Honduras
Las medidas populistas del ex presidente Manuel Zelaya Rosales, como los subsidios a los carburantes y a las tarifas eléctricas, dispararon el saldo de la deuda interna durante su gestión.
El nuevo gobierno de transición, que dirige Roberto Micheletti, trabaja en un plan para evitar que el pago de 5,500 millones de lempiras a los tenedores de los bonos, impacte en las finanzas públicas en el corto plazo.
Del 1 de enero de 2006 al 31 de marzo de 2009, el saldo de la deuda interna experimentó un acelerado aumento al pasar de 6,802.4 a 13,717.9 millones de lempiras, equivalente a un incremento porcentual.
Al 31 de diciembre de 2008, el saldo sumó 12,351.5 millones de lempiras, de los que 11,863.5 millones (96.05%) correspondieron a deuda bonificable, 479.1 millones representa la deuda no bonificada (3.88%) y 8.9 millones fueron préstamos avalados (0.07%).
Los bonos del gobierno de Honduras sumaron 6,618 millones de lempiras el año pasado, de los que 4,000 millones fueron para la capitalización de la ENEE, o sea el pago de la deuda a los generadores térmicos.
EL HERALDO conversó con Ana Cristina Mejía de Pereira, ex presidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) y consultora internacional:
¿Cómo analiza el crecimiento de la deuda interna en la ex administración Zelaya Rosales?
La deuda interna aumentó por la emisión de bonos para cencelar la deuda que la ENEE tenía con los generadores térmicos de energía. Además, se emitió deuda para subsidiar los precios al consumidor de los derivados del petróleo.
¿Es justificable que el gobierno anterior haya emitido tanta deuda?
Se tendrá que hacer una evaluación por las nuevas autoridades de la secretaría de Finanzas, o sea, una investigación para conocer cuales fueron las razones para que el saldo de la deuda interna haya crecido de manera considerable. Se tiene que justificar si todas esas emisiones de obligaciones eran necesarias y si estaban relacionadas con un fin legítimo.
¿Estaba obligado el gobierno anterior a cubrir la mala administración de la ENEE, que la llevó a acumular una millonaria deuda con las térmicas?
Lo que ocurre es que en los contratos con la ENEE, el gobierno es el aval con los generadores y por eso tenía que honrar esos compromisos, pero lo que no se tiene información es si esa empresa eventualmente hubiera tenido que restituirle esos recursos -4,000 millones de lempiras- a la administración central cuando su situación mejorara con el incremento de las tarifas eléctricas, registradas a mediado de 2008.
¿Fueron las medidas populistas como los subsidios a los combustibles y a la energía eléctrica las que impactaron en el considerable aumento en el saldo de la deuda interna?
Sí, lo que estamos viendo son los resultados de haber diferido por mucho tiempo el ajuste a las tarifas eléctricas, las que tuvieron que aumentarse de manera gradual, así como la eliminación del subsidio a los combustibles.
Al final el gobierno anterior se vio obligado a incrementar las tarifas y a emitir deuda para cancelar a los generadores de energía, y precisamente es lo que se refleja en la composición de la deuda interna.
Igual situación ocurrió con los precios de los derivados del petróleo. Se invirtió una cantidad de recursos públicos en sostener una estructura de precios que no correspondían a la realidad y por eso es que ahora se está tratando de solucionar ese problema.
¿Cuáles son los efectos del aumento de la deuda interna en las finanzas públicas?
El impacto es por dos vías: uno es que pone presión sobre el flujo de caja del gobierno, ya que al tener obligaciones por vencer tendrá que usar recursos que está recibiendo para cancelar a los tenedores de los bonos -institutos de previsión social- en competencia con otras necesidades que son prioritarias como la compra de medicinas.
El otro impacto es que sube la tasa de interés interna y el gobierno empieza a competir con los intermediarios financieros por los recursos.
El mercado tendrá que suplir las necesidades de recursos para la ejecución de proyectos y al final lo que provoca es el incremento de las tasas de interés.
¿Cuáles son las alternativas que tiene el nuevo gobierno para atenuar el impacto en las finanzas públicas?
Por el tamaño de la deuda interna, se tendrán que hacer refinanciamientos, o sea, lo que viene es un proceso de negociación con los tenedores de los títulos valores.
Además, se tienen que negociar los plazos de la deuda, tanto de la heredada como de las nuevas obligaciones, ya que tendrán que ser consistentes con los flujos de caja esperado para los siguientes 12 meses.
El gobierno tiene que hacer un manejo muy fino del endeudamiento interno para hacerle frente a los compromisos heredados como para la colocación de nuevas obligaciones para cerrar el presupuesto de este año.
¿Qué pasará si la deuda interna continúa con esa tendencia creciente que observó en el último año?
Lo que puede ocurrir es que el país se quede sin financiamiento para la inversión privada.
El gobierno tiene que manejar su política de endeudamiento de acuerdo con parámetros de razonabilidad a la capacidad financiera del país, ya que de lo contrario se puede caer en niveles de insostenibilidad.