las proyecciones fueron expuestas sobre la mesa y el supuesto impacto económico de la aprobación legislativa del decimoquinto mes de salario ascendería a 4,000 millones de lempiras, según la versión oficial.
La secretaria de Finanzas, Rebeca Santos habló en conferencia de prensa transmitida en una nueva cadena nacional, acerca del sacrificio fiscal, o sea, el monto que el Estado dejaría de percibir si el Congreso Nacional aprueba este nuevo salario para los trabajadores del país.
Incertidumbre
“Vemos con enorme preocupación el impacto fiscal que esta decisión unilateral puede significar, aproximadamente 4,000 millones de lempiras”, expresó Santos en cadena de radio y televisión desde Casa de Gobierno, en la que participó el presidente Manuel Zelaya y otros funcionarios del Ejecutivo.
Santos no detalló qué porcentaje de esta cantidad se dejaría de captar por concepto del pago del Impuesto sobre la Renta (ISR) y cuánto por la cancelación directa del gobierno a sus empleados por esa nueva obligación, en el caso de que se apruebe.
El gobierno no dispone de 4,000 millones de lempiras para que se cancele ese nuevo pago, por lo que la única forma de financiar el decimoquinto salario sería con la aplicación de nuevos impuestos, aseguró la funcionaria, quien confesó que el tema le ha dejado con la “cabeza caliente”.
“Considero injusto que una iniciativa que se enmarca dentro de su argumentación en beneficiar a los más desprotegidos signifique sacrificar a esos sectores”.
Lamentó que Finanzas no fue consultada por el Congreso antes de someter a discusión este proyecto de ley, como lo ordena La Ley de Presupuesto. Similar queja hicieron los empresarios cuando en diciembre pasado, y de manera unilateral, el Ejecutivo aprobó un aumento del 60 por ciento al salario mínimo.
Este decimoquinto salario, continuó, afectaría la disciplina fiscal que el gobierno ha tenido y que le ha llevado a cumplir con los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El presidente del Banco Central de Honduras, Edwin Araque, dijo que el plan anticrisis está en riesgo si es aprobado el decimoquinto mes de salario y también el cumplimiento de otros indicadores macroeconómicos como las reservas internacionales.
La ministra de Finanzas manifestó a periodistas al salir de un foro televisivo matutino que el gobierno ya no puede otorgar más “sacrificios fiscales”.
Para nosotros, continuó, se gesta un peligro inminente en contra de Honduras, de entrar en vigencia este nuevo salario, ante el impacto que generará al país la crisis financiera internacional, la caída en los ingresos tributarios y un alza del gasto corriente.
¿Quién pagará?
En el proyecto de decreto del Congreso Nacional se determina que las empresas deducirán el pago de este salario de sus utilidades netas.
Para Santos, serán de los ingresos del Estado y no de los empleadores de donde se financiará el pago de este ingreso salarial.
De manera paralela esta situación pone en precario la firma de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario, necesario para enfrentar la crisis financiera internacional por la cual transitan las principales economías del mundo y que Honduras no la evadirá.
La secretaria de Finanzas solicitó al Congreso, en reiteradas oportunidades que reflexione sobre el impacto de esta medida.