Honduras
Las voces de repudio entre los capitalinos no se hicieron esperar.
Muchos que tenían que llegar a sus centros de trabajo, de estudio o a los hospitales en busca de atención médica, tuvieron que caminar bajo el inclemente sol del mediodía porque los manifestantes que apoyan la restitución de Manuel Zelaya Rosales se tomaron la calle que conduce a la zona sur del país, a inmediaciones de Loarque.
Vestidos de rojo y negro y portando imágenes del Ché Guevara o de Hugo Chávez, los protestantes pedían a gritos que Zelaya vuelva al poder.
En el plantón había sindicalistas, dirigentes magisteriales y dirigentes populares.
La toma de la carretera provocó un severo congestionamiento vehicular e interrumpió por varias horas el tráfico nacional e internacional.
Decenas de furgones se estacionaron a orillas de la calle, a la espera que la manifestación decidiera habilitar el acceso vehicular.
Como parte del evento de protesta, varias personas colocaron una ofrenda floral en el lugar donde un joven de 19 años, procedente de Olancho, perdió la vida la tarde del pasado domingo 5 de julio.
El joven cayó abatido luego que la manifestación intentara ingresar a la pista del aeropuerto internacional de Toncontín y los militares y policías que vigilaban la zona los reprimieran.
Las autoridades de investigación investigan de dónde provino la bala que acabó con la vida del joven.
En una inspección realizada el pasado miércoles, los agentes de la DNIC encontraron al menos 170 cartuchos en el perímetro del aeropuerto internacional.
Los manifestantes esperaban ese día el arribo de Manuel Zelaya Rosales.
Zelaya había sido advertido por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez y por al menos 25 países, que no retornara al país en aras de evitar un “baño de sangre”.
Sin embargo, Zelaya hizo caso omiso y supuestamente sobrevoló Toncontín, desde donde arengó, por la vía celular con Telesur, para que la muchedumbre ingresara a la pista y retirara los obstáculos que se habían colocado.
Los organizadores de estas marchas aseguran que continunarán sus medidas de presión, y no se descarta que se ejecuten más tomas de carreteras.
Sin embargo, no descartan buscar nuevos mecanismos de protesta, porque las tomas de carreteras y la suspensión de clases les ha granjeado el odio y repudio de la mayoría de la población.
* Presión:
- Carreteras. La población ha condenado enérgicamente la toma de carreteras, porque afecta al pueblo y el comercio regional.
- Clases. Los hondureños se han rebelado a la decisión de cinco dirigentes magisteriales que quieren afectar a los niños con suspensión de clases.