Honduras
El depuesto ex presidente Manuel Zelaya Rosales compareció en la cadena CNN manifestando que en Honduras se estaban cometiendo una serie de actos de barbarie, sin embargo la prensa nacional e internacional no tiene información de tales hechos.
En su verborrea Zelaya dijo que “por primera vez la OEA han tomado una decisión de condenar un golpe de Estado, esto es histórico”.
Calificó su separación de la presidencia de Honduras como "el primer golpe de Estado del siglo XXI".
"Me hubieran levantado un juicio", dijo.
Refirió que el día de su detención, el pasado 28 de junio, creyó que los militares lo iban a asesinar.
"A mí casi me asesinan", dijo. "Yo pensé que iban a asesinarme y les dije 'si la orden es asesinarme háganlo ya'".
Especial en PDF: Los hechos del 28 de junio
El depuesto gobernante dijo que este jueves saldrá de Panamá porque tiene varios compromisos postergados por los hechos de los últimos días. Aseguró que está dispuesto a "hacer lo que tenga que hacer" para regresar a Honduras.
Cuando le preguntaron si no tenía miedo de regresar a su país, respondió que "miedo no tengo. Nunca he tenido temor".
Sobre el nuevo gobierno constituido legalmente en Honduras, Zelaya manifestó ellos van a buscar “sostenerse como perros y gatos”, durante los próximos seis meses en el poder.
En su presentación, el depuesto mandatario manifestó que en Honduras se ha instalado un régimen represivo, “ahorita hay una manifestación en San Pedro Sula, donde hay cientos de heridos, hay gente llevándose al hospital en este momento, está siendo reprimida por los militares”.
El ex gobernante no explicó que la marcha pacífica en la que participaron más de 60 mil personas, y donde no hubo ni un golpeado, era en total repudio contra él.
En su comparecencia, desde Panamá, Zelaya presentó a una Honduras sumida en un clima de terror. “Hay una represión y una censura mediática terrible, las emisoras están tomadas por los militares, los militares están cancelando frecuencias, es posible que no haya nadie que nos esté escuchando”, aseguró.
Hasta ahora, los medios hondureños y extranjeros solo conocen las acciones violentas que se registraron el lunes frente a Casa Presidencial donde se registró una veintena de golpeados y heridos entre policías, manifestantes y varios periodistas.
A medida hablaba, el desterrado ex presidente, dijo que el secretario de la OEA Miguel Insulza arribará mañana a Tegucigalpa a darle órdenes al presidente Roberto Micheletti para que le regrese el mando.
Insulsa está autorizado para venir a esta capital “a informar el ultimátum, no va negociar absolutamente nada, no va a plantear ningún proceso que no sea informar el ultimátum y a escucharlos cómo van ellos a restituir el sistema democrático de elección popular, el sistema de respeto popular a Honduras de manera inmediata, para eso se le han dado 72, creo que es tiempo suficiente”.
Dijo creer que Insulsa cumplirá con su cometido, con la debida autoridad y si no lo logra el sábado la OEA tomará la resolución de expulsar a Honduras. En caso de que no se logre su restitución va a responsabilizar a las potencias del mundo a partir de la próxima semana “porque ya se sacaron todas las resoluciones que ellos han pedido”.
“A partir del próximo lunes yo responsabilizo a las potencias del mundo sobre el destino de la democracia en el mundo entero”, amenazó
Zelaya.