Honduras
La crisis polÃtica no ha sido un obstáculo para que los partidos, activistas y las estructuras regionales, afinen su punterÃa para protagonizar una campaña propagandÃstica que comenzará a finales de agosto.
Los candidatos presidenciales de los dos partidos históricos, Elvin Santos y Porfirio Lobo Sosa, parece que tienen su punto estratégico en Estados Unidos porque viajan con frecuencia a reunirse con sus asesores publicitarios.
Antes del 28 de junio los dirigentes de estos partidos no se imaginaban que la salida intempestiva del poder del presidente Zelaya les iba a marcar una agenda propagandÃstica distinta y que hasta iba a repercutir en sus estrategias.
Un discurso distinto
El discurso después de esa fecha histórica, que significó la defenestración de Manuel Zelaya, deberá ser distinto. Cómo convencer a una gran masa descontenta para que asista a las urnas, cómo justificar la salida de Zelaya para calmar los ánimos de quienes lo apoyan, de qué manera se van a encarar los problemas sociales de siempre y qué hacer para persuadir a unos 700 mil jóvenes habilitados para ejercer el sufragio, son algunos de los retos en esta nueva gesta electoral.
El magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Enrique Ortez Sequeira, dijo que el "enemigo número uno" para el TSE, y seguramente para los partidos polÃticos, es el abstencionismo. En ese sentido, el TSE pretende impulsar una campaña masiva de persuasión.
El presidente del TSE, Saúl Escobar, fue categórico el dÃa que se hizo el sorteo para la ubicación en la papeleta electoral. No es tan importante el sorteo, dijo, es básico ahora que los candidatos ofrezcan una "campaña con contenido", con "propuestas reales", que esté al margen de la demagogia que mucho daño le ha hecho a la clase polÃtica y, consecuentemente, a la democracia.
Justamente, con ese propósito estarÃan viajando a Estados Unidos Lobo Sosa y Santos, los candidatos que -se supone- pelearán la Presidencia de la República. "Se ha definido todo un planteamiento que va en orden de los tiempos, para eso es importante cambiar algunas cosas de las estrategias debido a que nos han ido cambiando lo que habÃamos diseñado", dijo el candidato presidencial liberal, supuestamente el más afectado después de la crisis del 28 de junio.
"Hemos terminado nuestras pláticas en Washington con nuestros consultores polÃticos, estamos listos para que haya una estrategia de campaña muy eficiente, muy propositiva para Honduras. Ya tenemos una clara visión de cómo queremos plantear nuestro mensaje ante las circunstancias últimas que nadie se las habrÃa podido imaginar", añadió.
Lobo Sosa, por su lado, dijo que a principios de esta semana viajó nuevamente al paÃs del norte "para ver todo lo relacionado con la campaña electoral. Estamos trabajando en todo lo que es la definición de las propuestas, de la forma cómo vamos a operar en toda esta ruta".
El resto de candidatos no ha dicho nada. Sus partidos también han sido protagonistas de la crisis.
El candidato presidencial independiente, Carlos H. Reyes, se encuentra interno en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), tras resultar con su brazo derecho fracturado luego de que participaba en una serie de tomas y manifestaciones en favor de Zelaya, mismas que se tornaron violentas.
Es la primera vez que participa un candidato presidencial independiente, misma categorÃa a la que se sumará un aspirante a diputado por Islas de la BahÃa y 17 para alcaldes.
Un proceso observado
Este proceso electoral podrÃa ser el más observado. El TSE está obligado a garantizar unas elecciones puras, al margen de cualquier sospecha, para exhibir al mundo, que tiene los ojos puestos en Honduras, que el proceso ha sido legal.
El magistrado Enrique Ortez Sequeira dijo que se girarán invitaciones a todos los paÃses y organismos posibles, incluyendo el Centro Cárter. Pero no basta con los observadores, de los que habrán 20 mil nacionales, es vital el comportamiento y la colaboración de los polÃticos, dijo el también magistrado David Matamoros.
El 28 de mayo, cuando aún estaba el presidente Zelaya, el TSE convocó a 4.5 millones de hondureños para que acudan a las urnas -el 29 de noviembre- para escoger a las nuevas autoridades del paÃs.
La cita es para elegir mediante el voto directo y secreto a 2,896 personas entre las que se hallan un Presidente de la República, tres designados presidenciales, 256 diputados (propietarios y suplentes), 40 al Parlamento Centroamericano (propietarios y suplentes) 298 alcaldes e igual número de vicealcaldes, asà como 2,000 regidores.
Escrutinio, mesasy credenciales
El método a utilizar en el escrutinio, sobre todo la pureza con que sea manejado, será clave para exhibir al mundo unas elecciones transparentes.
Si ocurre lo mismo que en las primarias, cuando los caudillos rurales hicieron lo que quisieron con los resultados en el nivel de diputados, el torneo será viciado.
El 30 de noviembre del año pasado las comisiones departamentales y municipales trastocaron las actas y muchas fueron sustraÃdas para beneficiar a candidatos a diputados. Hay temor de que los mismos dirigentes sean quienes formen parte de los tribunales departamentales y municipales, responsables -en esta ocasión- de hacer el escrutinio.
Se supo que el TSE está trabajando en un reglamento que regulará el escrutinio.
Las mesas electorales receptoras (de las que se instalarán 14 mil en 5,306 centros de votación) son las encargadas de contar los votos, validarlos, anularlos y elaborar el acta de cierre. Por primera vez, el TSE pretende dar a las mesas la importancia que se merecen. En ese sentido, serán capacitadas 180 mil personas a las que el organismo colegiado les entregará sus credenciales. Ya no habrá credenciales en blanco.
También será la primera vez -desde que los militares devolvieron el poder al control civil- que las elecciones se realizarán precedidas de una crisis polÃtica.
* Innovaciones: Será la primera vez, en 30 años, que Honduras celebrará elecciones precedidas de una crisis polÃtica derivada de la defenestración de un Presidente de la República.
También es la primera vez que participarán 19 candidaturas independientes. Existe la posibilidad de que esta vez sea mayor el número de observadores nacionales e internacionales.
Distribución del presupuesto electoral
Este proceso electoral tendrá un costo de 640 millones aprobados recientemente por el Congreso.
De éstos, 218 millones son para el RNP, que utilizará 118 para identificar a 1.5 millones de hondureños y cien para conectar en red a cien ciudades. Otros 422 millones son para el TSE que originalmente habÃa pedido 395 pero a raÃz de la aceptación de las candidaturas independientes se le asignaron 27 millones adicionales. La transmisión de resultados tendrá su costo. El ente colegiado pretende comprar 14 mil teléfonos celulares que serán utilizados en la Transmisión de Resultados Preliminares, solo para el nivel presidencial.
El TSE garantiza, según sus magistrados, que a las ocho de la noche del domingo 29 se tendrá escrutado el 40 por ciento de los votos y esto marcará una tendencia irreversible del ganador de las elecciones. El RNP, por su lado, tiene como meta identificar a 1.5 millones de hondureños de los cuales alrededor de medio millón son votantes por primera vez. Otros 200 mil ya fueron identificados para las elecciones primarias completando, de esta forma, 700 mil electores aptos para ejercer el sufragio este año.