Honduras
En el cielo de tierra adentro hay nubarrones negros que no solo traen lluvias para la siembra, sino también angustia y desesperación para los campesinos.
La producción de granos básicos en la temporada de primera no será nada halagadora. Esta vez no será la sequía la responsable, sino la apatía y la desidia gubernamental.
Los pequeños productores de los municipios del sur de Francisco Morazán se quejan de no haber recibido hasta la fecha ningún apoyo de parte del gobierno de Manuel Zelaya para hacer producir sus pequeñas parcelas de tierra.
A sus agrietadas manos no han llegado los tractores de la Alba, el bono tecnológico, la semilla mejorada ni la capacitación.
José Nieves Herrera es un humilde campesino que reside en la aldea de El Higuerito, San José, en el municipio de Reitoca y se queja.
“Mire, nosotros hacemos lo que podemos con la fuerza de nuestro pulmón y con lo que Dios nos ayuda”, dijo Herrera.
Este humilde campesino está consciente de que si recibieran algún apoyo de parte de las autoridades gubernamentales, las cosas serían diferentes.
“Nosotros no recibimos ninguna ayuda del gobierno, aquí no tenemos absolutamente nada”, decía en repetidas ocasiones.
Engaño
Recordó que el alcalde Manuel Meza, cuando andaba en campaña política, prometió que les ayudaría, pero han pasado más de tres años y no ha cumplido con su palabra.
Las palabras del actual edil, según don José, fueron: “si usted me da el voto, tenga la plena seguridad de que le voy a dar una ayuda para que cultive la tierra”.
Este hombre campeño, que este año apenas sembró dos medidas de maíz, espera que algún día le ayuden porque es una persona que lucha para mantener a su familia, pues confesó que ya es un “viejo” y se siente “rendido” porque es padre de ocho hijos.
Otro campesino que demanda mayor apoyo de parte de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) es Esteban López. “Aquí nadie nos da ningún tipo de ayuda. Con lo poquito que logramos hacer es solo para medio pasar, porque el gobierno y los alcaldes solo prometen cuando quieren el voto”, lamentó.
Está convencido de que si recibieran ayuda las cosas serían diferentes. “Tenemos la tierra picada y si el gobierno nos hubiera dado ayuda con fertilizantes y grano mejorado tuviéramos el maíz y los frijoles grandes, pero no es así”, se quejó López.
Una de las mayores preocupaciones que tienen los campesinos de este sector del país es que el maíz que siembran no es de la mejor calidad para producir.
“Los granos que sembramos a veces están podridos y no nacen. Eso lo único que genera son pérdidas porque no recogemos ni lo que sembramos”, dijo con un tono de preocupación en su voz.
Precariedad
La situación es similar en los municipios cercanos, como Alubarén, Curarén y San Miguelito.
En el sector de Santa Rita, Alubarén, Enrique Ramírez y José Ángel Espinoza empezaron sembrar el maíz sobre la maleza.
“Estamos sembrando en este guatal (lugar que en la temporada de postrera sembraron con maíz y no limpiaron la tierra) porque aquí no recibimos ayuda de nadie y cuando esté naciendo el maíz y el maicillo nos va a tocar chapear el monte”, dijo Enrique Ramírez.
Aunque las condiciones no son las más adecuadas, estas personas esperan obtener granos básicos para la subsistencia familiar.
“Nosotros en esta comunidad no sabemos de ese bono tecnológico porque esa gente aquí no se asoma, ya que lo hacen cuando andan pidiendo el voto para llegar al poder”, manifestó Enrique mientras clavaba el pujaguantes en la tierra, en compañía de José Ángel Espinoza, de 15 años de edad.
Sin equipo
Debido a que los campesinos utilizan formas rudimentarias para hacer producir la tierra, tienen que emplear una mayor cantidad de tiempo y energía.
Ramírez y Espinoza, igual que don José Nieves Herrera y Esteban López, todos los días llegan a las seis de la mañana a sus puestos de trabajo y se retiran a las dos de la tarde.
Aseguran que si tuvieran un pequeño tractor, las cosas serían diferentes.
“Imagínese que a punta de piocha tenemos que hacer los surcos para sembrar el maíz y los frijoles, por lo que al final del día salimos muy cansados y no rendimos lo necesario”, manifestó Herrera.
Unos tres meses han transcurrido desde que llegaron al país los 100 tractores provenientes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
Este equipo aún no ha sido distribuido por el gobierno de Manuel Zelaya, a pesar de que el invierno está en pleno apogeo.
* LAS SIEMBRAS:
SIEMBRA DE PRIMERA. Se realiza entre los meses de mayo y junio en la mayor parte del país.
SIEMBRA DE POSTRERA. se lleva a cabo en diferentes fechas. Depende del mes En que inicia la época de lluvia.
Situación actual de los granos básicos
En los últimos años, el sector agrícola ha exhibido un comportamiento insuficiente respecto de las necesidades de la población, lo cual se ha visto agudizado por fenómenos naturales que lo afectaron seriamente.
Evidencia de ello es que se ha producido un fuerte incremento de las importaciones.
Como resultado de estos fenómenos, el sector rural se ha visto severamente afectado, con lo cual se han agudizado los problemas de pobreza en el campo, alcanzando niveles que llegan cerca del 70 por ciento. Hay que resaltar que la superficie de vocación agrícola de Honduras es de 2.8 millones de hectáreas, de las cuales un promedio de 700,000 manzanas se utilizan para el cultivo de granos básicos.
La producción de granos básicos es la actividad más importante de los pequeños agricultores, quienes producen con el propósito de garantizar la seguridad alimentaria de la familia rural y son el soporte a la economía familiar del campo, especialmente en las últimas décadas, ya que no se produce para exportar.