Honduras
Durante más de cinco horas, el gobierno de Roberto Micheletti se mantuvo sin reaccionar públicamente a la sorpresiva llegada de Manuel Zelaya a Honduras.
A eso de las 11:00 de la mañana de ayer, Micheletti afirmaba que la versión del retorno del ex mandatario era incorrecta. Sin embargo, minutos más tarde, fotografías de prensa internacional daban cuenta de la presencia de Zelaya en la Embajada de Brasil.
Ningún personero del gobierno se volvió a pronunciar sino hasta eso de las 5:00 de la tarde, cuando en cadena nacional de radio y televisión el presidente Micheletti, acompañado de todo su gabinete de gobierno en el Salón Morazán de Casa de Gobierno, pidió al pueblo hondureño mantener la calma.
A continuación sus declaraciones:
Muy buenas tardes a todo el pueblo hondureño.
Quiero agradecer la presencia de la empresa privada, de la sociedad civil, de la Policía Nacional, del Ejército Nacional, del pueblo hondureño y de nuestro gobierno.
Hoy, el pueblo hondureño es nuevamente protagonista en el escenario político internacional. Como huésped provisional en la Embajada de Brasil, el ex presidente Zelaya ha regresado de modo irregular a Honduras. A pesar de ello, en nuestro país está la calma, prevalece la ley y el orden y no hay informes de disturbios ni violencia. Y así va a permanecer nuestra querida Honduras.
Hago un llamado a todos mis conciudadanos a permanecer tranquilos, la presencia del señor Zelaya en nuestro país no cambia nuestra realidad. El pasado 28 de junio, el señor Zelaya fue removido de su cargo legalmente por decisión de la Corte Suprema de Justicia y el Congreso Nacional de nuestro país.
Como lo estipula el artículo 30 de nuestra Constitución, al decidir regresar a Honduras, el señor Zelaya acepta su deber de presentarse ante las autoridades para enfrentar los cargos en su contra por repetidas violaciones a las leyes de Honduras.
No queda claro por qué ha regresado ahora a Honduras el señor Zelaya, solamente él lo sabe. Pero yo no puedo arribar a otra conclusión de que está aquí para continuar obstaculizando la celebración de nuestras elecciones el próximo 29 de noviembre de noviembre, como lo han venido haciendo él y sus seguidores desde hace varias semanas. Pero su presencia en el país tampoco cambia el compromiso de todos los hondureños con el proceso electoral, el cual comenzó bajo el propio mandato del señor Zelaya hace casi un año y culminará con las elecciones presidenciales el próximo 29 de noviembre.
Mi gobierno, hasta el día de hoy, ha respetado el estatuto internacional de la representación brasileña en Honduras. Esto pese a que Brasil no nos ha extendido la cortesía de reconocer el gobierno constitucional de Honduras. Hago un llamado al gobierno de Brasil a que respete la orden judicial dictada contra el señor Zelaya, entregándolo a las autoridades competentes de Honduras; el Estado de Honduras está comprometido a respetar los derechos del señor Zelaya al debido proceso.
Los ojos del mundo están puestos sobre Brasil y sobre Honduras. No dejemos que las pasiones de unos pocos manchen la reputación e imagen de nuestra gente. El problema que se le ha presentado a Honduras es solo de naturaleza interna, que debe ser resuelto por autoridades hondureñas y conforme a su derecho interno.
Esto no es un problema que concierne a la paz y a la seguridad internacional. Confiados en el respeto al derecho, defenderemos nuestra democracia representativa, nuestra soberanía y autodeterminación.
Juntos gobierno, sociedad civil, Policía Nacional, Ejército Nacional y todo el pueblo hondureño.
Hondureños y hondureñas, tengan confianza y fe en su gobierno, estamos aquí dispuestos a defender a todos y cada uno de ustedes.
Dios bendiga Honduras. ¡Viva Honduras! ¡Viva Honduras! ¡Viva Honduras! Buenas tardes.
Gobierno de Honduras condena injerencia de Brasil
La Cancillería hondureña condenó ayer la injerencia del gobierno brasileño en los asuntos internos del país. Brasil alojó en su embajada acreditada en el país al ex presidente de la república, Manuel Zelaya Rosales.
La Cancillería catalogó de "inaceptable... la conducta de tolerancia al permitir que desde su sede se formulen llamados públicos a la insurrección y la movilización política de parte del señor José Manuel Zelaya Rosales, prófugo de la justicia hondureña".
El documento emitido por la Cancillería dice que "tal injerencia en los asuntos privativos de los hondureños resulta condenable y por tal motivo se protesta la misma de manera enérgica, lo que constituye una flagrante violación del derecho internacional".
Agrega además que "la tolerancia y la provocación que se realiza desde los locales de esa representación de Brasil son contrarias a las normas del derecho diplomático y convierte a la misma y a su gobierno en responsables directos de los actos violentos que se puedan suscitar dentro y fuera de ella".