Honduras
La libertad de prensa nunca antes había estado tan amenazada en Honduras como ahora.
En medio de este clima de hostilidad y amedrentamiento sistemático contra la prensa hondureña, el periodista de televisión Renato Álvarez recibió ayer el máximo galardón que otorga el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), por su amplia trayectoria y su aporte al país a través de los medios de comunicación.
Álvarez fue laureado en el marco del Día del Periodista con el premio Álvaro Contreras, en medio de la confrontación, la violencia, las amenazas a muerte, los secuestros y los asesinatos que se han registrado en contra de los profesionales de la comunicación en los últimos años en Honduras.
El reconocido periodista, que dirige el noticiero TN5 y el programa de entrevistas “Frente a frente” de la corporación Televicentro, fue premiado en el marco de una ceremonia que se llevó a cabo en las instalaciones del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) ante la presencia de representantes de los diferentes sectores de la sociedad, entre ellos el presidente Manuel Zelaya, el titular de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Jorge Rivera Avilez, y la vicepresidenta del Poder Legislativo, Lizzy Flores.
Al evento también asistieron los aspirantes presidenciales por los partidos Nacional y Liberal, Porfirio Lobo y Elvin Santos, respectivamente.
“En nuestro quehacer periodístico, la prensa y los periodistas estamos obligados a defender la libertad para discrepar. Discrepar de un gobierno no convierte a una persona en traidora, terrorista, cómplice, sinvergüenza, ni mucho menos en enemiga del presidente o de sus seguidores”, dijo en su discurso el homenajeado.
Rechazo a la cuarta urna
La ceremonia se desarrolló en medio de un ambiente en que la mayoría de los comunicadores sociales y los invitados especiales ovacionaron el discurso crítico de Álvarez, que en muchas de sus partes cuestionaba el tema de la cuarta urna.
A la ceremonia asistió la Procuradora General de República, Rosa América Miranda, quien fue la más ovacionada por el público asistente por ser una defensora de la Constitución de la República y del estado de derecho al establecer en un dictamen que la consulta para la cuarta urna es ilegal.
Igualmente ovacionado estuvo el comisionado nacional de Derechos Humanos, Ramón Custodio.
“Deseo hacer hincapié en dos cosas del momento: la creciente polarización de la sociedad ante la propuesta de una consulta popular, que si bien es buena y sana en términos generales, despierta el desconcierto y la incertidumbre por desconocer a fondo qué es lo que se quiere consultar y, sobre todo, porque está basada en la ilegalidad, como lo demostraron en un documento los juristas asesores de Casa Presidencial”, expresó.
Acto seguido fue interrumpido por los aplausos de los presentes. Medio auditorio hasta se puso de pie. Al fondo, el presidente Zelaya únicamente sonreía.
“Las solas proposiciones acerca de un posible cambio del sistema político, por otro carente de fundamentos políticos coherentes, apegados al pensamiento de la ciencia política, no dejan de asombrar, especialmente cuando teniendo la oportunidad de hacer las transformaciones para el bienestar del país, vemos con indignación y coraje la permisividad para tolerar la corrupción, la inseguridad ciudadana y el crimen en todas sus manifestaciones”.
Liberen a periodistas
El evento sirvió para pedir la liberación de los periodistas Andrés Torres y Bernardo Rivera, quienes permanecen secuestrados el primero desde hace 13 días y el segundo desde hace dos meses y medio.
“El secuestro de personas es un hecho que debe ser condenado unánimemente por toda la hondureñidad y la sociedad en general; pero cuando se trata de periodistas, estamos frente a hechos de una intolerancia tal que no deja de ser preocupante; pedimos a Dios que estos secuestros no tengan que ver con ninguna presión física a los periodistas para que no cumplan con su deber...”.
En la ceremonia estuvieron presentes los familiares del periodista Andrés Torres, quienes acudieron al evento invitados por Álvarez para pedir por su inmediata liberación.
“Mientras la democracia se basa en el respeto a la institucionalidad, la discrepancia y la legalidad jurídica, entre otros aspectos, en los regímenes autoritarios la crítica, la libertad de expresión, la transparencia, el acceso a la información y la oposición constructiva no son posibles”, añadió Álvarez.
“El secuestro de dos periodistas, al margen de sus ideas, es un síntoma de que nuestra democracia está enferma”.
Peligro en Honduras
Álvarez advirtió que en Honduras es altamente peligroso decir la verdad.
“En Honduras, donde todavía nos hacen falta algunos eslabones para dictar en muchos casos correctamente la justicia, tener la razón y proclamarla desde la prensa resulta altamente peligroso. Pero aun así, en medio del peligro, no podemos ni debemos por temor dejar de levantar la voz en aspectos que reclama la gente consciente”, señaló el comunicador.
“Si no es ético denunciar la corrupción o la concentración de poderes en una sola persona, o la descalificación intencionada de quienes cuestionan, ¿qué es lo ético entonces? ¿Afirmar contra toda evidencia que no pasa nada?
¿Lo ético sería silenciar los falsos positivos bajo el disfraz de que, como viene la revolución, la corrupción no existe y debe ser perdonada?
¿Es que acaso la corrupción debe ser castigada para unos colores políticos y perdonada para otros? ¿No es ético denunciar el despilfarro de recursos públicos mientras el país se hunde en la economía con pronósticos reservados para los próximos meses?”, se preguntó el galardonado.
No hay presupuesto
En el ámbito económico, el comunicador social advirtió que Honduras vive etapas graves y complejas que se aúnan a la crisis mundial. Cuestionó la negligencia estatal ante la no aprobación del presupuesto general de la República del año 2009.
“Los escenarios para Honduras no son halagüeños; el país está viviendo etapas graves y complejas que, aunadas a la crisis económica mundial, avizoran nubarrones que no podrán ser completamente saldados con los petrodólares que vengan del sur. Un presupuesto 2009 desconocido, reservado para el público que tiene derecho a saber en qué y cómo se gastan sus impuestos, resulta inaudito porque significa que el país conduce su rumbo económico sin certeza, a ciegas y sin voluntad política para indicarnos hacia dónde vamos y cómo estamos”, se refirió.
En el plano social, Álvarez lamentó el fracaso de la Estrategia para la Reducción de la Pobreza (ERP) en el país.
“La situación del país sí que está compleja. El fracaso de la Estrategia para la Reducción de la Pobreza es un aldabonazo que lacerará en el corto, mediano y largo plazo las condiciones de vida de los más desposeídos en Honduras. Ir por el país regalando subsidios a cambio de vivas y adulaciones hacia quienes hacen posible que un día coman los pobres, pero el resto del año su panorama sea incierto, es un indicativo de que debemos acabar con esa mentalidad asistencialista de los gobiernos que ven a los pobres y a la pobreza como un fin utilitario para ganar votos”, señaló.
Álvarez recibió el premio Álvaro Contreras que otorga el CPH a casi 30 años de trayectoria periodística en diferentes medios de comunicación y, sobre todo, teniendo como mayor carta de presentación la honradez y el juicio crítico.
* Llamamiento: El periodista Renato Álvarez hizo un llamado a la prensa y sus periodistas a pensar en Honduras y por Honduras siempre.
“Mel” no supo orar el Padre Nuestro
El presidente Manuel Zelaya parece haber dejado de elevar sus plegarias al Altísimo hace ya mucho tiempo. En la entrega del premio Álvaro Contreras al comunicador Renato Álvarez, el mandatario dijo lo que al parecer fue una “versión libre” del Padre Nuestro, oración mundialmente conocida.
En medio de su discurso, Zelaya, quien es egresado de uno de los más prestigiados colegios católicos de la capital, invitó a los presentes a orar por la liberación de los periodistas Andrés Torres y Bernardo Rivera.
El mandatario extendió sus brazos, inclinó su cabeza y cerró sus ojos.
“Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase señor tu voluntad, así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdónanos nuestros pecados... así como nosotros perdonamos... a los pecadores y danos hoy... (el mandatario calla, levanta un poco su cabeza y medio abre los ojos... los vuelve a cerrar y luego inclina de nuevo su rostro) y hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo”.
De inmediato, el gobernante se dio cuenta de su falla y dijo “disculpen eeh... pueden sentarse por favor”.