Costa Rica
El humo blanco no salió. Las comisiones del presidente Roberto Micheletti y del depuesto mandatario Manuel Zelaya decidieron postergar las sesiones sin decir cuándo ni dónde volverán a encontrarse para concertar que ambos personajes dialoguen para terminar con la crisis política nacional.
Las seis horas de conversaciones en la casa del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, ubicada en el sector de La Sabana, patrocinador del fracasado encuentro, no sirvieron para el objetivo final de concretar que Zelaya y Micheletti se vieran, pero al menos dejaron abierta la puerta del dialogo.
“Lo importante es dar el primero paso y estamos caminando con la ayuda del presidente Óscar Arias”, indicó Carlos López Contreras, de la comisión de Micheletti, en un una conferencia de prensa brindada por ambas delegaciones al término de la reunión.
“Esta reunión tuvo sus frutos porque dialogamos y seguiremos dialogando”, acotó. Contreras dijo que estarán pendientes de que Arias los llame a regresar Costa Rica. Óscar Arias, por su lado, ratificó que no hay certeza del momento en que ambas delegaciones vuelvan a la mesa de discusiones.
“En los próximos días anunciaremos la fecha de nuestro siguiente encuentro. Sepan ahora que será un encuentro sano y respetuoso y franco, con el fin último de robustecer la democracia en Honduras”, indicó Arias, quien fue el primero en dar declaraciones a la prensa.
“Costa Rica continuará mediando mientras lo sigan pidiendo los sectores”, ofreció.
La diputada udeísta Silvia Ayala, del colectivo de Zelaya, le propuso Arias que la próxima reunión se efectúe en Honduras y que él viaje para dirigirla.
El presidente costarricense le contestó que “esa es una decisión que se está tomando".
La comitiva de Micheletti salió inmediatamente después de la conferencia y, aunque desde Tegucigalpa tienen instrucciones de permanecer hasta que se logren los acuerdos, se indicó que algunos retornaban anoche a Honduras, mientras que la comisión de Zelaya partiría este día.
Empero, no se sabe si Milton Jiménez haga lo mismo, pues ha manifestado que él y su familia salieron del país porque se consideran perseguidos por el gobierno de Micheletti.
Naufragan pláticas
Las delegaciones programaron ayer discutir una “agenda más concreta”, según el ministro de la presidencia de Costa Rica, Rodrigo Arias, lo que suponía que habría resultados importantes.
No obstante, aunque ambos bandos hablan de un diálogo de paz, sus discursos siguen radicales, pues por el lado de Zelaya se reiteró que no puede haber negociación sin que se le restituya, mientras del lado de Micheletti se mantiene firme la posición de que el ex gobernante no puede ser reincorporado en el poder y que su destino son los tribunales de justicia por traidor de la patria.
“Esperamos que las diferencias que hoy nos separan puedan ser resueltas en el marco de la Constitución de la República”, subrayó López Contreras.
“No hay algo que no sea negociable, salvo la restitución del orden constitucional, que el presidente Manuel Zelaya asuma la posición para la cual fue elegido”, dijo por su lado, Milton Jiménez Puerto, cabeza de la comitiva de Zelaya.
El jueves, cuando las dos comisiones iniciaron las conversaciones, mostraron que las grietas no dan muestras de cerrarse. No se dio a conocer ningún avance, el camino sigue entrampado.
El inicio del diálogo
Micheletti y Zelaya, cada uno con sus respectivas comitivas, se reunieron el jueves por aparte con Arias, por lo que no se pudieron ver cara a cara, como estaba pactado para buscar una salida al sisma político que vive Honduras.
Óscar Arias, quien se ofreció de mediador para que se lograra el diálogo, esperaba conversar con ambos, pero los invitados decidieron nombrar comisiones para definir un nuevo cronograma de trabajo para que el encuentro se realice.
La ex canciller Patricia Rodas, de la comitiva de Zelaya, no estuvo presente porque viajó junto al ex presidente a Guatemala la noche del jueves.
La delegación de Micheletti la completan la ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Moralez; el dirigente de la Democracia Cristiana, Arturo Corrales; y el jurista Mauricio Villeda.
La comisión de Manuel Zelaya, además de Jiménez, está integrada por Salvador Zúniga, dirigente indígena, y la diputada del izquierdista Unificación Democrática, Silvia Ayala.
Ambas comisiones coincidieron en agradecer el aporte mediador de Óscar Arias
Zelaya destituido
El ex presidente Zelaya quiso convocar a una Asamblea Nacional Constituyente pasando por encima de la actual Constitución, y desobedeciendo una orden de los tribunales de la República.
Los partidos políticos, las iglesias y organizaciones de la sociedad civil estaban en contra de esa iniciativa de Zelaya. Fue destituido el 28 de junio pasado por el Congreso Nacional.
Con la Constituyente estaba facultado para disolver los poderes de Estado y crear una nueva Constitución de la República.
El plan de Zelaya era el siguiente: usar los resultados de una encuesta de opinión que se iba a efectuar el 28 de junio bajo su supervisión, organización y control para “legalizar” que en las elecciones nacionales de noviembre se instalara una cuarta urna, a fin de que la gente votara si quería la conformación de la Constituyente.
El CN, ente que tenía que aprobar esa iniciativa del Ejecutivo, sustituyó a Zelaya por el presidente del CN, Roberto Micheletti, ese mismo día, aplicando el proceso de sustitución establecido en la Constitución.
El Ejército capturó al ex gobernante en su residencia en horas de la madrugada, atendiendo una orden de la Corte Suprema de Justicia, y luego lo expulsó a Costa Rica.
A Zelaya se le imputa el delito de traición a la patria y abuso de poder, según acusaciones presentadas por el Ministerio Público. Las comisiones empezaron el diálogo a las 10:30 de la mañana y terminaron a las 4:30 de la tarde. Protegidos de la lluvia por un toldo, llegaron a una tarima instalada frente a la casa de Arias para explicar los acuerdos.
Carlos López Contreras dijo que en los próximos días “revisaron los argumentos de la parte contraria” para preparar mejor las réplicas que harán cuando se haga la siguiente reunión.
Aseguro el ex canciller que existirá una negociación de buena fe que terminará con una acuerdo definitivo.
Zelaya seguirá penando en el extranjero
Mientras se pone fecha a la próxima reunión, el ex presidente Manuel Zelaya seguirá reuniéndose con líderes internacionales para que no afloje la presión diplomática para que regrese a la Presidencia de la República.
“Vamos a encontrar muchos obstáculos, pero vamos a contar con la comunidad internacional y con el pueblo hondureño”, expreso el ex canciller Jiménez Puerto.
“El pueblo está en pie de lucha, una lucha pacífica para rescatar la institucionalidad”. Según Jiménez Puerto, se escuchó con “tolerancia y sin exabruptos” las argumentaciones de la comisión de Micheletti, pero las consideró “inaceptables e inverosímiles”.
Al ex canciller se le consultó si el gobierno destituido pediría al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que dejara sus amenazas contra Honduras y que no opinara sobre el proceso de conciliación que calificó como un error y un “aborto”, pero el funcionario evadió contestar y solo respondió que la restitución de Zelaya debe ser lo más inmediatamente posible.
Sin embargo, López Contreras sí fue claro al demandar que la nefasta intervención de Chavez pare definitivamente.
“Lamentamos profundamente las desafortunadas declaraciones de un gobernante de un país del sur sobre este importante proceso de mediación”, apuntó.
Al respecto, Óscar Arias expuso que “los problemas de los centroamericanos los debemos de resolver los centroamericanos”.
La parlamentaria Silvia Ayala acusó al canciller Enrique Ortez de provocar la salida de la delegación de médicos cubanos al amenazar con que iba a investigar el papel que desarrollan en el país.
Y así terminó este proceso de conciliación, con más dudas que respuestas, con un futuro incierto, con un ex presidente deambulando por el mundo pidiendo apoyo para ser restituido y un nuevo gobierno que todavía no cuenta con el reconocimiento de la comunidad internacional.
* Chávez: No se sabe si hoy habrá alguna reunión de las delegaciones. Chávez ya anunció desde Caracas que se trata de una trampa preparada por EE UU.
Arias: dejen a CA resolver los problemas
El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, pidió que no intervenga ningún otro país en los problemas de los centroamericanos. He aquí un resumen de sus palabras:
Ambos sectores expusieron dos versiones muy distintas de los hechos ocurridos en su país, antes y después del 28 de junio pasado. Así se empiezan a sanar las heridas de un conflicto: hablando de frente con la verdad.
Ayer les dije que esto tomaría tiempo. Pero insistiré hasta el cansancio en que, en la larga epopeya de la humanidad, el paso decisivo es siempre el primero.
Los hermanos hondureños han dado aquí ese paso, se han visto a los ojos y han hablado con franqueza. Eso es, por su cuenta, un logro capital para su país.
Ambos sectores han afirmado su convicción de que es con el verbo, y no con la pólvora, con que se escribirán los trazos de su reconciliación.
En ningún momento hemos escuchado insultos ni amenazas en las conversaciones sostenidas. En ningún momento los sectores se han dejado de escuchar.
Ambos han acordado continuar con las conversaciones a la mayor brevedad posible, y no descansar hasta alcanzar un acuerdo que resuelva esta crisis. Costa Rica continuará mediando mientras se lo sigan pidiendo los sectores involucradas.
Si algo en nuestra historia o en nuestra cultura puede servir para traer tranquilidad a nuestros hermanos, no dudaremos en prestar nuestro servicio.
Porque sabemos que, en ausencia de diálogo, una visión debe necesariamente aniquilar a la otra. Solo en el diálogo, dos versiones distintas de una misma realidad pueden convivir.
Para quienes no creen en lo que estamos haciendo aquí, para quienes fustigan nuestras intenciones, les digo que no seré yo ni los delegados que tan arduamente han trabajado quienes desmentiremos sus acusaciones.
Serán los acuerdos que los sectores alcancen. Será la paz que regresará a Honduras. Será la estabilidad que solo surgirá de las voluntades conjuntas de ambos sectores.
Estas puertas son a prueba de balas retóricas, y así como hace veintidós años no nos desalentaron los oscuros presagios de quienes veían el diálogo como un obstáculo, y no como un fin, esta vez tampoco nos van a desalentar. No mandaré a callar a nadie. Nunca ha sido mi estilo.
Yo lucho por principios y no contra personas. Por eso seguiré defendiendo esos principios, que son los de la paz, el entendimiento y la voluntad para alcanzar acuerdos.
Y la mejor forma de defenderlos es estar aquí, donde me llamen. En los próximos días anunciaremos la fecha de nuestro siguiente encuentro.
Sepan, desde ahora, que será de nuevo un encuentro respetuoso y franco, con el fin último de robustecer la democracia en Honduras y permitir la gobernabilidad.
Una vez más pido que nos dejen a los centroamericanos resolver los problemas de los centroamericanos, tal y como lo hicimos veintidós años atrás. Porque hemos madurado más y lo podemos demostrar.
* Óscar Arias dice que solo en el diálogo, dos versiones distintas de una misma realidad pueden convivir.