Honduras
El virus de la gripe porcina podría entrar en cualquier momento al país y sin llamar a la puerta. Es por esto que las autoridades sanitarias se preparan para atender el primer caso de gripe porcina y de forma inmediata proceder a su control.
El cerco epidemiológico que se ha montado en los puertos y principales terminales aéreas del país es la primera arma a utilizar y servirá para identificar los signos que verifiquen la sospecha de la cepa del H1N1 (nombre científico con que se le conoce) que se detecte en Honduras.
En los hospitales, el personal médico y de enfermería también trabaja en el plan de acción para atender a cualquier paciente contagiado, debido a que considera que es prioridad evitar la propagación.
Combate sin medicamentos
Entre las primeras labores preventivas que se desarrollan está la adquisición de 20 millones de lempiras en medicamentos. Y es que en la actualidad, a través de la red sanitaria pública, no se cuenta con los medicamentos para el tratamiento de la enfermedad, por lo que se analiza la posibilidad de adquirir medicinas a nivel centroamericano.
La decisión se tomará hoy durante una reunión de emergencia que sostendrán los ministros de Salud de la región, la cual se llevará a cabo en Nicaragua. “En este momento hemos iniciado varias gestiones para poder contar con las medicinas necesarias para la atención oportuna”, explicó Carlos Aguilar, ministro de Salud.
En riesgo 70 mil personas
Según el ministro Aguilar, de recibirse un contagio en el país, cerca del 1 por ciento de la población nacional podría estar expuestas a contraer la enfermedad.
Esta relación refiere que más de 70 mil personas podrían adquirir el virus en caso de que se desatara la gripe porcina.
“Nosotros confiamos en que esto no ocurra debido a que significaría una situación grave para la seguridad nacional”, manifestó el funcionario. El Instituto Nacional Cardiopulnar (Tórax) en Tegucigalpa, el hospital Mario Catarino Rivas en San Pedro Sula y el hospital Atlántida Integrado en La Ceiba son los centros habilitados para asistir a los posibles pacientes afectados. En el Tórax se tiene disponible un área con capacidad de 36 pacientes, 7 cupos en la unidad de cuidados intensivos, 9 en cuidados intermedios y 20 camas para los pacientes sospechosos.
La atención de las víctimas estará en manos de 40 médicos especialistas, 39 enfermeras profesionales, 115 auxiliares de enfermería y 30 técnicos ubicados en laboratorio, farmacia y rayos X.
En el resto de los centros asistenciales se mantendrá la vigilancia sanitaria a través del registro minucioso de los pacientes que sean ingresados con cuadros de gripe aguda y neumonías. Según Rubén Palma Carrasco, director del Tórax, en el programa de asistencia se ha solicitado a la secretaría de Salud el apoyo para mantener un lote de insumos mayor al que poseen. “Le hemos solicitado a las máximas autoridades de Salud aquellos medicamentos que no tenemos, como el Tamiflu (medicamento ideal para tratar la fiebre porcina), antibióticos y todos aquellos insumos que son utilizados de forma preventiva”, explicó Palma.
En la lista de materiales necesarios también se incluyó mayor número de ventiladores mecánicos, debido a que los pacientes que desarrollen la enfermedad necesitaran de las máquinas para poder respirar.
Atención médica
El tratamiento de un paciente necesitará de siete días de hospitalización en promedio, aunque habrá pacientes que requieran de hasta 10 ó 14 días, ya que dependerá de la respuesta del organismo.
Para contrarrestar el virus aún no se cuenta con una vacuna que pueda prevenir o cortar de forma inmediata los síntomas que genera el contraer la cepa de la influenza porcina. “Lo que sucede es que es un nuevo virus que posee genes de gripe de cerdo, aves y humano, por lo que aún no se cuenta con medicamento preventivo”, dijo el especialista.
Se calcula que alrededor del 67 por ciento de las personas infectadas en los diferentes países donde se ha confirmado la presencia de la enfermedad no han fallecido.
El virus de la gripe porcina es extremadamente contagioso, pues se puede transmitir con un solo estornudo, además de que pueden presentarse portadores asintomáticos. “Hay portadores que en un período de cuatro días ya muestran los síntomas, pero otros pueden durar hasta una semana sin ninguna señal, por lo que es importante la vigilancia”, informó Jorge Fernández, jefe del departamento de promoción y vigilancia de la salud.
Entre las principales síntomas de la fiebre porcina están fiebres superiores a los 39 grados, dolor de cabeza intenso, dolor muscular y de articulaciones, irritación de los ojos, flujo nasal, cansancio, ardor o dolor de garganta.
Confirman primer caso sospechoso
Llegó ayer en un vuelo comercial procedente de México y solo se ha identificado como Juan Carlos de 25 años. Este joven es el primer sospechoso que presenta todos los síntomas de la gripe porcina.
Las autoridades de la Región Departamental de Salud lo consideran el primer caso sospechoso de gripe porcina. Se informó que llegó ayer al aeropuerto a las 6.30 de la tarde y al ser examinado por el personal de Salud que está en la terminal aérea se detectó que tenía los síntomas de la influenza porcina.
Las autoridades de la Región Departamental de Salud trasladaron al joven a las instalaciones de esa dependencia, bajo las medidas de seguridad epidemiológicas para evitar el contagio.
En esas instalaciones, fue evaluado por doctores del hospital Mario Rivas y luego de practicarle las pruebas médicas se estableció que todos los síntomas coinciden con los de la gripe porcina.
Después, el paciente fue trasladado a un pabellón de aislamiento que ayer mismo fue habilitado en el hospital sampedrano.
Juan Carlos, quien es originario de Santa Bárbara, está en cuarentena en el pabellón que está situado donde antes funcionaba la sala de emergencia de medicia interna.
Funcionarios del hospital Mario Rivas dijeron que en 72 horas se confirmará si el paciente es portador o no de la influenza de cerdos. Los síntomas que presentaba son dolor de cabeza, fiebre y tos. Las autoridades no han dicho nada sobre el resto de los pasajeros que venían en el vuelo comercial procedente de México, aunque sobre todos ellos se supone que existe un registro.