Honduras
La reconocida calle Vicente Williams, famosa por su extensión rectilínea, lució ayer como un gigantesco pabellón blanco, matizado con el azul profundo de la patria nacional.
Nunca antes, un movimiento o partido político había logrado la impresionante cantidad de personas que ayer se dieron cita para dar vivas a la paz, la democracia, el respeto a la ley y el estado de derecho.
Pero también, millares de gargantas gritaban casi al unísno “No queremos a Chávez, no queremos a Chávez”.
El respaldo a Roberto Micheletti fue unánime. “Micheletti sí, “Mel” Zelaya no”, gritaban los manifestantes casi hasta el cansancio.
Y para hacer sentir su opunión, no fue necesario lanzar piedras, palos, rayar paredes o provocar daños a la propiedad privada.
Tampoco fue necesario quemar llantas, solo se requirió levantar en alto las banderas, vestirse de blanco y azul y gritar desde lo más profundo de los corazones que los hondureños aman la paz y la libertad.
A los pobladores de Choluteca se unieron personas que viajaron de aldeas, caseríos y municipios del departamento.
Los buses comenzaron a llegar a primeras horas de la mañana. Don Juan Osorio, campesino y habitante de la comunidad de Trapiche, que se encuentra a unas dos horas de Choluteca, fue uno de los primeros en llegar.
Confesó que lo que más le interesaba es vivir en paz y no como vive Venezuela, donde solamente reina la ley de Hugo Chávez.
“Aquí donde me mira soy un campesino pero entiendo lo que querían hacer con nuestro país ya que no soy ignorante de estas cosas y muchos piensan que porque somos campesinos no entendemos en lo que nos quería meter “Mel” Zelaya”, apuntó don Juan.
Lo marchantes por la paz y la democracia llevaban pancartas condenando la intromisión del ex militar golpista Hugo Chávez y sus amenazas de invadir Honduras para convertir el país en su patio trasero.
Una bandera de unos 20 metros de largo se hizo circular por toda la marcha mientras se entonaba el Himno Nacional como muestra de patriotismo de parte de los cholutecas.
Muchos catalogaron la marcha como una verdadera demostración cívica que los hondureños deben practicar de forma regular.
El alcalde de Choluteca, Quintín Soriano, dijo que fue increíble cómo el pueblo de Choluteca entiende el mensaje de lo que significa vivir en paz y democracia o vivir para el régimen de una dictadura como la que pretendía implementar el golpista Hugo Chávez.
A Chávez, el golpista más odiado de América, le dijo: “los buenos hondureños le quitamos el bocado de la boca”. “Choluteca ha sido la reserva moral de este país, por lo que podemos decirle a Hugo Chávez que no queremos injerencia de ningún otro país, menos de Venezuela”, dijo Soriano.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Sur, Mario Argeñal, dijo que la empresa privada estaba en un total apoyo a la marcha por la paz y la democracia e hizo un llamado a que los estudiantes lleguen a su aulas de clases y a los docentes a impartir el pan del saber.
También hizo un llamado al sector empresarial a no incrementar los precios de la canasta básica para que el país pueda salir adelante.
Así mismo, confirmó que los empresarios del sur están en la disposición de adelantar el pago de los impuestos para que el hospital del sur no se quede sin medicamentos.
Lamentablemente, los actos de violencia estuvieron a punto de surgir cuando seguidores de Manuel Zelaya cruzaron la marcha de la paz y la democracia, en un acto que fue considerado inapropiado e incitador.
El profesor Denis Bojorque fue uno de los maestros que logró calmar los ánimos de los manifestantes, acción que fue saludada por los miembros policiales.
* Multitud: Se estima que más de 30,000 personas se reunieron en la calle Vicente Williams, para pedir paz, democracia y decir no a Hugo Chávez.
* Compromisos:
- Precios Los empresarios se han comprometido a mantener congelados los precios de los productos.
- Impuestos Aseguraron que están en disposición de adelantar el pago de impuestos para suplir necesidades básicas en la zona sur, como acceso a medicamentos.