Honduras
Los actos vandálicos de los seguidores de Manuel Zelaya amenazaron con tumbar el sueño de Jorge Erazo y Karen Rivera.
Ambos empleados en la tienda de Supermercados La Colonia situada en El Pedregal, sintieron amenazado su anhelo luego de que el martes el negocio fuera saqueado.
"Esto fue un gran golpe porque de aquí dependo para poder sostenerme en la universidad", dijo Erazo.
Recuerda que hace cinco años se vino de Choluteca con la esperanza de encontrar un empleo que le permitiera estudiar administración de empresas.
Tuvo la suerte de conseguir la oportunidad que deseaba y rápido se matriculó en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), donde hoy cursa cuarto año.
"Uno siempre tiene expectativas y aquí en esta empresa me han dado la oportunidad de superarme personal y profesionalmente, por eso cuando veo lo que sucedió me causa indignación".
"Este es mi primer trabajo y no me quejo de nada", expresó Erazo, de 23 años de edad, quien además de mantenerse y costearse sus estudios, también apoya económicamente a su familia.
Cinco días después del atraco, este joven trabajador mantiene la confianza de que continuará en la empresa, a la cual agradece por haberle dado la oportunidad de ir en persecución de su sueño.
Increíble
Para Karen Rivera, quien está en último año de administración de empresas, es increíble lo sucedido. El avance en su carrera profesional lo atribuye también a su esfuerzo y a la oportunidad que tiene de trabajar y estudiar.
Ella, igual que Erazo, llegó al supermercado -hace siete años- buscando un empleo que le permitiera estudiar en la universidad.
Hasta el lunes recién pasado, ella supervisaba el personal de las cajas registradoras, pero como las máquinas y las computadoras se las llevaron los zelayistas, por los momentos labora en actividades para la reapertura de la tienda.
La supervisora sonríe al contar que algunos miembros de la familia, muy preocupados, le dijeron: "ya no tenés trabajo...".
Incluso "me he encontrado con clientes que me dicen: ‘¿verdad que se quedó sin trabajo?’; pero bueno, yo sigo en la empresa. Nosotros no hemos atendido a clientes, pero sigo aquí limpiando, ordenando cosas, preparando el producto".
Rememora que el miércoles al ver lo sucedido no podía creerlo. La capacidad de la instalación es grande, "no sabemos cómo la gente hizo lo que hizo".
Los compañeros también estaban sorprendidos, todo lo que se había hecho estaba en nada.
"Todos los que trabajamos aquí y en otras empresas sabemos que nuestro trabajo es importantísimo, más en estos momentos difíciles".
"Este suceso nos ha hecho reflexionar sobre lo indispensable que es la empresa y nosotros para la empresa", manifestó Rivera.
Igual que estos dos empleados y pasantes de administración de empresas, también hay otros trabajadores que vieron perturbados sus sueños con las acciones vandálicas de las turbas de los seguidores del ex mandatario.