Honduras
Cuando se graduaron de agentes de policía juraron proteger y servir a la población hondureña, pero con el paso del tiempo el dinero les hizo torcer su camino y traficar con la vida de quienes protegían.
Parte de la seguridad de los hondureños está en manos de unos 14 mil policías, pero nuevamente esas manos se han visto ensuciadas por el crimen organizado.
En los últimos meses, la sociedad hondureña ha visto evidenciada la participación de policías activos y otros ya retirados en las bandas de robacarros, asalta viviendas y de secuestros; algunos de ellos capturados de manera in fraganti.
Infiltrados
La infiltración del crimen organizado en los cuerpos de seguridad quedó evidenciada una vez más luego de que el pasado miércoles miembros del Grupo Especial Antisecuestros (Geas) liberaran al joven Juan Botto (20), quien llevaba al menos 13 días de permanecer en cautiverio.
José Luis Muñoz Licona es el director de la Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación y confirmó que “son tres los policías que hemos podido identificar que han participado en este ilícito, y ahora estamos tras la búsqueda de más miembros de la institución que estarían involucrados”.
Los uniformados que estarían involucrados en el ilícito pertenecen a la escala básica, asignados a la estación del barrio El Manchén, y fueron identificados como Elías Mendoza Chacón, Osman Alexis Baquedano y Jorge Alberto Rodríguez.Muñoz Licona informó que ya se tienen recabadas las pruebas en las que se constata la participación de estos uniformados con el crimen organizado.
Dijo que se investigará si estos policías han tenido participación en otros secuestros.
“El crimen busca penetrar todas las esferas del Estado para actuar dentro de la impunidad, pero por eso es que desarrollamos todos estos procesos investigativos apoyados por organizaciones internas como Asuntos Internos y la Inspectoría”, señaló Muñoz.
Aprovechó para hacer un llamado a sus subalternos indicándoles que “el que esté usando el uniforme para delinquir es mejor que desista de estar en la institución, que pida su retiro y que preferiblemente cambie de actitud porque estamos haciendo un frente común en contra de todas estas irregularidades”.
Inversión perdida
Durante el presente gobierno se ha incrementado el número de efectivos policiales para imponer el orden; sin embargo, esto no ha garantizado mayor seguridad para la ciudadanía, ya que los niveles delincuenciales han aumentado de manera estrepitosa.
Según datos del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conade), de 7,500 policías que había en 2005 se pasó a casi 14,000 en 2008, mientras que el presupuesto pasó de 215 millones en 2005 hasta 1,700 millones en tres años.
En el caso de los secuestros, en la presente administración de Manuel Zelaya Rosales se han reportado un total de 160, de los cuales solo el 20 por ciento ha sido resuelto por la policía, según el comisionado nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio.
Mientras aún se debate sobre la reciente liberación del joven Botto y la de dos estudiantes de una universidad privada de la capital, ayer trascendían dos nuevos secuestros, uno de ellos en la capital de la República y otro en la ciudad de La Ceiba.
Este último plagiado, aparentemente familiar de un político.
Lamento
Por su parte, el comisionado Benancio Martínez, director de la Dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional, lamentó que “los indicios que tenemos hasta el momento nos indican que sí hay maleantes introducidos en la Policía Nacional y que, aparentemente, cometieron este delito (secuestro).
La institución ya comenzó con las investigaciones para dar con más delincuentes dentro de la Policía, pero los frutos de estas pesquisas darán sus frutos hasta fechas futuras o talvez no se encuentren más “ovejas negras”.
No es posible que personas que deberían estar velando por la seguridad, protegiendo a la ciudadanía, vayan vistiendo el uniforme para mancharlo y desprestigiar la labor de miles de policías que a lo largo y ancho y del país realizan una labor excelente, manifestó Martínez.
Andrés Pavón, del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos, aseguró que para el crimen organizado es importante tener policías infiltrados en sus bandas porque “es una forma de asegurar sus actividades irregulares al margen de la ley, en tanto ellos tengan personas dentro de las estructuras policiales van a garantizar su trabajo irregular”.
Facilidades
Pavón también afirmó que estas bandas buscan tener información del proceder de la institución policiaca.
“Los policías tienen la posibilidad de tener el mandato institucional y el uso de la fuerza en situaciones difíciles, pero ellos abusan de este mandato y hacen uso de la fuerza para ayudarle a las actividades del crimen organizado a limpiar espacios, construirles escenario de mayor efectividad”, analizó Pavón.
Se puede entender que debido a la investidura que representa la indumentaria de policía los agentes tienen autoridad y facilidad de poder ante los demás, que puede ser usado a conveniencia del delincuente infiltrado en los cuerpos del orden, lo que es aprovechado por estas bandas delictivas.
Según el expediente investigativo que da detalles sobre el secuestro del joven Botto, se conoció que este fue interceptado por un supuesto retén policial que incluía agentes de a pie y motorizados, a la altura de la colonia Payaquí, y posteriormente otros individuos se habrían introducio a su vehículo para raptarlo.
Los delincuentes infiltrados en la Policía tienen facilidades para conocer los movimientos policiales debido a que portan escáner o radio de comunicación que les permite estar al tanto de lo que sucede en los cuerpos del orden.Poseen motocicletas que hasta les permitiría alejarse de la escena del crimen.
También tienen protección a través de los chalecos antibalas que portan, e inmunidad gracias a la placa policial que llevan.
* Efectivos: 14,000 Policías son los encargados de brindar seguridad a la población hondureña, que es la que les paga sus salarios.
Millones ha movido la industria del secuestro en a penas 4 meses
En los primeros días de la semana, el Grupo Especial Antisecuestros (Geas) anotó tres hits al liberar a tres personas que estaban secuestradas.
Pero esta gloria duró muy poco, ya que también se difundió el secuestro de otras dos personas, una en la zona norte y otra en la capital, por lo que ahora hay dos secuestros en proceso de investigación.
En el actual año, la Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación (DNSEI) ha contabilizado al menos 35 secuestros a parte de los últimos dos; de estos, 15 han sido resueltos por la Policía y 12 se han solucionado con el pago de rescate.
Las bandas delictivas han exigido el pago de 21 millones 500 mil dólares y en lempiras han pedido el monto de cien millones 500 mil; por la ilícita actividad han obtenido la cantidad de veinte millones de lempiras, convirtiéndola en la mayor fuente de ingresos de los delincuentes.