Honduras
Sus ideas como profesional del periodismo se formaron al mismo tiempo en que untaba la mezcla de alguna construcción.
Es así que con el paso de los años de juventud entre ladrillo y ladrillo que pegaba crecía la idea de construir una obra mayor, coronar su carrera como profesional de la comunicación.
En su currículum, además de la formación como bachiller en ciencias y letras, también mezcló su espíritu de superación con el oficio de la albañilería, la música, la agricultura, la fontanería, la fotografía y la electricidad.
Lo último que ha logrado adjuntar a su hoja de vida estudiantil es el título de licenciado en periodismo.
Lo que no ha podido cambiar es su sencillez, su orgullo de ser descendiente de los lencas y su sueño de llegar a convertirse en el primer director de un programa radial en su tierra natal, San Antonio Vado, Colomoncagua, Intibucá.
Cruz es ejemplo para sus tres hijos, así como para el resto de sus hermanos, vecinos, periodistas y, en general, para todos aquellos hondureños que se limitan para superarse.
Adversidades
Y es que conocer la historia de vida de Francisco Cruz Pérez, más que 52 años de sacrificio y experiencia, es una verdadera fuente de inspiración.
La pobreza en que nació, junto a sus 11 hermanos, no fue impedimento para negarse al estudio, menos aun para no soñar en que algún día sería reconocido como uno de los hombres más sobresalientes de su comunidad.
Fue antes de cumplir los 12 años, cuando aún no culminaba su primaria, que se vio obligado a salir de su casa en busca de mejores condiciones de vida y decide internarse en las bananeras. "Yo colaboraba en el empaque de los bananos para exportación, ese trabajo lo abandoné por causa de la guerra del 69", recordó Cruz.
La segunda vez que huyó de su hogar llegó a Comayagua, a trabajar en una hacienda, pasaron varios meses hasta que ingresó a una casa hogar del Patronato Nacional de la Infancia (Pani), lugar en donde se le dio la oportunidad de aprender la albañilería.
La maleta para retornar a casa estaba lista una vez más, pues había logrado convertirse en maestro de obra. Para ese tiempo "ya había disfrutado de mis primeras aventuras de amor", pero pese al clamor de su corazón por conquistar una joven, decidió continuar sus estudios primarios. "Me matriculé sin pensar en el que dirán y saqué mi sexto grado", expresó "Chico", como cariñosamente le llaman sus conocidos.
Los estudios de ciclo común también llegaron y cuando decidió trasladarse a Tegucigalpa trajo consigo la certificación del tercer curso, con dos materias aplazadas. Pero el 4 de diciembre de 1990, Francisco recibía su titulo de bachiller, sin abandonar su trabajo como maestro de obra.
Nueva faceta
Para 1992, un incidente lo obligaría a buscar otra forma de ganarse la vida. "Unos delincuentes me robaron las herramientas de trabajo, lo que me llevó a solicitar el apoyo de un amigo en la aduana", explicó.
La oportunidad de empleo surgió en el departamento de vigilancia, pero al conocer su historial académico, lo trasladan a la oficina de reclamos, para luego ubicarlo en el archivo de la institución.
"En ese año, 1993, iniciaban las matrículas en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y mis compañeros de trabajo me motivaron para que matriculara mis primeras clases". El pago por los primeros pininos en la carrera de periodismo aún le hace recordar que tuvo que endeudarse con 50 lempiras con tal de matricular las clases de psicología, teoría general del estado y español I.
El primer semestre fue alentador para "El Chele", como también le gusta que le llamen sus amigos, debido a que logró pasar dos clases. "En psicología me felicitaron porque saqué una excelente nota, debido a que los contenidos que recibí en bachillerato me sirvieron de base", recordó Cruz. Es a partir de ese momento que cada tarde Francisco llegaba a las aulas de la Escuela de Periodismo junto a su inseparable bicicleta, pues viajaba en dos ruedas desde cualquier punto de la ciudad en donde laboraba con tal de asistir al alma máter.
Su deseo por superarse lo llevó en múltiples momentos a llegar hasta con su ropa de trabajo con tal de no perder sus clases. "Los que somos periodistas graduados debemos ser verdaderos profesionales sin doblegarnos ante nada y siempre debemos mantener la verdad", dijo el entrevistado. Su esfuerzo por alcanzar sus ideales hoy se han concretado, luego de que el 22 de marzo obtuviera su título universitario.
Su experiencia en la labor reporteril es corta, trabajó en Radio Reloj, STC Noticias y Radio América, pero sus deseos de seguir adelante son grandes y sigue intentando colocarse en un medio de comunicación. Nos resta decir tan solo: ¡Felicidades, compañero Francisco Cruz Pérez, en el Día del Periodista!