Honduras
Hoy hubiese sido un día normal de trabajo. Manuel Bonilla de 25 años de edad, y gerente de Burger King del bulevar Juan Pablo II, estuviera atareado, atendiendo las solicitudes de los clientes y chequeando que todo marchara bien dentro del restaurante.
Sin embargo, la barbarie cometida por el grupo de resistencia popular la tarde del martes, quienes la arremetieron con el negocio de comida rápida, lo mantiene en una sala de recuperación del hospital Medical Center.
Aunque su situación es estable, este joven estuvo a punto de perder su brazo izquierdo, a raíz de una profunda herida que le produjo un vidrio roto en el restaurante.
Bonilla fue trasladado de emergencia al centro privado asistencial y ser sometido a una cirugía de urgencia. Su herida, según relató mide más de 25 centímetros de largo y la profundidad fue tanta que pudo verse su hueso.
Segundo lesionado
Después de que los manifestantes quebraran los cristales de las ventanas y puertas, el joven empleado dice que comenzaron a limpiar el lugar.
"No sé cómo ni de dónde, cayó un vidrio y se me incrustó en el brazo. Me hizo una herida como de 25 centímetros y se requirió de una cirugía para volver a colocar el tejido", relata.
Aunque no representa un riesgo a futuro, pues su brazo ha comenzado a tener movilidad y hoy le darán el alta, Bonilla asegura que vivió momentos difíciles, pues nunca se imaginó ser víctima de los manifestantes.
"Nosotros condenamos estos hechos porque tienen que ver que atentan directamente con los empleados, luchadores como ellos", comentó.
"Dónde estan nuestros derechos, porque si ellos, los manifestantes dicen que luchan por un derecho, nosotros también tenemos el derecho a que se nos respete la integridad", preguntó, al tiempo que hacía un esfuerzo por acomodarse en la camilla.
Pero Bonilla no ha sido el único empleado del grupo Intur que ha resultado lesionado con las turbas.
En los actos vandálicos producidos en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) donde los manifestantes también destrozaron establecimientos a diestra y siniestra, resultó herida Sendy Yllescas, empleada de atención al cliente de Dunkin Donuts.
Según se conoció, la joven sufrió el mismo percance que su compañero Bonilla.
Su caso debe servir de ejemplo para que los manifestantes tomen conciencia de sus actos.