Honduras
Divisionismo entre los partidos políticos y confusión en el pueblo hondureño ha causado la polémica sobre la cuarta urna o la llamada “urna constitucional”, que el gobierno y ahora grupos de izquierda y el principal partido de oposición pretenden colocar el 29 de noviembre, en las elecciones generales.
Esta pugna no solo ha dividido a los partidos tradicionales y a la izquierda hondureña, sino que amenaza con desembocar en una anarquía y caos social de impredecibles consecuencias, según los analistas del acontecer nacional.
Continuismo
Lo preocupante -según estos críticos- es que el presidente de la República, Manuel Zelaya Rosales, sea el artífice de esta problemática, cuya principal amenaza sería “el rompimiento del orden constitucional y el establecimiento de un régimen autoritario y dictatorial”.
Este fantasma apareció en Casa Presidencial, a raíz de la propuesta del presidente Zelaya de colocar en las elecciones generales del mes de noviembre una cuarta urna para convocar a una asamblea nacional constituyente para redactar una nueva Constitución de la República.
No obstante, para los analistas, el propósito de esa constituyente sería modificar la estructura de gobierno, promover la reelección y el continuismo del actual gobierno, hechos que no los permite la actual Constitución de la República
La polémica ahora tiene como epicentro de discusión el Congreso Nacional, donde un grupo de diputados del Partido Nacional (PN), de derecha, y el izquierdista Unificación Democrática (UD) han presentado sendos proyectos solicitando que se convoque a un plebiscito para preguntarle a la población si está o no de acuerdo con una constituyente para que redacte una nueva constitución.
Ambas ideas reclaman el plebiscito sin haber aprobado ni siquiera una ley que reglamente la aplicación de esta figura.
La propuesta de la UD pretende que en junio de este año se realice el plebiscito, que en agosto se elija a 128 diputados a instancias de los partidos políticos, organizaciones sociales de trabajadores, mujeres, indígenas, garífunas, jóvenes, campesinos y empresarios, entre otros, y que el 28 de septiembre se instale la Constituyente para fungir por un período de un año.
El proyecto es interpretado como un nuevo intento del presidente Zelaya por mantenerse en el poder más allá de su mandato constitucional.
Además, no fue avalado por tres de los seis diputados de ese colectivo parlamentario, según denunció la congresista Doris Gutiérrez, quien se negó a firmarlo aduciendo que no fue consensuado a nivel de bancada.
“No somos borregos para firmar documentos que no conocemos a cabalidad y que no sabemos la intencionalidad que tienen”, declaró Gutiérrez.
Pro gobierno
El proyecto fue presentado por el diputado César Ham, a quien sus mismos correligionarios lo acusan de ser gobiernista.
Según la diputada Gutiérrez, el proyecto presentado por Ham en la cámara legislativa es una copia de las intenciones que ha venido manifestando el presidente Zelaya.
Por su lado, el proyecto del PN propone que el plebiscito se realice simultáneamente con las elecciones generales y que la Constituyente sea electa el último domingo de julio de 2010, y que la nueva Constitución sea sometida a referéndum en noviembre de 2012.
Ambas iniciativas han sido catalogadas por los críticos como “ilegales” por ser violatorias a la actual Constitución y contraer en el fondo propósitos “aviesos” y atentarios al sistema de derecho.
Inconstitucionales
El diputado liberal Emilio Cabrera opinó que las dos iniciativas son inconstitucionales, por lo que les deparó un fracaso en el Legislativo.
Dijo que en el fondo ambas iniciativas están proponiendo la reforma de los artículos pétreos, lo que es violatorio a la Constitución de la República y cuya insinuación es un delito de traición a la patria, por lo que pidió que la Fiscalía actúe de oficio en contra de los diputados que han presentado los proyectos.
La presentación de estas iniciativas ha provocado división y pugnas en las cúpulas de los partidos Nacional, UD y Liberal.
En el primero, al parecer, no tuvo el aval del presidente del Comité Central, Ricardo Álvarez; tampoco del coordinador y subcoordinador de bancada, Rodolfo Irías Navas y Antonio Rivera, respectivamente.
El proyecto fue firmado por 10 diputados afines al candidato presidencial nacionalista, Porfirio Lobo Sosa, quien a última hora hizo la propuesta de la denominada “urna constitucional”, con el fin de dar al traste con la cuarta urna del presidente Zelaya.
En el Partido Liberal, su candidato presidencial, Elvin Santos, y la bancada de diputados se han pronunciado en contra de los proyectos. La noche del martes se reunieron el presidente con Santos. En la cita no estuvo Porfirio Lobo Sosa, como se dijo en un principio. El mandatario reconoció ayer las reuniones privadas con Santos y afirmó que “aún no hemos llegado a un acuerdo”.
Las tres propuestas de urnas, según el analista Raúl Pineda Alvarado, son ilegales, puesto que la Constitución ya establece los caminos para ser reformada, a excepción de siete artículos pétreos.
Instalar una constituyente representa un alto costo económico y, además, una nueva Constitución no vendría a resolver los problemas del país, según el entrevistado.
La división
Por principios. El país se ha dividido entre los que defienden el sistema de derecho y los que buscan la anarquía para perpetuarse en el poder, según los analistas.
Por intereses. Hay grupos en los dos partidos políticos tradicionales y la izquierda que están a favor del continuismo y la reelección presidencial.
¿Qué puede hacer una constituyente?
-Redactar una nueva Constitución de la República.
-Modificar los artículos pétreos y modificar el sistema democrático y de gobierno.
-Darle continuidad al gobierno que esté de turno.
-Suspender las garantías constitucionales como la libre asociación, de prensa, locomoción, entre otras.
-Derogar los estatutos, beneficios y garantías sociales adquiridas por gremios y trabajadores.
-Disolver el Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia
-Ceder parte del territorio nacional a otro gobierno y estatizar la empresa privada a conveniencia del gobierno de turno.
¿Por qué no puede ser convocada?
Porque no existe una avenida legal en la Constitución de la República para instalar una Asamblea Constituyente.
Porque el Congreso Nacional en sesiones ordinarias tiene la potestad de reformar el texto de la Constitución en 372 artículos y ratificarlos en una segunda legislatura. No así en siete llamados pétreos.
Porque el artículo 374 establece que la Constitución de la República no puede ser derogada bajo ningún mecanismo y el que lo hiciera comete delito de traición a la Patria.
La Constituyente solo puede ser convocada en el supuesto caso de haberse roto el orden constitucional.
Los actuales riesgos de una constituyente
-Derogar los artículos pétreos, disolver el Congreso y crear un nuevo sistema de gobierno que permita una reelección indefinida o el continuismo del presidente Zelaya.
-Conceder potestades y poderes al gobierno, hasta ahora no contempladas en la actual Constitución.
-Restringir las libertades públicas censurando el derecho a la libertad de expresión.
-Derogar los estatutos de médicos y maestros, que generan una fuerte carga económica para el Estado.
-Nacionalizar bancos y empresas en las que el actual gobierno tenga interés, tal y como ya ha amenazado el mandatario.
Propongan un plan de nación
“La cuarta urna es una tontería, es una cosa secundaria que nos aleja de lo fundamental, como es la inseguridad pública, el nivel de violencia delincuencial que hay en el país, la ola de secuestros, de homicidios, la falta de alimentos, la carencia de medicinas en los hospitales”.
Esta es la opinión del titular del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh), Ramón Custodio. “Ni el que ya se va, ni los ya se fueron resolvieron los problemas, entonces lo importante es pensar en el que viene”, comentó. El ombudsman recomendó a los candidatos presidenciales que en lugar de perder el tiempo hablando de la cuarta urna propongan una política del Estado hondureño para beneficiar a las actuales y futuras generaciones en materia de educación, salud, trabajo, seguridad, vivienda. Según Custodio, cuando se gobierne con un plan de nación “vamos a tener una gente educada, que tiene salud y que puede aprender a trabajar”.
Valladares: El presidente será el responsable del daño al país
El ex candidato presidencial, Olban Valladares, hizo un llamado a los políticos para que bajen las armas y hagan un alto al fuego ante esta crisis artificial provocada -según él- por el grupo de poder que lidera el presidente Zelaya.
Valladares estima que ese grupo quiere perpetuarse en el poder, pero “el presidente Zelaya es el que cargará con la responsabilidad histórica de responder por el daño que le habrá causado al país si continúa en el poder o pretende reelegirse violando el orden constitucional bajo cualquier ropaje que sea”.
Pineda: Diputados “nalgas prontas” le hacen el juego al Presidente
Las dos iniciativas de convocatoria a plebiscito carecen de futuro ya que esta figura no está autorizada para abrogar el texto constitucional, sostiene el analista Raúl Pineda Alvarado.
Los dos proyectos, el de la UD y el del Partido Nacional, son inconstitucionales en el orden legal, y en el orden político estas iniciativas no van a ser dictaminadas a favor por las consecuencias que implica.
Es muy significativo que diputados “nalgas prontas” le hagan el juego al Presidente de la República de querer reelegirse.
Leitzelar: El problema no es de Constitución sino de ejecutores
Para German Leitzelar, ex ministro del Trabajo y analista político, todas las propuestas de urnas que se han hecho son ilegales.
“El problema no es de Constitución, sino de la falta de ejecutores de la Constitución de parte de una clase política democrática que debe ser sustituida a través de esos procesos de consolidación de la participación popular”.
“Lo que debemos hacer es consolidar la institucionalidad y hacer las reformas dentro de ese contexto sin necesidad de incorporar sistemas constituyentes”.
Pineda Ponce: Veo cierto “maridaje” entre “Pepe” y “Mel”
En las propuestas de Porfirio Lobo Sosa y Manuel Zelaya “veo cierto maridaje, una cierta complacencia mutua”, dijo ayer el ex presidente del Congreso Nacional, Rafael Pineda Ponce.
“La propuesta de don ‘Pepe’ Lobo”, dijo, “no difiere mucho de la de Manuel Zelaya, ni en lo que tiene de política ni en lo que tiene de ilegal. El 373 de la Constitución le da al Congreso el carácter de poder constituyente delegado, porque le da la facultad de reformar casi toda la Constitución, excepto ocho (siete) artículos”.