México
Su predilección favorita son los superhéroes, sin saber que se ha convertido en uno de ellos.
Se trata de Edgar Hernández (5), el "niño milagro", quien ha sido ubicado como el primer caso de gripe porcina (cambiado su nombre a influenza A H1N1, por la OMS) y quien superó la enfermedad con tan solo paracetamol y amoxilicina.
Para él la influenza es algo así como una película de la televisión, que es lejano y que revolotea sobre otros mundos, menos en el suyo.
Su madre, María del Carmen Hernández, cuenta que se enteró del diagnóstico de Edgar el pasado 25 de abril, 20 días después de haber sido atendido. "Creí que se nos iba, pero gracias a Dios aquí está con nosotros", exclama.
En todo ese tiempo, el pequeño Edgar mantuvo contacto con su familia. "Nos la pasamos entre abrazos y besos", relata.
La comunidad de Perote literalmente no aparece en los mapas de México, pero saltó a la fama luego de conocerse el primer caso del virus.
El alcalde de Perote, Guillermo Franco Vázquez, rechazó que su municipio sea el generador del brote de influenza porcina, como se informó en los medios de la ciudad de México.
Confirmó que el único caso de fiebre porcina se dio a finales de marzo, en el pequeño Edgar, quien superó la influenza y ahora goza de buena salud. En entrevista, el edil aseguró que hasta el momento no hay ningún otro cuadro de influenza porcina en el municipio. Vázquez aseguró que hay un monitoreo sanitario de los familiares y habitantes de dicha comunidad.
La Gloria es un poblado ubicado en las faldas del Cofre de Perote, la octava montaña más alta de México, donde sus habitantes viven en condiciones de pobreza extrema, con problemas de infraestructura y con bajas temperaturas.
¿La responsable?
A diez kilómetros del poblado se ubica la planta de la empresa Granjas Carroll de México, una de las principales productoras de cerdo en el país, a quien lugareños responsabilizan de las infecciones respiratorias.
Testimonios de los habitantes atribuyen los problemas de salud que aquejan esa comunidad al tipo de mosca que se reproduce en los criaderos de cerdos y la contaminación de los mantos freáticos por las lagunas de oxidación.
Sin embargo, directivos de la empresa estadounidense niegan que el virus de influenza tenga conexión con la actividad porcícola.
El director general de Granja Carroll en sus oficinas de Perote, Víctor Ochoa, informó que no tiene registro de brotes de influenza porcina en ninguno de sus 907 trabajadores, ni en sus más de 500 mil cerdos en desarrollo en los estados de Veracruz y Puebla. Reprochó que se esté generando una histeria contra el consumo de la carne del cerdo, al grado que en el Distrito Federal se ha dejado de adquirir.
Mientras las autoridades investigan la procedencia del virus de la influenza porcina, Edgar juega afuera de su humilde vivienda.
El polvo y viento helado abrazan a la comunidad entera, a lo lejos se escucha el gruñido de los cerdos, la influenza porcina es una sombra que se ha estacionado sobre México. A casi un mes de haberse enfermado de la influenza A, Edgar se encuentra completamente bien de salud. María del Carmen asegura que, por tener buenas defensas, este virus no produjo mayor daño en su hijo.
Lo bueno del caso, dijeron, fue que no infectó al resto de la familia, donde se encuentra otro menor de 3 años de edad.
Durante un recorrido por La Gloria, los habitantes dijeron que no presentan síntoma de esta enfermedad pese a que no usan cubrebocas.