Honduras
La corrupción es algo que ha existido siempre.
Sin embargo, ese flagelo se ha mantenido y hasta se pudo haber incrementado en la administración del ex presidente Manuel Zelaya Rosales.
Esa es la percepción que tiene la población sobre este tema y que a su juicio es un mal endémico de países que son dependientes de las naciones y organismos internacionales de crédito.
La mayoría de las personas consultadas, cree que el ex mandatario Zelaya Rosales hizo muy poco o casi nada para combatir la corrupción que es cometida por altos funcionarios de la administración pública.
“No es posible que algunas personas llegan a dirigir instituciones del Estado y ganan salarios que no son suficientes para que de la noche a la mañana tengan haciendas, lujosos vehículos y viajen con toda su familia a Estados Unidos o Europa” dijo Marco Antonio Luján.
Cómplice
Si un gobierno no combate los actos de corrupción que se denuncian a través de los medios de comunicación o por medio de los órganos competentes, también se convierte en corrupto porque se vuelve cómplice de algo que es ilegal aseguran los entrevistados.
Lo más preocupante es que en Honduras se han hecho denuncias de personas que han cometido actos ilícitos que dañan las arcas del Estado pero al momento de presentar las pruebas fácilmente se desvanecen en los tribunales.
“A pesar de que existen órganos como el Tribunal Superior de Cuentas, los actos de corrupción en los últimos años no se han reducido, por lo que es necesario que las personas encargadas de este organismo presten mayor atención a lo que ocurre con los dineros del pueblo”, manifestó otro de los entrevistados que no quiso revelar su identidad.
Los capitalinos demandan de las autoridades contraloras del Estado la realización efectiva de auditorías en las instituciones gubernamentales para que conozcan la realidad de las finanzas públicas.