Honduras
Honduras destina anualmente entre 4.3% y 4.5% del producto interno bruto a la inversión pública.
Ese porcentaje es bajo si se compara con el aporte de esta actividad a la economía nacional, esto por los niveles de inversión, las fuentes de empleo generadas y la producción de bienes y servicios.
Para el presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Manuel Bautista, el gobierno debería reducir el gasto corriente para que ese excedente de recursos se oriente a la inversión pública y que sea financiada con recursos nacionales.
Esa opinión es parecida a las recomendaciones que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha venido realizado a Honduras: “contener el crecimiento del gasto público corriente y ejercer un control firme sobre el crédito neto de los fondos de pensiones para crear el espacio necesario para incrementar el gasto prioritario (incluyendo inversión) en al menos 1% del PIB en el año 2009”.
El entrevistado sostiene que el manejo del gasto corriente no es un reto para este gobierno, sino que para todos, y el cuidado de las autoridades de la secretaría de Finanzas es que el gasto debería ser menor que los ingresos para generar ahorro.
Bautista considera oportuno generar ahorro para financiar la inversión pública, que es lo recomendable para no acudir a los organismos de cooperación externa.
No obstante, asegura que eso requiere de un manejo prudente de la disciplina fiscal.
Capital humano
El presidente del CHE manifiesta que el objetivo de todo sistema económico es el ser humano, o sea cómo mejorar el nivel de vida la población, lo que se puede lograr a través de mayor inversión en escuelas, centros de salud, hospitales y carreteras, entre otros.
Añade que el gobierno está hablando de una inversión récord de 15,000 millones de lempiras en el presente año, pero de esa cantidad hay que saber cuántos son nuevos programas, los que no se pueden ejecutar porque no ha sido aprobado el presupuesto de ingresos y egresos 2009.
La inversión pública genera muchas fuentes de empleo y eso reactiva la economía del país, pero mientras no se ejecute no se puede revertir la tendencia negativa que se ha experimentado en el transcurso del año, de acuerdo con lo expresado por Manuel Bautista.