Honduras
Calles más vacías de lo habitual y negocios cerrados. Ese es el panorama en la capital de Honduras.
Mientras algunos establecimientos comerciales reanudaron sus labores con normalidad, otros permanecen cerrados y protegidos contra un posible ataque de seguidores del gobierno que apoyan la consulta ilegal que planea realizarse el domingo 28 de junio.
Negocios como los bancos anunciaron su reincorporación al comercio nacional, sin embargo la empresa privada se mantiene vigilante por el ambiente de incertidumbre que se vive en Tegucigalpa.
Ayer, presos de la tensión política y social en Honduras, centenares de capitalinos abarrotaron los comercios para abastecerse de alimentos y combustibles.
Algunos empresarios recomendaron tomar medidas de precaución para enfrentar una posible emergencia, entre ellos el director de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), Mario Bustillo, quien aconsejó cerrar los negocios durante el fin de semana.
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, persiste en su idea de llevar a cabo una encuesta considerada ilegal por el MInisterio Público, la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría General de la República, sectores sociales y los mismos juristas contratados por el mandatario.
Movimientos a favor de la democracia han realizado manifestaciones pacíficas para apoyar la Constitución y rechazar la consulta ilegal de Zelaya.