Honduras
No robar, no mentir, no matar! gritó el presidente Manuel Zelaya al tomar posesión el 27 de enero de 2006 después de jurar que respetaría la Constitución y las leyes, pero 42 meses después, su gobierno está salpicado de numerosos escándalos de corrupción, de una ola de muertes y de acciones de desacato a las leyes.
Otra de las promesas que hizo Zelaya al asumir el cargo fue el de impulsar la transparencia como una forma para combatir la corrupción, pero contrariamente -durante su mandato- desde la misma Casa Presidencial se ha tratado de ocultar la información pública que tiene que ver con una serie de irregularidades cometidas por los funcionarios.
Los hechos de corrupción se han profundizado en los últimos días con el derroche de millones de lempiras para impulsar una consulta que los tribunales de justicia dictaminaron como ilegal.
En todo momento, ni el Presidente, ni sus más cercanos colaboradores, han querido informar sobre el verdadero costo de la encuesta, ni sobre la inversión que el Poder Ejecutivo ha realizado para comprar materiales, conciencias y pagar una costosa campaña publicitaria.
El empecinamiento de Zelaya en realizar la consulta, lo ha llevado a descuidar la responsabilidad que el 22 por ciento del electorado le dio a finales de noviembre de 2005.
En diferentes circunstancias, Juan Ferrera, coordinador del Consejo Nacional Anticorrupción, ha manifestado que en el presente gobierno, el nivel de corrupción supera la conocida en otras administraciones gubernamentales.
Muestra
Los casos de corrupción comenzaron desde el mismo año en que Zelaya asumió la presidencia. Entre ellos resaltó la contratación de empresas de maletín por parte de la Secretaría de Obras Públicas y Transporte (Soptravi) y por el Fondo Vial.
Posteriormente se conoció el caso de los cambios de las especificaciones en la repavimentación de los 94 kilómetros de carretera que conduce de Tegucigalpa a Danlí.
En este hecho, además de aprobarse la reducción del grosor de la capa asfáltica, a la empresa española Inocsa se le pagó el contrato completo pero solo ejecutó 50 kilómetros de carretera.
Un suceso vergonzoso que dañó la imagen del país a nivel internacional fue el agarre a golpes entre el entonces canciller Miltón Jiménez Puerto y agentes de la Policía de Tránsito.
Posteriormente Jiménez dejó el cargo, saliendo a relucir que había utilizado la Secretaría de Relaciones Exteriores para emplear activistas liberales que nunca llegaron a trabajar.
Entre otros actos de corrupción registrados en el presente gobierno, destacan la compra de 150 megavatios de energía producida con carbón a la empresa guatemalteca CECHSA.
A la fecha, esta empresa de maletín, no ha producido ni un kilovatio de energía.
Una de las instituciones más saqueadas en la presente administración es la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), donde se han conocido cuatro escándalosos casos, comenzando por el de tráfico gris, cometido incluso por empresas ligadas a ex funcionarios de Casa PresidenciaL.
El tráfico gris es el acto ilegal de traer llamadas internacionales a través de Hondutel, pero a esta institución se le pagan como llamadas nacionales.
En esta misma empresa también se denunciaron compras en ferreterías fantasmas.
El último caso se registró cuando en un tribunal de justicia de Florida, Estados Unidos, representantes de la empresa Latinode declararon que le habían pagado alrededor de 20 millones de lempiras a funcionarios de Hondutel para ser favorecidos en algunos negocios.
Asimismo, en 2008 se conocieron otros hechos de corruptela en otras instituciones estatales, como “el cubanazo” que consistió en traer cubanos con visas consultadas, que después aparecían en Estados Unidos.
Otro acto delictivo fue la convalidación de licencias a pilotos venezolanos y peruanos por parte del director de Aeronaútica Civil Guillermo Seamman, quien actualmente tiene auto de prisión dictado por un juzgado competente.
Esto es parte de los actos de corrupción que han salpicado la administración del presidente Zelaya en sus tres años y medio de gobierno.
“La situación es vergonzosa y ninguna autoridad hace nada para controlarla”, criticó el ganadero Santiago Ruiz.
* La corrupción:
Tráfico gris. Empresa ligada a ex funcionarios de confianza del presidente Manuel Zelaya fue denunciada de traer llamadas internacionales a través de Hondutel, las cuales pagaba como nacionales.
Compras fantasmas. Varias compras de materiales para Hondutel aparecen como realizadas en diversas ferreterías, pero en la realidad estas casas comerciales no existen.
Espionaje. El entonces gerente de Hondutel, Marcelo Chimirri fue acusado de ser el responsable de grabar una serie de llamadas a funcionarios, que luego fueron publicadas.
Latinode. Representantes de Latinode declaran en Corte de Florida, Estados Unidos, que sobornaron con 20 millones de lempiras a funcionarios de Hondutel.
Energía. Uno de los primeros actos de corrupción en el gobierno de Zelaya fue la compra de 150 megavatios de energía a la empresa de maletín llamada CECHSA.
Saqueo. Fraccionamiento y sobrevaloración en la compra de pupitres y pizarras, en la Secretaría de Educación, por un monto superior a los 16 millones de lempiras.
Robo. El entonces director de Pronaders, Roland Valenzuela es encontrado robando energía en una de sus casas ubicada en la zona norte del país, mientras él le cortaba a otros.
Licencias. Otro caso escandaloso es la revalidación de licencias de forma ilegal a pilotos venezolanos y peruanos en la Dirección de Aeronáutica Civil.
“Cubanazo” Salpica a funcionarios de la Cancillería, de Migración y de la Secrertaría de Industria y Comercio, que usando visas consultadas traían cubanos que después aparecían en Estados Unidos.