Honduras
La voz del pueblo que tanto quería escuchar el ex presidente Manuel Zelaya se hizo sentir ayer en San Pedro Sula, pero no a su favor como presumía, sino demostrándole un contundente rechazo.
Su posible regreso al país fue la única razón que motivó a miles de ciudadanos de la zona norte a expresarse ayer para decirle al mundo que en Honduras “Mel” no es bienvenido.
“Mejor seis meses de presión que 20 años de represión”, eran los mensajes que sobresalían entre las pancartas.
Insuficiente fue la 10 avenida del barrio los Andes de esta ciudad. La convocatoria que se hizo con un día de anticipación por el movimiento Honduras es Nuestra logró reunir aproximadamente a más de 50 mil personas.
Pobladores de diferentes municipios del valle de Sula se expresaron ante la presión de organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que insisten en una restitución de Zelaya, cuando llevaba -según los manifestantes- directo al caos al país con sus ideas continuistas y del brazo de Hugo Chávez.
Para este viernes, día en que una misión de la OEA llegará al país encabezada por el secretario general Miguel Insulza, se anuncian también varias manifestaciones a favor y en contra del nuevo gobierno.
Representantes de diferentes sectores sociales se expresaron ante la multitud. “Fuera Mel!” “¡fuera Mel”! “¡Esta es Honduras!” “¡Este es el pueblo!”, vociferaban.
“Hugo Chávez no tiene ningún derecho a meterse en los asuntos del país”, dijo el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, Luis Larach.
El principal clamor era por la paz. “Que venga la paz, porque la tierra ya no aguanta dolor”, era una parte de una alabanza cristiana que entonaron todos.
El pastor de la Confraternidad Evangélica de la zona norte, Leonardo Martínez, expresó en el marco bíblico: “Si contra Honduras conspiras, ante Honduras caerás. Ninguna arma forjada contra Honduras prosperará. Agradecemos a Dios porque nos ha sido librado del peligro en el que estábamos. No queremos un revanchismo, queremos la paz de Honduras”, reiteró el predicador.
Nación de paz y democracia
Después de varias intervenciones, los participantes entonaron llenos de orgullo el Himno Nacional.
El movimiento Honduras es Nuestra dio a conocer su pronunciamiento. En el documento expresaron que Honduras es una nación de paz, dignidad y fraternidad, y que desean seguir teniendo convivencia democrática.
“Hoy estamos en una situación única, pero al mismo tiempo de esperanza que debe reflejar nuestro deseo de vivir en paz, en respeto a nuestra institucionalidad y por regirnos en la vida nacional bajo el imperio de la Constitución de la República”, decían.
“El movimiento cívico le dice al mundo que quiere vivir en apego a nuestra constitución y que ningún ciudadano esté por encima de la ley. Queremos ser respetados como todas las naciones. Que conozcan a fondo lo que hemos vivido en los últimos meses, y que indaguen sobre la opinión favorable de la mayoría del pueblo. Estamos convencidos de que la luz de la verdad debe resplandecer. Es por eso que los días por venir deben ser para disfrutar de la esperanza de nuestros sueños, de nuestras luchas, de la visión por una Honduras generosa que inspire a cultivar el camino para que nuestras generaciones continúen construyendo el escenario de fraternidad, unidad y de respeto”, expresaban.
* Pobladores del valle de Sula se expresaron ante la presión de organismos como la OEA y ONU, que insisten en una restitución