Honduras
Las actuales políticas adoptadas por el presidente de la República, Manuel Zelaya, podrían estar vinculadas a establecer un terrorismo de estado o de izquierda en el país.
Estas consideraciones son puestas a la luz pública por el experto en temas de seguridad, Mario Berríos:
El presidente del Congreso Nacional ha denunciado que es objeto de amenazas a muerte, ¿puede tener credibilidad este tipo de denuncias?
Yo sí le doy mucho crédito, tal vez no que sea exacta en la magnitud que lo hace, pero sí le doy mucho crédito, es más, no solo a lo que él manifiesta sino a las denuncias públicas que han hecho muchos funcionarios y periodistas, es decir, este escenario que se está viendo en Honduras desde hace un tiempo, no precisamente de ayer, ya dan pie para pensar que tenemos indicios, señales de terrorismo en Honduras.
¿Cómo puede ser el terrorismo?
Puede ser de izquierda, puede ser de derecha y puede ser de Estado. No solo las acciones armadas pueden verse como terrorismo, sino también todas aquellas acciones encaminadas a sembrar el pánico y en estos momentos hay pánico en la sociedad.
¿Se puede decir que estamos viviendo un terrorismo de Estado?
Yo diría más bien que hay una alianza entre terrorismo de izquierda con terrorismo de Estado, ¿por qué?, porque la izquierda ha encontrado por dónde metérsele al señor presidente.
Entonces es prácticamente la izquierda la que está conduciendo parte de la política del señor Presidente, él ha mostrado mucha debilidad ideológica.
Estos señores que están atrás de él, incluso asesorados por gente de Venezuela y de Suramérica, han logrado imponer acciones que solo han venido a sembrar el pánico.
¿Para tener el terrorismo de Estado se puede infiltrar a las fuerzas Armadas o a la Policía?
Sí, de todo tipo de instituciones, ya en esto hay descontrol, hay de todo, tanto en las instituciones del Estado porque hay acción y reacción también, entonces hay ataque y hay contraataque.
¿Cuáles son las características del terrorismo de Estado?
Básicamente se dan aquellos hechos que generan gran impacto en la población: asesinatos, secuestros, amenazas por los medios, amenazas secretas, por teléfono, llamadas, amedrentar a su familia, despidos.
Más allá también se pueden ver explosiones, tráfico de armas, ataques con explosivos, se pueden llegar a dar asesinatos de personas de la oposición o empresarios.
Si se está viviendo un terrorismo de Estado, ¿cuál es la institución que debe combatirlo?
Confiamos en el profesionalismo de las Fuerzas Armadas y de la Policía en cuanto a que independientemente de la persona que aparezca vinculada a un hecho sea puesta a la orden de los tribunales, que se siga el procedimiento correcto, el procedimiento legal.
¿Pueden venir más acciones que fomenten más temor en la sociedad, qué se debe hacer en este caso?
Lo primero es celebrar en diferentes niveles un diálogo sincero, un diálogo nacional.
Segundo, que el señor Presidente reconozca que ha estado equivocado en su política, porque yo creo que la mayoría de la población le está diciendo que es incorrecta la forma, la manera en que está queriendo llevar a cabo el proyecto (cuarta urna).
De tal forma que hace ya unas cuantas horas y un par de días se comenzó a hablar de hacer una cuarta pero reculona, ya no es una cuarta urna sino una cuarta reculona porque el señor Presidente ya ha reculado en otros temas como cuando tenía la intención de que se llevará a producir el vacío de la elección de la Corte Suprema para hacerse con mayor autoridad.
¿Puede confiar la población en la Secretaría de Seguridad si se está viviendo un terrorismo de Estado?
El Ejército, las Fuerzas Armadas y la Policía han madurado mucho después de lo que fue el tiempo de la “Guerra fría”, la década de la seguridad nacional cuando los militares tenían otro nivel educativo y eran simples borregos dejándose arrastrar tanto de un grupo como de otro.
En este momento estas instituciones y sus líderes tienen otra mentalidad, están más comprometidos con la legalidad y, de hecho, no he visto acciones contundentes que puedan decir que existe una complacencia de parte de las Fuerzas Armadas o de los jefes policiales con la política que actualmente está llevando el mandatario.
¿Dar 237 millones a las Fuerzas Armadas para construir un aeropuerto es una forma de manipular?
Es posible también que el gobernante tenga intenciones de distraer a la cúpula de las Fuerzas Armadas con un proyecto o un mega proyecto, o para lograr mayor acercamiento, mayor comodidad, pero no percibo que los actuales jerarcas de las Fuerzas Armadas se estén prestando a un juego sucio en contra de la Constitución y en contra de la sociedad.
¿Se puede considerar al presidente Zelaya como un vasallo de las políticas terroristas extranjeras?
Yo creo que todo este fenómeno de incertidumbre, de desorden, de amenaza, pase en los días, semanas o meses próximos a secuestros que sí estén realmente vinculados a esa política de Estado, luego pueden haber asesinatos, pueden haber bombas.
Si esto pasa, habrá mucho descontrol social precisamente a raíz de toda esa oportunidad que está brindando el señor presidente a esas políticas estacionistas, continuistas y dictatoriales.
¿Se pueden vincular los secuestros de los periodistas con el terrorismo de Estado que estamos viviendo?
Yo creo que en este tipo de casos no puede descartarse ninguna posibilidad, pero de momento lo que se ha visto a simple vista es que puede tratarse de delincuencia común u organizada, sin embargo, es posible que con las evidencias que podamos encontrar o que encuentren los entes respectivos se pueda establecer realmente que se trata de una acción dirigida precisamente a su manera y su forma de pensar.
* Las amenazas:
Terrorismo. Es toda acción encaminada, sea desde el gobierno como fuera de él, a infundir terror, miedo y alteración en la sociedad.
Secuestros. No se descarta que estos sean ejecutados por delincuentes comunes o por grupos organizados. Los raptos de carácter político son propios de un terrorismo de Estado.